martes, 31 de marzo de 2009

Agregador sin personalidad

Fernando Vivas sobre la derrota Perú-Chile: "...la “tele” mentirosa vendió un triunfo y hasta le dio, irresponsablemente, un tufo de batalla contra los chilenos." Ayer vi a Miyashiro hablar del fútbol y de la "raza guaraní" como factor genético-determinista de los logros paraguayos. Farfulló algo de que "a los incas los derrotaron..." y no entendí más, pero pude intuir a dónde iba. Entre Miyashiro y Ortiz, cada noche en su programa y desde hace rato, se reparten algunas frases antológicas que producen risa, pena y mucho de vergüenza ajena.


"La Goleada del Planeta" o "¿Acaso no dije esto yo primero?" Las lornas se unen y Peru21 lo celebra. La campaña "La Goleada del Planeta", donde lornas bloggeras, facebookeras y twitteras invitan a más lornas a apagar la tele mañana durante la transmisión del encuentro Brasil-Perú, según se dice, para "actuar con el cambio climático" es, para mi gusto, de una mala leche muy facilista. El logo augura un "6-0" bien poco amable, burlón y autocompasivo. Me hace recordar el humor de Carlos Carlín, el No Gracioso (el actor, para más señas). Pero, además, es algo que este blogger ya había dicho el domingo para el partido Perú-Chile, solo que con otro fin: no usar el fútbol para afianzar la xenofobia. El camino al infierno está lleno de coincidencias, dice el refrán que me reinvento. Pero bien pensado, mi pedido fue una campaña unipersonal contra el mal periodismo. Me resisto a identificarme con lo de arriba.

"Museo ahora sí, pero tampoco tampoco". Cuando García prefirió decirle no al Museo de la Memoria el piteo fue general. Ahora que cambió de opinión, vía convencimiento de MVLL, las sospechas se multiplican. No lo entiendo, la verdad. El Morsa ejemplifica la naciente tendencia de ver en la diligencia de Palacio un triunfo "pírrico" del novelista. ¿Será posible que los críticos al Museo terminen siendo como los fujimoristas que piteaban por el Ojo que Llora? Los extremos se unen.

Momento Cultural. El "Claro de Luna" de Debussy, una sección de la preciosa Suite Bergamesque, siempre me pone de buen humor. La he escuchado en muchas películas, aunque solo recuerdo muy notoriamente cuando fue usada en Ocean's Eleven en una versión orquestada mientras se ve las piletas de Las Vegas en todo su esplendor luego del éxito del robo. La primera vez que escuché esta pieza no fue en su versión original para piano. Fue para guitarra, en un cassettito de dudosa manufactura, pues no se acreditaba quiénes tocaban. En YouTube se puede hallar este dúo magnífico: John Williams y Julian Bream.

lunes, 30 de marzo de 2009

La post-sala

Una buena nota de Dedomedio de hace dos años hacía un repaso comparativo de todos los directores técnicos que habían pasado sin éxito por el seleccionado peruano luego de España 82: el recuento iba desde Moisés Barack, en ese lejano México 86, hasta Freddy Ternero, hoy alcalde distrital, para el 2006. Después de lo de ayer otro nombre se suma: el de "Chemo" del Solar.

Con ayuda del artículo, a primer vistazo se aprecia que en la mayoría de procesos clasificatorios siempre hubo cambio de técnico a medio camino. Es decir, que en la mayoría de procesos se contó con dos DTs:

México 86: Moisés Barack y Roberto Challe
Italia 90: José "Pepe" Macía y Percy Rojas
EEUU 94: Vladimir Popovic (empezó y terminó; según lo cuenta Dedomedio, en ese proceso quien renunció fue Chemo del Solar, entonces jugador, por no sentirse cómodo. Interesante dato.)
Francia 98: Juan Carlos Oblitas (empezó y terminó; fue el que estuvo más cerca de la clasificación)
Japón-Corea 2002: Franciso Maturana y Julio César Uribe
Alemania 2006: Paulo Autuori y Freddy Ternero

Para estas eliminatorias pasará lo mismo. Es probable que José del Solar renuncie luego del partido con Brasil este miércoles y que otro entrenador asuma, con lo que terminaríamos nuevamente con dos entrenadores para un solo proceso. ¿Quién podría aceptar tal encargo?

No vi el partido ayer porque ayer se inició mi movimiento unipersonal anti-fútbol. Pero lo que sí suelo ver muy interesado son los comentarios sobre los partidos importantes en la noche, en lo que se denomina la "post-sala". Ayer pude ver a Trisano, a la Pepa, a Núñez, etc. cada uno con su relato y su versión. Y si bien todos podían dar cuenta del partido, sobre lo que falló o lo que fue inevitable, creo que nadie supo decir qué cosa había que hacer con la selección a partir de ahora. También escuché a Bayly y a Tongo. Estuvieron divertidos. 

Por supuesto, yo tampoco tengo una respuesta. Lo que sí tengo más o menos claro que en el Perú existe la más que suficiente cultura pelotera como "producir" jugadores con talento en bruto. Los jugadores, como dice la jerga, de "categoría internacional", no nacen, se hacen. Y solo se hacen aumentando la competitividad. ¿Cómo lograr eso localmente o por dónde empezar? No sé. La Pepa decía ayer: "ya todo se ha inventado", dando entender que en esto del fútbol no hay misterios y que tenemos una gallina de huevos de oro que nadie se anima a hacerla rendir. Por ejemplo, me pareció increíble que ayer el estadio rebalsara de gente solo movida por una "ilusión" con ingredientes xenófobos o, para decirlo amablemente, con espíritu de revanchismo regional. Es pura cultura pelotera (aunque Carlos Alberto Navarro mencionó la "inflada" publicitaria de los medios). Ayer los que no fallaron fueron los aficionados.

Hoy Angel Cappa, técnico de fútbol, escribe en Deporte Total y propone varias cosas para la selección de las cuales rescato lo siguiente:  

1) Lo primero que se requiere es una reunión con todos los presidentes de los clubes profesionales, la FPF e instituciones implicadas, técnicos y jugadores, y darle prioridad a la selección con un plan de trabajo a mediano y largo plazo.

2) Entrenadores capaces, con la sensibilidad necesaria para entender el significado del fútbol en la sociedad y el estilo del fútbol peruano. 

Me gustaría tomar la primera idea de Cappa, pero partiendo desde este punto de vista: no hay que olvidar que el fútbol es, sobre todas las cosas, espectáculo y negocio. Y, por lo vivido hasta hoy, queda muy claro que, de todos los espectáculos que se esperan con ansiedad, ganas e ilusiones, los partidos de la selección son prioridad A-1 para el bolsillo aficionado. Es la única afición que no se pierde -salvo para este blogger-, que no se agota, que no se aburre, que no se desgasta, que se renueva a cada rato. Entonces, si la selección debe ser prioridad no es porque haya que ponerse la mano al pecho, sino porque, a la larga, es sumamente conveniente. Esa afición es contagiosa, viral, fanática. Absurda, claro, pero rentabilísima. Es el gran negocio de una bandera nacional, de un "sentimiento". O mejor dicho, es la privatización de una bandera y de un "sentimiento" que hemos aceptado felices y sin mayores contratiempos porque apela a nuestra irracionalidad resultadista. No aprovechar tal circunstancia mejor -pecuniariamente, socialmente- sería realmente ridículo. 

El punto dos de Cappa también es esencial: un entrenador que entienda el significado del fútbol en la sociedad. El DT es también un relacionista público, o sea, un tipo que debe entender al aficionado. Porque el DT no le debe responder a los periodistas, sino a los aficionados (los periodistas no pagan entrada). Las conferencias de prensa "técnicas" son aburridísimas y las puede hacer cualquiera. Pero hacer del seleccionado una causa social es cosa de líderes. ¿Cuál de todos los técnicos de arriba fue un líder, o sea, alguien que no se ahogó por la marea de los medios y el ánimo volátil de la opinión pública vía malos resultados? Barajen sus respuestas.

Pero ese camino es, quizás, más gaseoso y espinoso. En realidad, si se ve a la Selección como un gran espectáculo creo que las cosas se aligeran, se vuelven más concretas, menos dramáticas, y no como ayer, en donde ya nadie sabía cómo manejar el estupor o esconder la cabeza. Si la Selección tuviese la gerencia de KISS -ejemplo de coyuntura-, otro sería el cantar: un maquinaria perfectamente engrasada que asegure espectáculo todos los años y en todos los partidos y que mantenga a la hinchada fiel a su propia mitología. Pero el espectáculo empieza en la cancha y con los jugadores. No con las bombitas distractoras de Magaly TV y sus misérrimos ampays. Es increíble cómo los que mueven los hilos del fútbol se están dejando arrebatar una afición.

