Llego tarde a los rebotes por modorra internetera. La semana pasada Apuntes Peruanos reveló en un post que un empleado de El Comercio estuvo detrás de la campaña Facebook alrededor del caso de Paola Vargas, víctima del asalto y la violencia de cierta hinchada futbolera. Gran Combo Club también hizo eco de la noticia, pero no he visto que se hable mucho más. Es esperable: la discusión es sobre todo ética y para la mayoría es una discusión de babas. Pero este blog suele interesarse por las babas. ¿Por qué un diario de circulación nacional querría dar la impresión de que un movimiento facebookero es independiente y espontáneo? Es decir, ¿por qué ocultar la información de que uno de sus empleados -Jefe de Diseño Web y que alguna vez tuvo un blog en su listín de blogs- fue parte activa del movimiento? Pregunto con todo derecho porque yo fui uno de los que hizo click en PaolaJusticia.com.
Es probable que haya un exceso de pudor trabajando y, solo por ser lunes de buena onda, me animaré a pensar que fue así (el empleado respondió por Twitter hace unos días). Así que preferiré ir por las lecciones generales: ¿son entonces todas las campañas de FB truchas, como dice Rendón en GCC? ¿Es imposible encontrar alguna que sea químicamente pura, grassroots en espíritu y en virulencia? Difícil dar una respuesta a rajatabla. Pero al menos una cosa sí podríamos decir: una campaña por Facebook tendrá mayor o menor éxito en la medida en que sus miembros estén cerca de ciertos círculos de rebote en medios. Porque finalmente el objetivo es llegar al titular: el periodismo convencional da la medallita al valor a las campañas que considera revelantes (relevantes para sus propios fines, claro está). Con el titular, creadores y miembros pueden sentir que se llegó a la meta.
Estoy muy adicto al Facebook estos días por su facilidad para el rebote y el comentario breve. Pero también entiendo que la página tiene sus bemoles: es mucho más personalista que el sistema de linkeo de los blogs. Sus lazos están, sobre todo, sentados en la amistad, en la patería, en la información recomendada con palmazo en el hombro. Es la tecnología al servicio del boca a boca y, por eso mismo, muy convincente y muy efectivo. Si en blogs la mayoría de comentarios son anónimos y la gente se muestra muy renuente a revelar su identidad, en la comunidad FB sucede todo lo contrario: la gente está feliz de dar casi todas sus generales de ley, con fotos en bikini incluso. En términos publicitarios eso es oro.
Cuando los periodistas juegan en las campañas de FB son, entonces, también parte del boca a boca. Sus pases de información no están guiados por la relevancia, sino por la amistad. En tanto todo sea parte de su vida privada, todo ok. Pero cuando se mandan al rebote realmente masivo en sus propios medios cruzan una línea que quizás no debieran cruzar. De FB a FB, todo bien. De FB a medio es el problema: se convierten en jueces y parte. He ahí el menjunje ético que hace que lo de PaolaJusticia.com huela a algo trucho y levantado, más allá de sus 56,000 miembros inscritos hasta el momento.
Quizás una prueba de lo anterior sea otra campañita FB de la cual casi nadie tiene noticia, pero que -según sea el cristal con se mire- quizás merezca un titular. "Odio a Henry Spencer" tiene, hasta el momento, 377 miembros. Los comentarios que se pueden leer ahí son de una furia y un odio vitriólicos. Pero todos demuestran tener algo en común: el hartazgo por un periodismo cada vez más idiota, más inservible, más colestoroso, distractivo y descerebrado. En una palabra: cojudo. Porque no hay duda: las imbecilidades toman cada vez más espacio en los titulares -prensa, radio y TV- y en una coyuntura de ese tipo Henry Spencer (aka Luis Carlos Burneo) es algo así como un símbolo, el mosquito informativo que, aplastado virtualmente, al menos en la fantasía, les devolvería a los miembros de esta campaña la esperanza de que se puede tener algo mejor. Es una genuina protesta de consumidores.