En fin. Estos fueron mis cinco minutos de nostalgia futbolera: la que viví de niño con Argentina 78 y España 82. Al final del post volverá el cascarrabias de siempre, el que puede vivir sin fútbol tranquilamente. Es posible: está comprobado.





Willy Wonka y los helados de 1 sol

Imaginémonos que Willy Wonka, luego de ofrecer sus Golden Tickets al público, jamás hubiese cumplido la promesa de abrir las puertas de su misteriosa fábrica. El pobre Charlie se habría llevado una pésima lección de vida. Y probablemente su vida de ajustes económicos hubiese sido más gris.

Eso más o menos le pasó a muchos niños peruanos el viernes y el sábado últimos quienes, seducidos por la campaña de D'Onofrio de "todos los helados en triciclo a 1 sol", salieron emocionados con su monedas en la mano para llevarse la desagradable sorpresa de que la campaña no era tal y que, en algunos casos, se les compelía a comprar más helados para ser beneficiados con la "oferta". D'onofrio, la empresa que originó la campaña, le ha dado esta pésima lección a los niños: la palabra empeñada no sirve de nada. Y a nivel nacional.

Como me dijo hace poco mi persona favorita de siete años: "Ya no pienso comprar esos helados. Ahora compraré Lamborgini. Y eso quiero decírselo a todos". Bien pensado.

Indignada bola de nieve

No soy experto en márketing, ni economía, ni en game theory, ni en nada parecido. Así que hasta ahora no sé qué fue exactamente lo que salió terriblemente mal. Lo que sí sé es que la indignación por la campaña -que terminó siendo una contracampaña- creció desde el viernes como una bola de nieve, solo superada por el resultado del Perú-Chile. D'Onofrio se ha metido un autogol alucinante. Hoy lunes en los colegios será el único tema de discusión. "¿Pudiste comprar helados a 1 sol?"

¿Quién tiene la culpa? Hipótesis 1: los triciclos

En un comunicado D'0nofrio se disculpó con el público por el poco control de los triciclos. Hasta ese momento la idea que muchos tenían del problema era la siguiente: los vendedores están especulando y guardando los helados para venderlos el domingo (ayer) a precio normal y tener un mejor margen de ganancia. El sábado un público mucho más avisado empezó a reclamar a voz en cuello a los carretilleros, los único que daban la cara por la empresa (sin ser de la empresa), pero si es que, claro, se los encontraba en las calles.

¿Quién tiene la culpa? Hipótesis 2: la culpa y la solución la tienes tú

Pero en el comunicado D'Onofrio también mencionó que el problema fue la sobredemanda. En otras palabras, los helados "caros" se volatilizaron a la velocidad del rayo muy temprano. Además, sugería a los consumidores que tomaran registro de los triciclos incumplidores tal como si se apuntara la placa de un carro que te chocó y se dio a la fuga. Pero lo que también decía ese texto entre líneas era que D'Onofrio, en realidad, no tenía ni tiene ningún control sobre la atención al público de los triciclos. En resumen: la culpa del problema la tienes tú, por ser tan comelón y goloso y, si quieres que la oferta funcione, reclama bien al del triciclo o amenázalo. Ese debe ser uno de los comunicados más estúpidos que he leído en mucho tiempo.

¿Quién tiene la culpa? Hipótesis 3: la empresa

Sobre el "gran uso de las redes sociales" en este caso -que los cacareadores de siempre comentan con la única intención de hacerse publicidad a sí mismos- se hablará después. En este punto solo interesa mencionar que los señores de los triciclos, al parecer, no usan Facebook, ni Twitter, ni comentan en webs ni blogs. Es por eso que la versión de ellos, en la red, era absolutamente desconocida. ¿Cuál es la relación entre el triciclo y la empresa? ¿Cómo trabajan? ¿Se les comunicó bien sobre la campaña? En este interesante, aunque periodísticamente pobre vídeo de Malapalabrero, se recoge el punto de vista del triciclo. La cantidad de helados "caros", según documento mostrado, era muy inferior al resto. Al parecer, esto hizo concluir a algunos carretilleros que la campaña solo era para los helados... ¡que ya valían 1 sol! Como dije, el vídeo es tan pobre, el señor del triciclo tan poco articulado y Malapalabrero tan poco periodista (no se sabe si está reglamentado qué y cuánto puedes tener en la carretilla o si para los días de campaña hubo limitaciones o variaciones) que lo único que este vídeo confirma es que la comunicación entre D'onofrio y los triciclos es nula.

¿Identificación con la empresa o el público? Cero.

Algunos quieren solidarizarse con los triciclos, pero el caso es que, sabiendo muy bien sobre la campaña, muchos desaparecieron de las calles. Además, condicionar la oferta a la adquisición de otros productos excedió todo límite. Por más que tengan el logo de D'onofrio en la carretilla y en los polos, a estos trabajadores no les interesa en general lo que la empresa haga o deje de hacer. No están libres de responsabilidad y se aprovecharon de la credulidad del público. Hoy deben estar haciendo cuentas. ¿Rindió la especulación? ¿Si respetaban la campaña fielmente salían ganando o perdiendo? ¿Esta campaña le salía a cuenta a D'Onofrio, pero no los carretilleros? Según me han comentado: jamás en un remate a final de temporada sales perdiendo si el público responde.

¿Pudo evitarse?

Se comenta que lo único que quería D'Onofrio era rematar un stock que, de otra manera, se iba a perder. Bueno, todas las empresas hacen lo mismo. Quizás el error fue decir que la campaña era un "agradecimiento al Perú" y no un simple remate por fin de temporada. Si de agradecer se trata no hubiese caído mal que se especificara en el empaque qué helados sí se vendían a 1 sol. De ese modo le quedaba claro a todo el mundo.

Los temas que quedan

¿Por qué la oferta no fue en TODOS los lugares y SOLO en triciclo? ¿Porque en los demás lugares se factura? Aquí hay un tema que, como no sé nada de impuestos, pues quizás alguien más me lo podría explicar como si tuviese siete años. Para los números soy fatal.

¡Qué deliciosa es mi red social!

Lo último: algunos lamen su Twitter como si fuese un Sandwich. Como se mencionó arriba, las redes sociales también mostraron sus limitaciones en este caso. Solo se vio la historia de un solo lado y con hipótesis tan encontradas que, al final, no aclaraban nada. Lo penoso fue ver a medios tradicionales colgándose de comentarios y twits sin tomarse siquiera la molestia de reportear ni explicar qué coño estaba sucediendo.

En el blog Invasiones Bárbaras, Pedro Rivas Ugaz celebra el Twitter y el Facebook como un elemento que forzó el comunicado de D'Onofrio y también como fuente periodística, pero obtiene esta acertada réplica de Juan Carlos Luján:

El tema no es si uno deba o no usar a las redes sociales como fuente de información sino poner en práctica el buen periodismo, es decir mostrar la versión de las dos partes (incluyendo cifra de lotes distribuidos, cifra de carretilleros, entre otros) y sobre todo reportear. No hay que apresurarse por dar la noticia sin validar antes lo que se dice o rumorea.


En efecto. "Lo que se dice" o "rumorea" no es información. Ver un solo lado de las cosas no es periodismo. Y un medio tradicional no puede solo rebotar. Luján también se pregunta si es lícito que los medios tradicionales citen o recojan comentarios de internautas con nombre y apellido en una nota. Siendo legalista mi respuesta es que sí. Pero los internautas deben entender más que nunca que todo lo que escriban en la web es público y que algunas personas lo usarán para los fines que quieran. Mucho cuidado con eso. Mi conclusión: es interesante que las redes sociales se usen como algún tipo de termómetro, pero este uso no está volviendo a los medios tradicionales más dinámicos, sino más flojos. Se están colgando de ellas y, como se ve, las redes vienen con sesgo. La muchedumbre no tiene la razón solo por ser muchedumbre.

Y así termina esta fábula que solo mencionó a Willy Wonka al inicio y ahora al final. Quizás haya gente que me pueda aclarar, rectificar o profundizar sobre lo mencionado arriba. No soy experto. Ni siquiera tomo helados. Pero mi persona favorita de siete años me comentó que tuvo que caminar el sábado "como cinco cuadras" para encontrar un heladero, llevarse una decepción y regresar a casa con su sol en la mano. Le rompieron el corazón.