Pero, ¿por qué tan pocos miembros? Una respuesta podría ser que Burneo es realmente un talento que solo los de Frecuencia Latina ven en su real dimensión. Pero también se podría responder con otra pregunta: ¿algún periodista podría rebotar algo así? ¿Son muy pocos miembros 377? ¿Si llega a mil la campaña se convierte en relevante? Es obvio entonces que no todas las campañas llegan al titular: solo un periodista outsider podría unirse a algo así y, con su adhesión, dar su granito de arena publicitario.
El último tema es, quizás, el más importante: ¿cambia una campaña de Facebook el mundo? La pregunta está inserta en una pregunta mayor, a saber, ¿se puede desde internet cambiar el mundo? Y con ambas preguntas tengo un dilema, porque, si bien es cierto que las campañas de FB no se han traducido muy bien en manifestaciones físicas en la vida real (ni siquiera lo de paolajusticia.com pudo congregar a más de 150 personas frente a Palacio de Justicia, aunque esa cifra fue muy superior a otras convocatorias), también es verdad que cada tanto aparecen estas historias de héroes 2.0 (aquí una columna de Marco Sifuentes sobre la cubana Yoani Sánchez) haciendo resistencia desde sus computadoras con el simple acto de escribir y comentar sobre el mundo que los rodea. Entonces, ¿en qué quedamos? Si aceptamos que es posible la resistencia 2.0, ¿por qué una adhesión en Facebook no puede suponer un acto cívico en sí mismo, sin la consabida reconvención de los bacancitos que incitan a salir a las calles ya que, según se dice, ahí sí se demuestra quién es quién?
Como respuesta intuitiva me animo a pensar que sí es posible cambiar el mundo con una campaña desde Facebook, de la misma manera que es posible cambiar el mundo escribiendo un articulo, un reportaje, un poema, un manifiesto, o cualquier cosa. O quizás más. Porque la dinámica de Facebook es muy poderosa. Recordemos: todo rebote viene personalizado. Ese golpecito en el hombro, esa idea reveladora, esa llamada a media tarde que te quiere vender algo, ese megáfono que lista frutas y verduras ya no son anónimos: los actúa un amigo o un conocido, alguien en quien confías. Y es por ese pacto de confianza y ese potencial bolsón de proselitismos de todo tipo que el periodismo no debería cruzar ciertas líneas. No debería ser juez y parte.
Regresamos entonces al principio del post, donde el juego del periodismo en FB es un asunto ético. Pero bueno, esas son babas, ¿no?
lunes 9 de noviembre de 2009
martes 3 de noviembre de 2009
Homenaje a quien en vida fuera un libro
Este video es precioso, pero no sé exactamente por qué. Detalla el trabajo que se tomó el impresor y artista John Carrera en hacer una nueva edición del clásico Webster's Pictorial Dictionary (fines del s.XIX). El amor al libro desborda en cada una de las etapas del proceso, pero observando el cuidado y la dedicación del impresor no podía dejar de pensar en cuánto podría salir mal sin una computadora como apoyo. Este diccionario me hizo recordar uno enciclopédico que tuve hace muchos años de niño, uno que había pertenecido a mi abuelo, muy viejo, de hojas amarillentas, pero con unas ilustraciones que me dejaban medio hipnotizado. La información sin duda estaba desfasada (creo recordar que la historia terminaba con la conferencia de Yalta), pero al menos ahí me crucé por primera vez con el perfil de Kant. Lamentablemente ese diccionario se perdió.
Pero hazañas como la de Carrera hacen posible que uno pueda revivir esas emociones casi míticas. Ha compilado su propio Webster's Pictorial ed.2009 que está a la venta. Ya que se viene Navidad, sería el regalo perfecto para ese alguien tan especial. Me lo regalaré, por supuesto, a mí mismo.
Empezaba el post con una duda y aquí la describo. No sé si el video es un homenaje o un epitafio. Quizás ambas cosas. Porque cuando uno piensa en todo lo que toma hacer un libro con hojas, la practicidad del libro electrónico se impone casi como un canto a la sensatez. Debo tener el corazón frío.
Info original de library ad infinitum, estupendo blog.
Pero hazañas como la de Carrera hacen posible que uno pueda revivir esas emociones casi míticas. Ha compilado su propio Webster's Pictorial ed.2009 que está a la venta. Ya que se viene Navidad, sería el regalo perfecto para ese alguien tan especial. Me lo regalaré, por supuesto, a mí mismo.
Empezaba el post con una duda y aquí la describo. No sé si el video es un homenaje o un epitafio. Quizás ambas cosas. Porque cuando uno piensa en todo lo que toma hacer un libro con hojas, la practicidad del libro electrónico se impone casi como un canto a la sensatez. Debo tener el corazón frío.
Pictorial Webster's: Inspiration to Completion from John Carrera on Vimeo.
Info original de library ad infinitum, estupendo blog.
sábado 31 de octubre de 2009
Las películas más terroríficas
Le preguntaron a Scorsese por su lista y en este link pueden leer su selección de las once películas que más lo han aterrorizado. La top 1: The Haunting de Robert Wise. Siguen otras que jamás he visto. También está El Ente, en la que actúa Barbara Hershey, que nunca vi del todo bien (solo por TV). No podían faltar ni El resplandor ni El exorcista. Remata la lista Psycho. Alguien debería juntar estos títulos y hacer un pequeño ciclo.
No sé si la analogía sea justa, pero así como la pornografía debe excitar el terror debe aterrorizar. La convención genérica es una invitación y solo un aguafiestas podría resistirse al susto como prueba de alguna templanza de espíritu (o de un ojo clínico para la inverosimilitud). Es innecesario. El terror es una montaña rusa: hay que disponer el ánimo de cierta manera, dejarse manipular y ser sorprendido. Si el terror puede cobijar subtextos que lo hagan más rico es otra discusión. Lo importante es sentir miedo.
Se acaba de estrenar en USA Paranormal Activity, otra película de bajo presupuesto y handycam en nightshot. Ya que la divertidísima REC -ese final aún me pone los pelos de punta- se estrenó por aquí, sospecho que también la película americana lo hará. Un tráiler para verse a medianoche:
No sé si la analogía sea justa, pero así como la pornografía debe excitar el terror debe aterrorizar. La convención genérica es una invitación y solo un aguafiestas podría resistirse al susto como prueba de alguna templanza de espíritu (o de un ojo clínico para la inverosimilitud). Es innecesario. El terror es una montaña rusa: hay que disponer el ánimo de cierta manera, dejarse manipular y ser sorprendido. Si el terror puede cobijar subtextos que lo hagan más rico es otra discusión. Lo importante es sentir miedo.
Se acaba de estrenar en USA Paranormal Activity, otra película de bajo presupuesto y handycam en nightshot. Ya que la divertidísima REC -ese final aún me pone los pelos de punta- se estrenó por aquí, sospecho que también la película americana lo hará. Un tráiler para verse a medianoche:
Vampiros
Los expertos vampirólogos ven en True Blood y Twilight dos extremos de la sexualidad humana: el desenfreno y la contención. Más interesante resulta la segunda porque la primera es casi un lugar común: gran parte de la publicidad y la propaganda aplauden el desenfreno. Pero Edward Cullen prefiere al inicio no acercarse a Bella. La olfatea, la sopesa, la mide a distancia y es solo después de algo de presión que puede confesar que es un vampiro, que ella le provoca un deseo inmenso -a devorarla, porque los vampiros son antropófagos-, pero que no le hará daño. Esa represión le resulta a Bella mortalmente atractiva, al punto de no saber si quiere o no convertirse en una muerta en vida, en una inmortal. ¿Vale la pena ser un vampiro por amor?