Actualización:

Nota de El Comercio: Ventas de D'Onofrio durante el viernes y sábado alcanzaron los S/.10 mlls.

"Según Casaretto, los casos de “amarre” del producto fueron causados por la “viveza” de los tricicleros que buscaban triplicar sus ganancias. “En este caso, D’Onofrio no tiene responsabilidad ya que los tricicleros no forman parte de la empresa”, sostuvo en declaraciones vertidas al diario Gestión."

domingo, 29 de marzo de 2009

Para no seguir discutiendo la cuadratura del círculo, aquí una selección de vídeos cultural

(Hay vida después de la muerte. Una cosa que me da pena es ver cómo los medios ensalzan a las tropas futbolísticas al inicio y, luego de 90 minutos, los reducen a la categoría de buenos para nada. Cosas de la liturgia pelotera.)

Edward Said y Orientalismo

Enormemente influyente y polémico. Orientalismo tiene más de treinta años de escrito y aún sigue debatiéndose. Aquí va Said (1935-2003) explicando en sus propias palabras algunas de sus tesis. ¿Cómo vemos o inventamos al Otro? Son cuatro partes. Se pide al blog-usuario que busque las tres restantes.





Contra el multiculturalismo


Divertido y también controversial Mark Steyn presenta sus argumentos en contra de los relativistas culturales. "Niegan la realidad", afirma al final.






Demasiado humano: una biografía de Heidegger
de la BBC

No te quedará nada claro de qué iba Ser y Tiempo, pero sí se detallan algunos momentos clave de la vida del filósofo Martin Heidegger, sobre todo aquellos relacionados a su fascinación por el nazismo. Comentan Richard Rorty, George Steiner, entre otros. Son seis partes. Se ruega al blog-usuario que encuentre las demás.

Hoy a las 6pm, apaga tu tele

Esta no será "La Hora del Planeta", de gran éxito el día de ayer. Será "La Hora de la Cordura", un movimiento que empieza con humildad y con un solo miembro (yo), pero que tiene aspiraciones nacionales. ¿Objetivos? Minar ese opio religioso del pueblo llamado fútbol y su uso con fines xenófobos. Ayer la portada de Peru21 mostraba a jugadores de la selección peruana al lado de Miguel Grau (¿fue un fotomontaje?, no se veía bien la imagen en la web) con la que se invitaba a la afición a percibir el partido de fútbol de hoy entre Perú y Chile como un nuevo episodio del combate de Angamos. Por cierto, hoy hay cambio de rollo y la nota central sobre el partido en cuestión pide "paz". Esquizofrenia periodística.

Ayer salí del cine como a las 9 y 30 de la noche y, en los exteriores del Marriott, una turba de gente con mucho tiempo libre y sin otro oficio que "presionar" al rival armaba escándalo. Mayormente chiquillos. El Perú está completamente eliminado de la clasificación al mundial , pero el respetable no ha hallado otra manera de canalizar su frustración que fermentando su odio al chileno. Como siempre, las arengas vienen de las portadas en el kiosko (la TV, es mi impresión, suele ser un poco más calmada). 

¿A quién le interesa excitar las glándulas del patrioterismo? A la taquilla, por supuesto. Hacer creer al aficionado que está en juego algo más que un simple partido es necesario. Súmese a eso una coyuntura favorable y un menú con mucho ají está servido. Desde las diligencias en la Haya hasta las sospechas sobre un candidato a contralor por haber trabajado en Chile, pasando por los comentarios de Edwin Donayre, la fiebre peruanista amenaza con convertir su orgullo reencauchado -éxitos últimos mediante- en una mazamorra indefinida que ya colinda con el humalismo. 

Así que hoy apaga tu tele. O cambia de canal. No solo ahorrarás energía eléctrica, sino también la mental. 

jueves, 26 de marzo de 2009

Quizás ser un rebotador no es tan malo después de todo

El accidente del periodista Alvaro Ugaz ha generado varios debates en la blogósfera, algunos abundantes en paparruchadas. Es lo usual: mientras menos información haya en los medios tradicionales, los blogs -y sus comentaristas, la mayoría anónimos- aprovecharán el "vacío de poder" y se empoderarán solitos pujando análisis, hipótesis, especulaciones, y diversas teorías conspirativas que amenazan con engullir a cualquiera. A cualquiera que le cueste pensar lógicamente, claro está.

Hay tres tipos de actitud frente a este fenómeno. El gurú web 2.0 -ese que dice que las redes sociales son lo mejor que le pasó a la humanidad desde el "Are You Experienced" de Jimi Hendrix- salivará de emoción y comprobará para sí cómo una verdad de "primera" se construye a partir de bits de información de cuarta. El crítico de la web 2.0 seguirá en lo suyo: demostrará una vez más que dejarle la tarea a chiquillos que revisan blogs la mayor parte del día no es lo más inteligente en el s. XXI. Pero existe una tercera posibilidad: la del gurú web 2.0 que -en un acto de inconsecuencia algo desvergonzada- aplaude la dinámica de la red en algunos casos, pero los censura en otros, digamos, cuando la dinámica se encamina en contra de él. Los dos primeros casos merecen respeto. El tercero es la actitud propia del farsante.

Como sucedió con el caso del "atentado" contra la Fiscal -de cuya evidencia se coligió luego que fue un intento de robo- el lamentable accidente del periodista ha convertido a la mayoría en crime scene investigators de teclado, construyendo capas y capas de conclusiones sobre evidencias que ni siquiera existen: son sabuesos sin olores que perseguir, detectives con lupa sin nada que ver. Solo una periodista que es al mismo tiempo blogger -de lo que pude barrer anoche- estuvo en el lugar mismo de la Panamericana donde ocurrió el accidente y pudo entregar algunos datos concretos que ayudaron a tener una mejor idea de lo sucedido. ¿Es necesario tener una mejor idea de lo sucedido? Sin duda: hay una persona sobre la que pesa una posible pena de seis años de prisión. Las autoridades sacarán sus conclusiones.

Pero no todo es color de rosa. El mismo blog citado arriba tuvo la poco feliz idea de copiar un correo electrónico anónimo firmado por "amigos" del periodista donde se sugerían líos sentimentales y acusaciones de aprovechamiento mediático en medio de la tragedia. Hay dos errores fundamentales con este tipo de información que la hacen impublicable. Uno: es anónimo y, como tal, un horroroso golpe bajo. Dos: para cualquiera que haya visto Rashomon es fácil comprender que, en historias pasionales, habrá siempre muchísimas contradicciones y puntos de vista. Es por eso que el mensaje es anónimo: no quiere probar nada, solo busca echar barro. Eso, en un medio tradicional, no pasa. En un blog, en cambio, es carne para las pirañas.

Por cierto, hay plumas oligofrénicas con nombre y apellido que, quién sabe por qué diablos, tienen espacio en un diario y empozan sobre sí todos los defectos del comentarista de blogósfera. Lean esto y comprenderán que, lo que parece ser el relato del pendejín que se las sabe todas, es solo el remolino de un cerebro sobre ruedas yendo a mil por la pendiente del rumor. Es el tipo de material en la red que se idolatra rápidamente, por grandes y chicos.

Es por todo esto que quizás deba corregirme. Porque ser un rebotador (de medio tradicional) no puede ser el peor tipo de cáncer informativo en la red. Debe ser el más benigno, el más amable, el menos dañino. Porque si las idioteces leídas pueden llegar a tal punto con un accidente, es terrible imaginar en manos de quién están entonces todos los análisis políticos, económicos, éticos, históricos, filosóficos, etc. que circulan popularmente por la blogósfera (porque los textos valiosos suelen ser impopulares). La moraleja es: rebotador a tu rebote. No opines, no concluyas, no metas tu cuchara. Si quieres ser periodista de verdad, entonces busca la evidencia. En el Twitter no hallarás tus respuestas.








miércoles, 25 de marzo de 2009

The Claw




Imágenes sacadas de 360.u2.com

martes, 24 de marzo de 2009

Crónica vial

No tener auto alivia el estrés del tránsito. Pero es necesario interactuar con una gran cantidad de ellos cuando se camina en las calles de Lima. Aquí una pequeña crónica bípeda de observador.

De caminar tanto algunas regularidades peatonales pueden observarse. La más digna de estudio es aquella que vuelve a la gente daltónica para el semáforo. El rojo y el verde forman parte de un continuum cromático, una eterna señal de "avance". Lo importante es llegar al otro lado, a paso ligero o a veces corriendo. Una sonrisa corona la meta. Se sonríe no porque se esté vivo, sino porque se pudo ser un vivo. No tiene sentido explicar o recriminar. La neurosis no se cura con dos palabras.