Para mí los vampiros pop empezaron con Salem's Lot (1979). En YouTube está toda en 19 partes.
Si la mordedura contagiosa del vampiro es una metáfora de la cópula, hay algo en ésta entonces que transforma a los amantes en algo distinto a lo que fueron en un inicio. El sexo no sería solo un intercambio de sustancias. Mezclaría o unificaría personalidades. No es poco común saber de parejas que, con el tiempo, empiezan contagiarse costumbres, aficiones o defectos. El eros romántico -a imagen y semejanza del vampírico- otorga la ilusión de la metamorfosis más radical de todas y quizás la más narcisista: ser uno mismo el objeto de amor. Así las cosas, el adagio "los contrarios se atraen" parece un suspiro resignado. Quizás por eso el vampiro sea tan popular: es un mito que nos conecta directamente con el amor romántico y sexual, pero que sobre todo nos advierte de sus abismos. Los fisiológicos apuntan hacia las enfermedades venéreas. Pero los hay espirituales: abandonarse uno mismo por la ilusión de ser el objeto de amor solo puede conducir a la soledad, a un eterno vagar entre las personas como un muerto en vida, a la promiscuidad sin ton ni son que renueva, con cada encuentro, con cada mordisco, la fantasía de ese amor transformativo.
Pero los vampiros no existen. Y el sexo que transforma tampoco. Lo siguiente sería decir que el amor tampoco existe, pero muchos no estarían de acuerdo con esa sentencia, pues afirman haberlo sentido ahí en el pecho. ¿Pero si el amor no existe, qué son entonces todas esas cosas buenas que logramos sentir por los demás? La renuencia de Edward a morder a Bella es -a pesar de toda la parafernalia fantástica de Stephenie Meyer- un reconocimiento muy realista de la histeria fantasiosa del amor romántico. Los ojos de Bella piden posesión carnal sin retorno, pero Edward responde con un sentimiento mucho más sólido y trascendente: consideración. Respeto, solidaridad y consideración que reemplazan la posesión, el dominio y el abandono de uno.
Si el vampirismo es una metáfora del amor romántico en su versión más histérica, más esotéricamente imposible, ¿con cuántos vampiros o vampiras se han cruzado en la vida? A sacar las cuentas.
Feliz Halloween, entonces, sobre todo cuando despierten y descubran quién se encuentra a su lado.
***
Links
- Jaime Bedoya y el vampiro del Centro Comercial Risso. Los comentarios de los lectores están sanguíneos. A no perdérselos.
- Antes de Bram Stoker, en 1819 John William Polidori escribió The Vampyre.
- De la fascinante Paris je t'aime el segmento de Vincenzo Natali con Elijah Wood.
Para mí los vampiros pop empezaron con Salem's Lot (1979). En YouTube está toda en 19 partes.
miércoles 28 de octubre de 2009
Orgullo y prejuicio... y zombies

Del YouTube a la literatura. Recién me entero de los mash-ups literarios y, me sorprendo más todavía, de que sean un éxito. Casi al millón de copias llega Pride And Prejudice And Zombies. Y pronto a lanzarse está Sense and Sensibility and Sea Monsters. Cómo, por qué, cuándo, dónde, y desde qué rincón de las pesadillas -y sin infringir ninguna norma de derechos de autor- en este post del editor mismo en el WP.
Después de haber escrito un post entusiasta acerca del blog como uno de lo más dúctiles ejercicios de escritura, no creo que pase mucho tiempo hasta que me convenza de que la cultura del copy-paste o la braquigrafía son, en sí mismas, inyecciones creativas que desembocarán en algo interesante tarde o temprano para la literatura. Si el antepasado más ilustre del Twitter es el epigrama, entonces no queda más que abrir las seseras (ninguna alusión zombie intencional) y dejarse llevar por la espontaneidad 2.0. La pregunta es cómo hacer plata con tantos juguetes nuevos.