Los que se enorgullecen de su civismo vial como peatones y dibujan una mueca de desprecio frente al caso anterior, sin embargo, deben estar advertidos o, quizás, doblemente advertidos. Porque la luz roja no necesariamente indica, en Lima, que los autos deban detenerse. Siendo el rojo una cargosería normativista, es posible observar los vehículos seguir su rumbo a pesar de la señal por unos cinco segundos más. Por lo tanto, no mostrarse paciente y empezar a caminar como si la regla vial asegurase algún tipo de orden en el universo newtoniano, puede ser fatal. Es preferible cotejar visualmente que los autos se hayan detenido por completo. Una confirmación en guisa cuántica, donde el observador afecta lo observado, quizás sea necesaria: mirar al conductor a los ojos e implorar que no arranque nuevamente.

Sin no hay semáforos a la vista las esquinas aún siguen siendo el sitio más recomendable para el cruce, pero un peligro ensombrece este simple acto de coordinación físico-espacial: las luces direccionales. En efecto, desde hace muy buen tiempo el conductor limeño considera prescindible su uso, lo que obliga al peatón a un ejercicio psíquico de clarividencia en base a la siguiente pregunta, digna de Twitter: el auto que viene, ¿volteará o no? Es posible deducirlo por la velocidad del vehículo, pero en no pocas oportunidades el conductor considera que un giro en ángulo recto sin más aviso que el chillido de las ruedas es necesario. Para estas situaciones el peatón solo debe hacer uso de su instinto de supervivencia: correr. No se recomienda quedarse congelado. El auto jamás se detendrá.

No es necesario repetir que la palabra "Pare" pintada sobre la pista es solo eso: una palabra pintada sobre la pista. Así que quizás solo reste llamar la atención sobre una recomendación bastante frecuente en conductores, mas no en peatones: no lanzarse a las calles en estado de ebriedad o bajo los efectos de alguna droga. Sin los cinco sentidos en plena forma las veredas pueden parecer más anchas, los autos más lejanos, las luces más duraderas. Con alcohol no se hace uno dueño de la ciudad, sino invisible en ella. Es lo que los turistas aprenden, sin necesidad de alcohol, cuando pisan el encantador suelo limeño: a espantarse como gallinas en cada cruce de pista porque sencillamente no existen para los autos. Son un estorbo. Son gente.




lunes, 23 de marzo de 2009

¿Y si me convierto en un agregador con personalidad?

A ver cómo sería el experimento:

César Hildebrandt cuenta qué le pasó cuando vio un video de Henry Spencer: Divertidísima columna del periodista más popular de la cholósfera que -horror de horrores- confiesa haber visto un vídeo de Luis Carlos Burneo, aka Henry Spencer, aka el vlogger más popular del medio. ¿No que los periodistas tradicionales no leían blogs? No se piquen coleguitas. Me quedo con esta genialidad descriptiva del ocio creativo de Spencer: "O sea, de la playstation al putamadrismo. De la pantalla del nintendo a la pantalla líquida. La entrevista sin preguntas. El neorrealismo catatónico. Saussure asesinado." Oh, tres veces oh. (Y para los despistados: Spencer se da cuenta que lo están vacilando. Duh).

Celebrity Deathmatch: AAR vs. el Papa. Obligatoria, imprescindible, notable, brillante (¿y ecuménica?) columna de Augusto Alvarez Rodrich en La República contra la prédica de nuestro santísimo Benedicto XVI en torno a los condones. En pocas palabras lo llama "fanático" por decir que los jebes empeoran el problema del SIDA. Ouch. Benedicto podrá tener los ángeles de su lado, pero a Augusto le ponemos una capa y listo. ¡Frikis al poder! Comentan sobre el caso este amigo de aquí, este chochera de por allá, y mi yuntaza de acullá. ¿Y si hacemos un campaña pro-condón en Facebook? Hmmm...

Concurso canalla: encuentre la falacia en el texto del Jorobado. Tiemblan las huestes académicas frente a otra provocación (sick) del más celebrado (y polémico) de los cholo-sociólogos en Correo. A sacar lupa, sabueso y equipos chuponeadores. Apuesto a que nadie entiende sus dobles sentidos (para eso estudian, choches). Y, por si acaso, Meléndez NO ESTÁ EN CONTRA DEL MUSEO DE LA MEMORIA. Tss...

¿Nuevo Teatro Municipal? Me robo entero un post de José Abelardo Conroy -que, a su vez, se roba entera una nota de El Comercio, otra de La Republica y una más de Peru21- sazonado con su peculiar estilo y su ínclita verborrea. Conroy hace su tarea y te releva a ti de la tuya de tener que leerte el periódico. La Cholósfera a tu servicio. Que no se diga que no avisamos. Je.



Ahora solo debo comprobar si tendré más visitas. De lo contrario, este blog seguirá como siempre. 





domingo, 22 de marzo de 2009

Mitos peruanos

Qué flojera para postear esta semana. Las ideas caen a cuentagotas y tampoco hay mucho humor qué repartir.  Pero hagamos el esfuerzo, aunque no paguen ni pertenezcamos a ningún club. Tema de este post: mitos peruanos de la semana.

"¡Si no vas al concierto de Oasis no vienen más artistas!" En cada rinconcito del ciberespacio, sea foro, blog, chat o comentario se lee la misma arenga nacionalista: mostrar al mundo que podemos llenar un estadio. Los fanáticos instan a los indecisos a comprar sus entradas porque, mientras más seamos, más se confirmaría que Lima es una gran plaza para conciertos. El círculo virtuoso que une artista, empresario y auspiciador sigue su movimiento imparable hacia la trascendencia estratégica geomusical: Lima, point hegemónico del Pacífico. Por cierto, no importa mucho si Oasis (o, para el caso, Iron Maiden o Kiss) te importe un reverendo rábano. Eso es lo de menos. Como dice la frase pre-pogo: "el que no salta, no es peruano". En fin. Quizás eso esté bien para el psicosocial de cola, pero ¿por qué el periodismo también es así? Los periodistas del espectáculo ya no saben en qué idioma decir que la llegada de Oasis, Kiss o Iron Maiden es lo más importante que nos ha pasado desde el último concierto que publicitaron de la misma manera. Pero lo peor viene después: las reseñas altisonantes. Todos son extraordinarios. Como dice otro refrán: la hospitalidad del peruano no tiene parangón.

"Magaly Solier es mía". Entre el éxito de la Teta Asustada, el Oso de Berlín y una personalidad arrolladora, muchos ya no saben distinguir entre la actriz y el personaje. O entre la actriz y la cantante. La Solier se ha vuelto tan calidoscópica en tan poco tiempo que es un desafío para todos los sobones culturales que la quieren hacer suya. Esta nota de Caretas lanza una fotografía de la Solier de hoy: una "esponja andante que no teme absorberlo todo". Es verdad que el artículo despide un cierto aire exotista, pero también lo es que Magaly Solier se está encargando en cada entrevista de demoler su simbolismo para mostrarse como un individuo con ideas, gustos y creatividades intransferiblemente suyas.

"Paren las rotativas: la TV le robó a Henry Spencer". Qué tema más sota. Un canal de TV toma un clip del vlogger Luis Carlos Burneo sin acreditarlo debidamente y de pronto toda una sección de la blogósfera local hace del tema un asunto de estado y reclama sus derechos. Pfff. ¿Cómo decirle Henry Spencer que su vídeo ya no es de él cuando está en la blogósfera? ¿Cómo explicarle que la autoría se transforma cuando pase de un medio como internet a otro como la TV? ¿Cómo decirle que su amateurismo se vuelve profesionalismo con ese desplazamiento? Roberto Bustamante, con su usual diligencia para citarme, escribió sobre el tema en un post: la compleja celebración de la cultura del copy and paste. Muy bien. America TV hizo uso del "copy & paste", solo que su aporte fue de 1%, mientras que el de HS del 99%. ¿Cómo? ¿Qué eso está mal? ¿Qué lo paja es apropiarse del 100% solo que con pedacitos que no sobrepasen el 1% o 2% del producto total no acreditado? Ah ya, entonces no hay duda: qué tales rateros. Discúlpenme por no unirme a la cruzada en su debido momento.

Mito extra no peruano: "Si NO eres friki, disfrutarás más Watchmen". La verdad es que seas friki o no (no voy a explicar el término, que ni yo mismo entiendo, pero parece ser que tiene que ver, en parte, con emocionarse con los superhéroes y saber todito de ellos, digamos, hasta cuánto calzan) no disfrutarás mucho Watchmen. Anoche la vi y hasta ahora no entiendo el afán de mostrar a cada rato el colgajo del Dr. Manhattan. Una paseadita, colgajo. Una volteada, colgajo otra vez. Y, en una escena, hasta cuatro colgajos simultáneos en armonioso balanceo vía cuadriplicación del hombre azul. Maly Akerman (Laurie Jupiter, novia del Dr. Manhattan) parecía una versión de metro ochenta -con tacos- de Natalie Portman, no solo por el lindo rostro, sino por lo pésima actriz que es. Además: musicalización para el infarto y un final tan apresurado que la destrucción del mundo no parecía un asunto tan importante después de todo. Pero no voy a ser malo: me gustó en realidad cómo hablaba el Dr. Manhattan (y me escalofrió descubrir que a veces pienso como él), The Comedian no estuvo nada mal y, sin duda, sería alucinante para otra película poder unir al fantástico Roscharch, al Batman de Nolan y al Gran Torino Eastwood en una mesa redonda donde pudieran compartir con calma la monotonía de sus ríspidas gargantas infernales. ¿Por qué hablan así? De todos modos, la película ha tenido como mérito volverme de interés la celebrada novela gráfica de Moore y a ver si me compro estos DVDs que me aliviarán el trabajo de leerla. Qué hereje. 

lunes, 16 de marzo de 2009

Perú, tierra de lectores


El libro de Pierre Bayard Cómo hablar de los libros que no se han leído no es un manual para salir indemne en cualquier conversación o discusión sobre libros tratando de hacer pasar ignorancia por conocimiento. En realidad, es un interesantísimo ensayo sobre la lectura: cómo leemos, qué leemos cuando leemos y qué significa hablar de lo leído o no leído. Bayard hace evidente lo que para nosotros a veces es ridículamente obvio, pero que evitamos subrayar porque sencillamente nos da algo de vergüenza. Por ejemplo, la ínfima cantidad de libros que leeremos en una vida. Con este punto arranca -yo me animé a dar el número exacto de libros que podemos leer en una vida- y sentencia: la lectura es, sobre todo, la no-lectura. Es evidente: lo que no leeremos siempre será colosalmente superior a lo leído. Esta es una primera aproximación a la "no-lectura" (lo que se selecciona vs. lo que se deja de lado), que Bayard va enriqueciendo en el transcurso de las páginas.

En el Perú actualmente hay un par de debates políticos sobre la lectura y la no-lectura que no tiene que ver directamente con Bayard ni con programas escolares o de alfabetización. Son dos debates distintos, aunque relacionados porque llevan implícito el acto de leer: el debate sobre el Informe de la Comisión de la Verdad y la Reconciliación y el del Tratado de Libre Comercio con Chile. Quizás Bayard nos pueda dar una mano con ambos.

Desde su aparición, el informe de la CVR ha sufrido muchas y variadas críticas. Pero la respuesta del bando que lo respalda casi siempre ha sido la misma: las críticas provienen de gente que no lo ha leído. Porque de haberlo leído no podrían afirmar que, por ejemplo, el Informe defiende el terrorismo; que no reconoce el papel de las FFAA en la derrota de Sendero Luminoso y el MRTA; o que la izquierda, para la CVR, no tuvo un papel sumamente ambiguo en su relación con los grupos radicales armados. (1)

Durante este gobierno la polarización entre lectores y no-lectores ha sido bastante clara. Los lectores mayormente están en la oposición y los no-lectores en el gobierno o sus aliados.

Pero, curiosamente, el segundo caso -el del TLC con Chile- invierte los papeles y transforma a los no-lectores gobiernistas en lectores y a los opositores en no-lectores. En una entrevista de ayer a José Antonio García Belaúnde, el canciller peruano sale al frente de uno de los críticos del TLC de la siguiente manera:

Usted dice que hay mucha gente que habla sin haber leído el TLC, pero los principales críticos –aparte de los nacionalistas– son el ex premier Carlos Ferrero y el ex canciller Manuel Rodríguez Cuadros, que estaban en el gobierno cuando se negoció el TLC con Chile.

Carlos Ferrero no lo conoce (el TLC), me consta que no lo conoce. Mire, en la demanda, y en lo que se rasgan las vestiduras, es en la definición de territorio, olvidándose que estos son acuerdos específicos, entonces, la definición de territorio es en función del acuerdo, no en función del territorio del Perú.

Por supuesto, los acusados de no-lectores en uno y otro caso desestiman el argumento y afirman sí haber leído muy bien los textos en cuestión. Si todos dicen la verdad -imaginémoslo así- entonces esto quiere decir que todas las partes debatientes son lectoras y que el diálogo de sordos no se debe al desconocimiento de los textos sino a otra cosa. Que entre Bayard a mi panel. (2)

Para Bayard el meollo del desencuentro estaría en lo que él considera la verdadera fuerza que guía nuestras lecturas: la memoria. En efecto, aún cuando hayamos leído un libro, solamente podremos hablar de aquello que ha quedado en nuestra cabeza. Para Bayard se opera un desplazamiento: el libro real es reemplazado por lo que él denomina el "libro-pantalla", una especie de reconstrucción fantasmática armado no con retazos del texto en sí, sino de lo que creemos haber leído o de lo que otros han hablado de él (y eso nos incluye a nosotros mismos). Lograr que exista entonces un diálogo transparente y claro entre dos textos idénticos es virtualmente imposible: cada persona tiene uno diferente en la cabeza. La no-lectura, entonces, nos gobierna por completo, hayamos leído o no.

Pero estas consideraciones jamás entran en un debate público sobre libros o textos. En realidad, hablar de lo no-leído es faltar a la etiqueta en nuestra cultura reverenciadora de la palabra escrita. Mientras haber leído llena de orgullo a quien lo de declama y le confiere la seguridad de tener entre manos -o en la mente- un conocimiento certero de las cosas; no haber leído o acusar de no haber leído es todo lo contrario: es sentirse mal con uno mismo, en el mejor de los casos, o señalar al opositor de no saber de lo que está hablando, en el peor. Pero, a la luz de Bayard, se puede ver con claridad que esto no sería más que un bajo golpe retórico. La verdad es lo contrario: todos somos no-lectores.

Las conclusiones no son cínicas o relativistas. Si Bayard, como lo hace provocadoramente en el título, afirma que es posible hablar de los libros que no se han leído es porque no solo es posible -es lo que hace todo lector- sino, lo deseable. Su ensayo quiere poner en duda lo que significa ser un "lector" y quiere llamar la atención sobre nuestra eterna condición de "no-lectores". Así en una primera instancia, no solamente sería necesario aceptar que el libro real siempre se reemplaza por el "libro-pantalla", sino también entender que un libro no es una isla y que está íntimamente relacionado con otros libros, reales o no. Es decir, toda lectura (pasar los ojos por las palabras) se hace dentro de una biblioteca, una biblioteca virtual o interior que estamos construyendo desde que empezamos nuestra vida de lectores. Esta biblioteca nos define, nos da un mapa y prácticamente nos confiere una personalidad. Asumirnos como "no-lectores" es comprender que un mejor objetivo de la lectura es esta biblioteca y la búsqueda del conocimiento para sabernos mover dentro de ella. Según Bayard, tal actitud es mucho más comprometida con los libros que la de un lector tradicional que afirma sin más haber leído.

El Perú, como se colige de los ejemplos dados, es una tierra de lectores sumamente asertivos. Todos afirmamos haber leído, más aún si somos políticos. 

Lo que quiere decir que cuando alguien declara haber leído está declarando que sus lecturas son una zona de seguridad, un suelo que pisa con confianza. Ya se sabe que la realidad es más porosa, pero he ahí la vana ilusión del lector tradicional.

Pero el no-lector que se asume no-lector sin culpas va por otro camino: comprende que todo acto de lectura es uno de creación, que el libro siempre se va transformando y que, a la larga, lo que uno desentraña con la lectura no es un texto, sino a uno mismo. Esta autointerpelación es el verdadero fin de la lectura, solo posible a través de la "no-lectura."

Entonces, en vista de los considerandos bayardianos asimilados, repregunto: ¿has leído el Informe de la CVR? ¿Desde qué biblioteca estás opinando?