Así empieza el mash-up citado arriba (traducción mía):
Es una verdad universalmente aceptada que un zombie en plena posesión de su cerebro debe sentir el ansia de más cerebros. Nunca fue esta verdad más clara que durante el reciente ataque a Netherfield Park, en el que una familia de dieciocho miembros fue masacrada y devorada por una horda de muertos vivientes.
Nada mal como regalo de Navidad para el sobrino gótico. Ahora, ¿resiste la literatura peruana estos juegos? Yo haría un mash-up de La ciudad y los perros con zombies. Se llamaría La ciudad y los zombies. El Esclavo moriría igual que en la novela original y resucitaría luego como zombie para vengar su muerte buscando devorar el cerebro del Jaguar, o de cualquiera que se encuentre en el camino. El Leoncio Prado, en vista del grave peligro de salud pública y seguridad que representa, sería aislado y puesto en cuarentena por las autoridades. De esa forma la novela mantendría su aire claustrofóbico. De alguna manera Teresa entra al recinto, quizás para rescatar al Poeta. En mi mash-up Gamboa se transforma en un líder de la resistencia antizombie, demostrando que está mucho más apto para la guerra que sus superiores. Gamboa siempre mereció mejor suerte.
Lamentablemente no creo que MVLL acepte mi idea por asuntos de derechos (o de mal gusto). Así que habría que ir más atrás en la historia. ¿Los Comentarios Reales y zombies?... Caray, no tenemos muchos textos pre-XX que capten nuestra imaginación. Aportes en los comments.
Ver el bosque y no las ramas
Leyendo un post en "Desde el Tercer Piso" me llama la atención la preocupación del blogger por eso que se llama "ética periodística". Es a propósito de comentarios últimos de Gustavo Gorriti y Augusto Álvarez Rodrich sobre la mezcla de lobbys con periodismo. Ambos periodistas lamentan la práctica. Dice J.A. Godoy:
Dice AAR:
Que JAG resalte estos comentarios es muy loable y pertinente. Pero no sé por qué me deja un saborcillo agridulce, como si se llamara la atención sobre un problema abstracto y no se sacara la lupa para detectar casos específicos. Parece ser el tipo de preocupación que hace de alguien un amante de la humanidad, pero indiferente con los hombres de carne y hueso. Es, por supuesto, solo una analogía.
En pocas palabras: es un caso donde se ve el bosque y no las ramas, actitud mental tan desventajosa como la contraria, a saber, la de quedarse en las ramas sin ver el bosque. Los grandes conflictos de interés -lobbys, contratos con el Estado, licitaciones, presiones al Poder Judicial, etc, etc, etc- sin duda merecen atención, sobre todo porque se maneja en ellos mucho dinero o terminan afectando a muchas personas. Pero no son ni por asomo los únicos. Ahí donde se hace periodismo -y la palabra es tan elástica que abarca prácticamente cualquier comunicación pública- hay conflictos de interés. Y los temas son infinitos. Basta abrir el periódico: economía, deportes, espectáculos, cultura, gastronomía, moda, tecnología, y, por supuesto, blogs e internet. ¿Que no son tan importantes como la política? Todos son importantes: son precisamente las ramas del bosque.
Como dice otro refrán: zapatero a tus zapatos. A los metidos e interesados en las altas esferas del poder les corresponde fumigar en los rincones y debajo de los cajones. Estupendo que así sea. Pero no ha sido poco común ver -al otro extremo del espectro- que interesados en la vida online hayan señalado casos muy específicos de conflictos de interés, tan aleccionadores como los otros. Cuando JAG dice "se ha hablado a media voz" en relación al macroperiodismo lobbístico, uno no puede sino pensar que una frase así sería inaplicable al micromundo de los blogs donde, ya que no de lobbys, sí se habla de publicherrys. En los blogs se ha hablado clarísimo sobre ellos. Ahí están los historiales y el google search.
Habría entonces que rescatar las ramas. La ética periodística, creo, no solo se juega en los pasillos de un canal de TV o en el patio trasero de Palacio de Gobierno. Suave con quedarse embelesado por el bosque: la selva se ve linda e inofensiva en cualquier foto aérea.