(1) En las conclusiones se puede leer: 108. La CVR hace notar, sin embargo, que un deslinde ideológico insuficiente y en muchos casos tardío colocó a la mayoría de los partidos miembros de IU en una situación ambigua frente a las acciones del PCP-SL y más aún del MRTA. Esta ambigüedad hizo difícil para sus líderes, y también para las dirigencias sociales sobre las cuales IU tenía influencia, dar la lucha ideológica contra las concepciones violentistas del PCP-SL o del MRTA.

(2) El libro de Bayard es esencialmente literario y toma sus ejemplos de la literatura. Contrabandeo sus ideas para ver hacia dónde me llevan. No loquearse.

sábado, 14 de marzo de 2009

Breves del espectáculo

Entrevista a la Solier. Muy buena primera parte, regular segunda parte. La primera es chamba de periodista, la segunda del vlogger spenceriano. La blogosfera siempre será blogosfera.

Encuentro en la muestra Yuyanapaq. Lo interesante es cómo un conjunto de fotografías puede motivar una charla de mutuos descubrimientos (primera parte). Y cómo las lecturas varían tanto de espectador en espectador: la Solier pudo explicar que muchas veces el lugar de origen de las personas muertas se detectaba por el sombrero. Pero Tarata nunca existió en la memoria de la actriz.

"Me molestan, me dicen 'mamacita'". Hay una suerte de internauta calenturiento que no deja de piropear a cuanta mujer sobresaliente aparezca. Y eso se extiende a los bloggers: Kina es una "belleza", la ministra Aráoz un "bombón", la Solier una "mamacita". La actriz pudo confesar que sí la molestaban por Facebook. No hay duda que el uso de internet -y la blogósfera- tiene la balanza bastante inclinada hacia los hombres. El blogger arreque suele ser desagradable: mucho más atento a su propia bragueta que a lo que una mujer tiene que decir. En otras palabras: "te escucho solo porque eres bella" (¿y María del Pilar Guerrero?). Por cierto, los que joroban porque una mujer es "bella" caen en lo mismo.

La Rivasplata en Magaly. Por un link de Heduardo me entero del llanto de la modelo Viviana Rivasplata en Magaly. La cita es al adefesiero Juan Carlos Goicochea de Ombloguismo: "Ayer la guapísima Viviana Rivasplata, ex miss Perú universo, fue al programa de Magaly Medina para mostrar su colección de jeans; lo que no se esperaba era que la ex habitante de Santa Mónica le mostrara un video que circula por youtube donde la dejan muy mal parada; aunque siendo consecuentes la encantadora Chiclayana tiene su historial; pero, vamos, no hay que ser crueles con tanta belleza." ¿Historial de qué? Machito 2.0 en acción. Pero más allá de esto, ¿no es un poco ridículo que Magaly se "solidarice" con la Rivasplata cuando su programa no es sino un constante provocar llanto -en el set o afuera- en sus víctimas perseguidas, sobre todo expuestas por sus conductas sexuales? No entiendo a las estrellas de la TV: ir donde Magaly es colaborar con ella. Dicho sea de paso: qué desleal puede ser una persona con una invitada. Un asco.

jueves, 12 de marzo de 2009

Más U2

Es real la tibia recepción crítica -las reseñas insisten en decir que No Line On The Horizon no es Acthung Baby-, pero para quien escribe el interés sube cada día más. Mero fanatismo y, como corresponde, la felicidad personal es intransferible. 

Gran especial sobre U2 de la BBC y el programa "The Culture Show". Muy buena entrevista y muy buenas respuestas. No me canso del álbum. Y hasta ahora espero una versión en vivo de "Unknown Caller". Post, obviamente, solo para fans. 




(Se podrá hallar las dos partes restantes con una sencilla búsqueda)

Sangrecitas

Lo que le faltó citar a MVLL en su artículo sobre el museo de la memoria:

72. La CVR debe constatar, al mismo tiempo, una muy grave responsabilidad de los gobiernos de esos años, así como de los partidos que tuvieron representación en el Parlamento, los gobiernos locales y, entre 1989 y 1991, los gobiernos regionales. En los primeros doce años del conflicto, las fuerzas policiales y las fuerzas armadas se hicie-ron cargo del combate a la subversión a partir de instrumentos legales aprobados por gobiernos civiles y dentro del marco de una legislación antiterrorista promulgada por un Congreso elegido democráticamente.


No es un museo solamente. Quizás no sea tan crucial para sus lectores locales, pero para los internacionales sí que valía la pena recordar que Alan García fue presidente entre 1985-1990. Obvio que su segundo mandato y sus representantes dirán que NO. Pronto el debate será sobre si un museo es cultura. Absurdo.

¡Viva la cultura! Qué gracioso Peru21. Presenta extractos de un artículo de MVLL sobre la "civilización del espectáculo" de esta manera: El nuevo número de la revista Arkinka ofrece el texto completo de una conferencia del escritor peruano en la que critica duramente el predominio de la literatura, el cine, el arte, la política y el periodismo light. El escritor, como de costumbre, es irrefutable. Mientras tanto la dedicación a las calatas y calatos del diario sigue siendo encomiable y su página dedicada a la cultura sigue siendo una (1). Aunque es probable que el fútbol sea cultura. Si es así, me dispenso.

¿Cuántos lornas se necesitan para escribir un post con guiños culturales? La respuesta en la última entrada del Jorobado (ahora conocido como José María Arguedas), el blogger que nunca se fue.

Autocita del recuerdo: "No dije lo que dije". El año pasado Carlos Gallardo se hizo pasar por la Vaca Profana. Días después dijo que era una "travesura": Meditándolo durante algunos días, una apetitosa idea, aún más fascinante y provocadora, irrumpió en mi mente: “desenmascarar” a la misteriosa Vaca Profana, reseñista de Terra Perú, asumiendo su personalidad. La tipología crece: blogger, parablogger y ahora, bloggers-médium.

Murió Blanca Varela. De los y las peruanos y peruanas, mi poeta favorita (sí, por encima de Vallejo o Martín Adán o Eielson). No hay mayores razones, solo emociones.

lunes, 9 de marzo de 2009

Ideas sueltas de un lego sobre la memoria, la CVR y discusiones interblogs

Elogio a Yuyanapaq. El informe de la CVR está lleno de palabras que no todos los que dicen haberlas leído lo han hecho. El resumen puede ser farragoso para muchos (aunque, hablando muy en serio, está muy bien escrito para ser un documento de ese tipo). El debate alrededor del texto es, por momentos, un diálogo de sordos. Pero cada vez que reviso el conjunto de fotografías de Yuyanapaq siento que ahí hay una verdad que sale incólume a cuanta lectura antojadiza existe sobre los años de la violencia peruana. Es cierto que algunos cuestionan la curaduría, pero las fotos, para usar un cliché, no mienten. Unos escolares velando a un compañero cuyo cuerpo yace sobre pupitres arrejuntados; el homenaje de reclusas senderistas a Abimael Guzmán en Canto Grande; el cráter gigante sobre una pista en San Isidro producto de una explosión. Y cadáveres, muchos de ellos. Es el reverso emocional del Informe.

No sale Beláunde. En el libro Yuyanapaq Fernando Belaúnde Terry no aparece (sí están García y Fujimori). Lo que aparece es un augusto retrato de él que está siendo enrollado y rescatado por un hombre en medio de los escombros de un local municipal en Ayacucho luego de un ataque senderista. FBT está de cabeza. La foto es de Óscar Medrano de Caretas. 

¿Quién está en contra de la memoria? A veces el debate parece solo de uso de palabras. "Memoria" es una de ellas y una que está empezando a cargarse políticamente. Pero "memoria", "recuerdo" o "historia" vienen a ser casi sinónimas para el lego que no está metido en disquisiciones filosóficas. ¿Quién podría estar en contra de la memoria, en contra de historiar, en contra de entender el pasado? En este punto del debate aparecen siempre los relativistas: ¿cuál de todas las historias?, preguntarán. "¿Tu historia? No jodas". De ahí a negar que la Historia es posible hay solo un paso.

"Reconciliación", esa palabra. No me gusta esta palabra. Supone un ejercicio intelectual demasiado sutil entender que la "reconciliación" lleva implícita la justicia. La gente no lo entiende así. La gente piensa, con toda razón, que hay asuntos sobre los que es imposible reconciliarse. Lamentablemente, gracias a la palabra "reconciliación" se han colado y han tenido éxito muchas de las delirantes críticas en contra del Informe. Por otro lado, tampoco sirve decir que "todos somos culpables". Es el otro extremo que termina tocándose con las posturas "olvidadistas" de hoy. Parece una versión secular del "pecado original". 

¿Cuáles lágrimas valen más? El debate, por momentos, se torna una competencia luctuosa. El más indignado, el más honesto con su duelo, siente que tiene la verdad. Lágrimas existen en todos los bandos y desde todas las posturas ideológicas. Es frecuente leer algo como "yo sí sufrí en carne propia la violencia" para argumentar. No se avanza mucho por ese camino.

Jorobando al Jorobado. Buen debate en el Gran Combo Club sobre un texto superficialmente provocador de Carlos Meléndez titulado "Mi memoria no es la tuya". Los rollos del Jorobado no son textos escritos por un especialista excéntrico. Más bien parecen acéntricos: una metralla que le pega a todos por igual. Me quedo con una frase de Jorge Frisancho en su crítica: "Creo que hay un error serio en el razonamiento de Meléndez, y creo que el error es ético." El texto del Jorobado se publicó en el Útero de Marita

(Entre paréntesis: como me queda también el guante me lo chanto. Dice el Jorobado al final sobre un tema distinto al cuerpo de su post. Ps. Algunos “analistas de blogs” (¿meta-bloggers?) parten también de la premisa falsa (quizás producto de su mellada autoestima) que lo que un blogger quiere es fama, subir en rankings, aumentar sus visitas; cuando hay algunos que solo les interesa comunicar, así sea a través de su propio blog o de “rebotes”. Yo que tuve un blog me ubicó en este último grupo. Me interesan más difundir ideas que pelearme por rankings absurdos. Creo que el blog de Ocram es propicio para lo primero. Por eso, le “regalo” este post porque puedo prescindir de mi blog para comunicar. Ahora solo cabe la pregunta: ¿un “regalo” también es “plagio”? No entiendo: si Carlos Meléndez tiene su propio espacio, ¿por qué querría publicar en un sitio más popular que el suyo? Para que lo lean más, obvio. ¿Para ser famoso? No es pecado, Jorobado: la notoriedad no es algo que suela molestar a quien publica. Lo que se critica es que, para ser popular, se tergiverse, se mienta, se oculte, se usen varas distintas para medir fenómenos similares, etc. O se piense que se es inmune al comentario. La popularidad por sí sola no le da la razón a nadie. Si la verdad fuese lo que motivara a los bloggers en general a ninguno le importaría el algoritmo de Google.)

¿Cuáles ideas se están enseñando? Andrea Naranjo, en un comentario del GCC, se hacía la siguiente pregunta: "¿Cómo se refleja la guerra interna en la currícula de educación, en las políticas públicas en general?". Me repregunto yo: ¿qué se está enseñando hoy en los colegios, públicos y privados, sobre el tema? O mejor, ¿qué están asimilando los alumnos? He ahí una buena tarea para algún vlogger entusiasta. Lo que refleja un texto o clase escolar suele ser una versión del "consenso". ¿Cuál es?



sábado, 7 de marzo de 2009

Jackson, Oasis, U2

Viendo a Michael Jackson en su conferencia de prensa londinense se me cruzó por la cabeza que jamás lo había visto tan "normal", o sea, adulto. Por cierto, fueron apenas segundos, pero quizás la inflexión convencional de su voz y el contraste con aquella nota de no hace mucho que informaba que el cantante estaría desintegrándose biológicamente me sorprendieron más de la cuenta. Algunos aún no soportan verlo con nariz respingada, tez ultraclarada y boca como la Jolie, pero a veces pienso que Jackson es una especie de pionero en cierto tipo de transformismo. El suyo es el mismo espíritu que lleva a las mujeres ser hombres, a hombres ser mujeres y, en general, a las personas insatisfechas a actuar sobre el cuerpo con una ferocidad ensoñada. Muchos lo detestan por no ser feliz con lo que "la naturaleza le dio", pero ¿qué hombre lo es? Ni siquiera uno podría decir que Jackson tiene apariencia "cáucasica". Es... no sé qué es. Pero sí que es uno de los pocos que ha graficado la deshumanización del hipermegaestrellato en su propio cuerpo. Delirante.

Oasis viene a Lima en un gran momento: sacando su mejor disco en años, Dig Out Your Soul. En UK el grupo tiene seguidores como si fuese un equipo de fútbol en eterna celebración del campeonato; en el resto del mundo ya son casi un recuerdo y un soundtrack nostálgico de los noventa. Ambas cosas se mezclarán en Lima con el plus de las buenas canciones últimas. La seguidillas de conciertos rockeros emocionan a muchos, pero me pregunto cuál será el impacto musical real de esas visitas en los creativos locales. ¿Resucitará el rock? Difícil ver en la bola mágica.

U2 estuvo donde David Letterman toda la semana en presentaciones estupendas. Nadie sabe cómo Bono aún puede gritar y llegar a las notas altas. El resto de la banda sigue afiatada y con precisión de reloj. Un par de noticias sobre el grupo: su participación en la banda sonora del musical del Spider Man (dirigida por la misma que directora de la película Across the Universe) y el increíble anuncio de un segundo disco que saldrá quizás en un año. Más información aquí.

Un alma caritativa colocó los vídeos de Letterman en YouTube. Aquí "I'll Go Crazy If I Don't Go Crazy Tonight". Para el resto este link.

jueves, 5 de marzo de 2009

Oscar Medrano, fotógafo de CARETAS, de nuevo tiene que aclarar lo aclarado el 2007


Se discute hoy, en el 2009, sobre la emblemática foto escogida por la CVR que fue materia de controversia bastante aclarada el 2007. Los congresistas desinformados siempre tendrán patas cortas. Los que reciclan el barullo, bueno, siempre se ganan alguito.

La nota de la primera controversia salió en La República en mayo del 2007, cuando Oscar Medrano, fotógrafo de Caretas y autor de la toma, aún no había encontrado a Edmundo Camana, sobreviviente de la matanza de Lucanamarca y luego protagonista de un conmovedor artículo de la revista el 2008 escrita por Abilio Arroyo. Hace dos años el lío era por una burda manipulación de la fotografía original aparecida en una publicidad del programa de TV "Panorama". Al Sr. Camana ("Celestino Ccente" fue un nombre falso que dio por temor) lo hicieron aparecer como de Sendero Luminoso. Miren arriba. Increíble.

Caso reabierto y recerrado otra vez. Basta de confusiones.

Partes de la entrevista a Medrano, que vale la pena leer completa:

–¿Y qué sintió cuando vio esa foto manipulada en esa promoción del programa Panorama?
–Quedé intranquilo. ¡Es tan burdo lo que han hecho! ¡Él es víctima del terrorismo, y lo han convertido en victimario! ¡Cómo hacen eso! Es realmente muy burdo.

–Y perjudicaron a Celestino...
–Por supuesto. No sé si no se dan cuenta. Deben ser personas sin cerebro. ¡Cómo pudieron hacer eso!

Peces, huaycos, etc.


Pez grande se come al pez chico. Es verdad: es necesario señalar el viejo truco de jamás citar a la fuente original y esperar que otro -el amigo- lo rebote para recién hablar del tema. Silvio Rendón lo fraseó así: "'Ignoran' al blog del que están al tanto, hasta que en otros blogs se rebota el tema. Recién entonces tocan el tema citando a esos otros blogs y no al blog donde se inició la discusión." Esto fue el año pasado. El procedimiento es tan deshonesto como cuando los medios escritos solían pericotear contenido de blogs sin citar el origen. Ahora se ve eso menos, porque los medios se han acostumbrado a citar un microuniverso de dos o tres blogs. Lo que ha cambiado es que ciertos blogs -los más citados- se han hipertrofiado a tal punto que están en la misma relación con los blogs chicos que aquella que unía a los medios escritos con los blogs grandes. Pez grande se come al pez chico, lo metaboliza y engorda más. 

Huaycos de la blogósfera. Lo que sí no se puede negar es que el aluvión de visitas de los blogs grandes -y el aluvión de comentaristas- parece casi un fenómeno natural, un huayco que arrastra todo a su paso: links, fuentes, citas, etc. Seamos honestos: la política de los links no es relevante para la lectura, es relevante solo para armar una red. Solo el internauta altamente alfabetizado rastreará links. La gran mayoría se contenta con agua de caño embotellada. Los huaycos de información -provocados por rebotadores, refraseadores, agregadores, etc- son casi imposibles de detener y de contraarrestar. *

¿Cuál es la opción? Al igual que con los huaycos reales, la forma más inteligente de evadir los virtuales es no levantar la casita bloggera en sus laderas informativas. Es decir: que tus temas no choquen con los de ellos. Pero ojo: los huaycos son omnívoros. No es solo información lo que tragan para engordar. También son lecturas, intepretaciones, ángulos o miradas. Por lo pronto -al igual que intentó Facebook hace unas semanas, esa trampa mortal- ya se ve con claridad cómo el contenido de los comentaristas -de los lectores que son usuarios- pasa a ser propiedad del blog.