Lo cierto es que durante muchos años se ha hablado a media voz de la poca diferenciación que algunos personajes hacen entre periodismo, manejo de imagen y lobbies, que termina generando desconfianza en un público cada vez más exigente
Dice AAR:
Por ejemplo, el periodista o comentarista que cobra por lo bajo y/o a través de terceros a algunas empresas para hacerles publicidad encubierta (mucho más efectiva que la regular). O el abogado que se presente como ‘independiente’ al opinar de un tema en el que ha sido contratado por una de las partes para fortalecer su posición ante la opinión pública.
O el consultor empresarial que opina como si le preocupara ‘el interés de la sociedad’ cuando este no es otro que el de la sociedad comercial que lo contrató. O el ministro que decide pensando en el cliente que lo va a contratar cuando deje el cargo.
Que JAG resalte estos comentarios es muy loable y pertinente. Pero no sé por qué me deja un saborcillo agridulce, como si se llamara la atención sobre un problema abstracto y no se sacara la lupa para detectar casos específicos. Parece ser el tipo de preocupación que hace de alguien un amante de la humanidad, pero indiferente con los hombres de carne y hueso. Es, por supuesto, solo una analogía.
En pocas palabras: es un caso donde se ve el bosque y no las ramas, actitud mental tan desventajosa como la contraria, a saber, la de quedarse en las ramas sin ver el bosque. Los grandes conflictos de interés -lobbys, contratos con el Estado, licitaciones, presiones al Poder Judicial, etc, etc, etc- sin duda merecen atención, sobre todo porque se maneja en ellos mucho dinero o terminan afectando a muchas personas. Pero no son ni por asomo los únicos. Ahí donde se hace periodismo -y la palabra es tan elástica que abarca prácticamente cualquier comunicación pública- hay conflictos de interés. Y los temas son infinitos. Basta abrir el periódico: economía, deportes, espectáculos, cultura, gastronomía, moda, tecnología, y, por supuesto, blogs e internet. ¿Que no son tan importantes como la política? Todos son importantes: son precisamente las ramas del bosque.
Como dice otro refrán: zapatero a tus zapatos. A los metidos e interesados en las altas esferas del poder les corresponde fumigar en los rincones y debajo de los cajones. Estupendo que así sea. Pero no ha sido poco común ver -al otro extremo del espectro- que interesados en la vida online hayan señalado casos muy específicos de conflictos de interés, tan aleccionadores como los otros. Cuando JAG dice "se ha hablado a media voz" en relación al macroperiodismo lobbístico, uno no puede sino pensar que una frase así sería inaplicable al micromundo de los blogs donde, ya que no de lobbys, sí se habla de publicherrys. En los blogs se ha hablado clarísimo sobre ellos. Ahí están los historiales y el google search.
Habría entonces que rescatar las ramas. La ética periodística, creo, no solo se juega en los pasillos de un canal de TV o en el patio trasero de Palacio de Gobierno. Suave con quedarse embelesado por el bosque: la selva se ve linda e inofensiva en cualquier foto aérea.
martes 27 de octubre de 2009
La hazaña - John Donne
John Donne (1572-1631) es uno de mis placeres secretos. Reaparece de cuando en cuando en mis lecturas y avanzo a razón de dos poemas por sentada. Cotejaba anoche la versión original en inglés del poema motivo de este post con una que tengo en castellano y, la verdad, no tengo idea por qué el traductor lo tituló "La promesa". Yo lo titulo "La hazaña" y, emocionado por ese minúsculo cambio, que me pareció más preciso, me mandé a traducir el resto. Quizás valdría la pena glosar el poema y seguramente lo haré más tarde en una ACT. Sobre todo para justificar por qué traduje de cierta forma y no de otra. Caigo en algunas rimas simplonas, pero no hallé otro camino para resolver algunas líneas. Abajo va la versión original, o sea, la que da placer.