Los malos comentarios siempre son citados. Esto es lo curioso. Un mal contenido suele ser citado con pelos y señas, pero uno bueno quedará a veces subsumido en la retórica del post. El mal contenido, el contenido venenoso, el virus, es la carnada para atraer visitantes heroicos con complejo de insecticida. Sin duda, es una gran manera de desprestigiar a la competencia y su punto de vista. Matas dos pájaros de un tiro, o un post.

Flojos y flojonazos. El flojo normal es el rebotador independiente. Pero el flojonazo con roche, el vivo del fondo del salón, el copión en el examen, es el rebotador de medio grande. Este nuevo fenómeno lo encarna Carlos Carlín de Peru21. Qué gracioso

Ventajas y desventajas. Al igual que con la TV abierta y el cable, los blogs de poco tránsito tienen la ventaja de tener un contenido algo más destilado, variado y desgranado. Los de muchas visitas cada vez se van pareciendo más entre ellos: mismos temas, mismas conclusiones, mismo estilo, mismos tics, la misma huevadita achori del que tiene su enterizo listo para entrar en acción judiciaria. Es decir, se van pareciendo cada vez más a sus comentaristas. Triste destino de ciertas redes sociales. No se culpe a nadie: el control lo tiene el que navega. A seguir chambeando.

Twitter y Jon Stewart. Se confirma la tendencia. Se twittean sonseras. ¿Qué viene después del Twitter? El Grunter. Lo que me hace recordar: ¿qué fueron de los debates via Twitter de Peru21? Mesa redonda entre grunters.



ACTUALIZACIÓN: Si no se entendió el palabreo, aquí la versión visual-musical de lo arriba descrito. ¿Se entiende mejor? Qué tal virtuoso del copy-paste. ¿Es un artista, es un ladrón, es Superman, es un visionario? Via Sasha Frere-Jones.




* La metáfora del "huayco" me la provocó esta columna de Mirko Lauer sobre un tema que no tiene nada que ver con este post.

miércoles, 4 de marzo de 2009

"Negros por aquí, negros por allá", una colorida nota de Cosas Hombre




Este blog no se quiere convertir en una aduana de todas las controversias raciales en los medios peruanos. Pero sí quiere colaborar con insumos de discusión para que el público en general -y los ojos especializados, por qué no- piense, analice, compare y vaya guardando en el archivo toda una galería de imágenes que nos quedarán sin duda grabadas en la memoria. Cada blog puede ser también un museo.

Lo de arriba corresponde a dos páginas escaneadas de un artículo de seis que aparece en la última edición de la revista Cosas Hombre. Se llama "Buscando a Obama en Chincha". No subo todo por respeto al copyright de la publicación.

En el gorro -se puede hacer click en la foto para leerlo mejor- se justifica la nota de la siguiente manera:

"...la onda expansiva de Obama ha llegado a todas partes, incluido el Perú, donde muchos ya sentimos que el planeta podría ser más abierto e igualitario desde su aparición. Esta es la razón por la que, con un ánimo lúdico que no oculta las expectativas que entre nosotros despierta Obama,  fuimos a Chincha en busca de la negritud. De nuestra querida negritud. A ver, muchachos, ¿quién de ustedes se parece a Barack Obama." (sic)

Muy bien. La nota interior empieza con el párrafo siguiente.

Voces aguardentosas recibieron al equipo de producción de esta revista el pasado fin de semana en la ardiente y polvorienta Chincha. "Vamos,  familia", se oyó un grito a lo lejos. Y, ante ello, los periodistas de COSAS Hombre, dándonos por aludidos, avanzamos bajo un sol que caía a plomo por La Plazuela de El Carmen mirando en todas direcciones. Negros por aquí y negros por allá.

La idea es que los "candidatos" posaran metiendo el rostro por el agujero de un triplay que en uno de sus lados tenía la imagen dibujada del presidente americano, broma que suele aparecer en los parques de diversión para mofarse de uno mismo. Como se puede ver en la foto, arriba del triplay se lee "Obama". El premio para el mejor "candidato" fue de 150 soles, quien en "calidad de ganador, se tuvo que cortar los rulitos del pelo". En total, se pueden contar siete personas posando en las fotografías.

No hay que parecerse a Obama ni por su inteligencia, ni por su cultura, ni sus lecturas, ni su educación, ni por alguno de esos talentos que lo han llevado a la Casa Blanca. Parecerse a Obama es, esencialmente, ser negro. "Algunos decían que Chincha era un pueblo de negros, no de mulatos ni de sacalaguas. Pero la productora, Lorena Benza alegó que no todos se veían tan negros", dice además la nota.

Aquí se alegará que no todas las notas de Cosas Hombre son tan surreales, a falta de mejor adjetivo.





La crisis explicada (otra vez)


The Crisis of Credit Visualized from Jonathan Jarvis on Vimeo.

Por si a alguien no le quedó claro después de tantos meses aquí una explicación rápida y visual de lo que pasó. Una cosa que no solemos estimar en los comunicadores es que contar está en sus genes (o memes). Via Britannnica, via NYT.

lunes, 2 de marzo de 2009

Sangrecitas

Cholotube rebotador. No solo descontextualiza sino que es efectivamente una aduana de vídeos ajenos. Retitula, reempaca, cholifica -algunos vídeos son de otros países, pero los hacen pasar como locales- y lanza al estrellato. En esto se parece mucho a otros blogs. Pero la pregunta clave es: si no estamos condenando a los que rebotan la información de Cholotube, ¿por qué deberíamos condenar a Cholotube, el rebotador original?

Wikiperiodismo. Propón un tema, pide a los comentaristas -the crowd, siempre sabia y juiciosa- su opinión, barre googleando la información al respecto y al final haz un jugo licuado resumidor en forma de texto articulado. No te habrás convertido en un editorialista, pero sí en el Sinchi, una verdadera voz del pueblo: el uno que son varios, el ente singular que está hecho de muchos. ¿A quién le importa la autoría? Si está en internet es de todos.

Insects don't have politics. Seth Brundle -La Mosca- decía que los insectos no eran políticos. Se refería más que nada a su incapacidad para ser civiles. Pero podríamos tangencialmente inferir también que, por contraste, el ser humano convierte todo en política. Incluida la música popular. Ser metal, ser emo, ser pop, ser rockero, ser "rasta", ser reggaetonero y ser, claro, amante de "nuestra música peruana" tiene mucho menos que ver con la música que con la política, con ese ánimo de crear bandos, de instrumentalizarla para canalizar ideas. Es curioso: las notas musicales no significan nada, pero no hay reseñador que no saque una visión del mundo a partir de un puñado de canciones cuando escribe sobre un artista popular. ¿Cuándo fue la última vez que leyeron a alguno hablar de notas o armonías específicas? Estimo que hace mucho o nunca. La mayoría no sabe de teoría. Pero sí sabe leer palabras. Así que todo artista se vuelve, por default, programático. Yo prefiero volverme insecto con la música, considerando que la gran mayoría de letras son solo genéricas o tópicas. No me emociona la inmediatez de una frase como "she loves you", pero sí la sexta que remata la canción. Los insectos musicales no hacemos política.

Contra Magaly Medina. Fernando Vivas pone unos cuantos peros al retorno de la periodista. Durante la semana pasada se rectificó desganadamente, no criticó comentarios prejuiciosos machistas y le colocó una carnada a Gabriel Volpi, cónsul de Argentina, cuando salía con pareja Paula Marijuán. Nuevamente, ¿a quién culpar? ¿Al público, a los anunciantes o a los rebotadores? La TV de espectáculos es tierra de nadie.

¿Lo de Pizarro es invasión a la privacidad? Curioso artículo del periodista Renato Cisneros sobre el caso de evasión de impuestos y lavado de activos en el que estaría implicado Claudio Pizarro. Se lamenta -como si estuviese hablando de Kina Malpartida- de que el Perú se ponga en contra de él. Lo dice en estos términos: "En el Perú ese patético recurso ya se viene haciendo peligrosamente típico: ante la falta de éxitos nacionales se hurga en la intimidad de manera desproporcionada." El resto va por la misma línea. Fabricio Torres del Águila, también de El Comercio, tiene una opinión algo distinta y, sobre todo, se hace las preguntas que todos nos hacemos. Aquí.