La hazaña
John Donne
Algo más heroico hice
de lo que todos los conquistadores jamás hicieron
y, no obstante, algo surge más heroico
cual es mantenerlo en secreto.
Locura sería transmitir ahora
el oficio de la piedra especular
pues quien tal arte aprender pudiese
no hallaría ninguna para cortar.
Asimismo, si hoy esto declarase
los demás (porque no hay materia alguna
sobre la cual ya trabajar)
seguirían amando como antes.
Pero aquél que hermosura encuentra
por dentro, toda la de afuera desprecia,
pues quien ama el color y la piel,
ama solo sus más viejas prendas.
Si, como yo, ves la virtud
en mujer vestida
y a amarla te atreves, y además lo confiesas,
y olvidas que existe un Él y Ella;
y si este amor, así aparecido,
escondes de hombres profanos,
que ninguna fe en él volcarían
o solo para burlarse lo harían:
entonces algo más heroico habrás hecho
de lo que todos los conquistadores jamás hicieron.
Y algo más heroico así surgiría
cual es mantenerlo en secreto.
THE UNDERTAKING.
by John Donne
I HAVE done one braver thing
Then all the Worthies did,
And yet a braver thence doth spring,
Which is, to keepe that hid.
It were but madness now t'impart
The skill of specular stone,
When he which can have learn'd the art
To cut it can finde none.
So, if I now should utter this,
Others (because no more
Such stuffe to work upon, there is,)
Would love but as before.
But he who lovelinesse within
Hath found, all outward loathes,
For he who colour loves, and skinne,
Loves but their oldest clothes.
If, as I have, you also doe
Vertue' attir'd in woman see,
And dare love that, and say so too,
And forget the Hee and Shee;
And if this love, though placed so,
From profane men you hide,
Which will no faith on this bestow,
Or, if they doe, deride:
Then you have done a braver thing
Then all the Worthies did.
And a braver thence will spring
Which is, to keepe that hid.
La hazaña
John Donne
Algo más heroico hice
de lo que todos los conquistadores jamás hicieron
y, no obstante, algo surge más heroico
cual es mantenerlo en secreto.
Locura sería transmitir ahora
el oficio de la piedra especular
pues quien tal arte aprender pudiese
no hallaría ninguna para cortar.
Asimismo, si hoy esto declarase
los demás (porque no hay materia alguna
sobre la cual ya trabajar)
seguirían amando como antes.
Pero aquél que hermosura encuentra
por dentro, toda la de afuera desprecia,
pues quien ama el color y la piel,
ama solo sus más viejas prendas.
Si, como yo, ves la virtud
en mujer vestida
y a amarla te atreves, y además lo confiesas,
y olvidas que existe un Él y Ella;
y si este amor, así aparecido,
escondes de hombres profanos,
que ninguna fe en él volcarían
o solo para burlarse lo harían:
entonces algo más heroico habrás hecho
de lo que todos los conquistadores jamás hicieron.
Y algo más heroico así surgiría
cual es mantenerlo en secreto.
THE UNDERTAKING.
by John Donne
I HAVE done one braver thing
Then all the Worthies did,
And yet a braver thence doth spring,
Which is, to keepe that hid.
It were but madness now t'impart
The skill of specular stone,
When he which can have learn'd the art
To cut it can finde none.
So, if I now should utter this,
Others (because no more
Such stuffe to work upon, there is,)
Would love but as before.
But he who lovelinesse within
Hath found, all outward loathes,
For he who colour loves, and skinne,
Loves but their oldest clothes.
If, as I have, you also doe
Vertue' attir'd in woman see,
And dare love that, and say so too,
And forget the Hee and Shee;
And if this love, though placed so,
From profane men you hide,
Which will no faith on this bestow,
Or, if they doe, deride:
Then you have done a braver thing
Then all the Worthies did.
And a braver thence will spring
Which is, to keepe that hid.
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