sábado, 26 de julio de 2008

Preferiría no contar, pero bueh...

La zapeé hace unos días por la TV. Jamás la vi en su momento en el cine porque tan cinéfilo no soy. La agarré justo en el minuto en que aparecía Melania Urbina mirando a la nada como si buscara el amor: un momento de honda confusión humana. Mañana te cuento 2 de Eduardo Mendoza debe ser una de las peores películas que he visto en mi vida. Pero recuerdo que en muchos comentarios -a falta de más películas peruanas y porque cada una es noticia del esfuerzo y el pundonor locales- recibió el trato de cine autor fallido. No sé si fue esa noche o la siguiente que zapeé "El último americano virgen". Este cine de autor resultó mejor.

La vilipendiada Leysi Suárez sale en una escena de sexo y desnudo: digna de la saga de los verduleros o albañiles mexicanos. Pechos al aire, diálogos onomatopéyicos, gran pérdida de tiempo, etc. Conclusión: sus fotos con la rojiblanca son un logro estético superior al cine de Mendoza.

Aquí se comprobará, creo, las deudas del director peruano con Boaz Davidson, tema de tesis:




A esos comentaristas de El Comercio

Por esas cosas del destino he hablado con algún parablogger de El Comercio y siempre llego a la misma incómoda verdad: en algunos posts escritos en esa sección del diario virtual a veces aparecen más de cien comentarios, lo que me deja a mí con una aburrida sensación de inconmensurabilidad. Pregunta: ¿quién en su sano juicio lee más de cien comentarios? El enjambre opiniológico no da pie a ninguna discusión. Al contrario: son más de cien voces hablando al mismo tiempo, cada una más anónima que la siguiente por más que firme, a veces una completamente indistinta de la otra. Si la idea es que a través del comment se generen más ideas, la verdad es que lo generado es la sordera. Pero es un fénomeno habitual de los grandes portales: a más comentaristas, más insignificancia de la réplica: Yahoo y sus textos con más de 2,000 comentarios o YouTube con más cifras de escalofrío no producen diálogo alguno. Porque si lo deseable es discutir, ¿a quién le replicas? ¿Al que escribió el comment 5 o al comment 1345? 

El fenómeno blogger de círculo más pequeño y diríase exclusivista es algo más razonable: una -a veces- provechosa mesa redonda. Poner más trabas al comentario -que no sea anónimo y exigir una cuenta de gmail- es una buena criba para asegurar el ingreso de los que sí pensaron bien lo escrito. Nuevo dato para odiar la democracia "del todos al mismo tiempo" y elogiar la democracia "de unos cuantos". Sí, huele a aristocracia -numérica al menos- pero tiene la virtud de desarrollar ideas. Un punto adicional en contra, claro, de la web 2.0.

Otra cosa más: esta pluralidad del manchón tiene un byproduct que ya había visto antes en blogs norteamericanos. La preocupación existencial que no sé si llamar oligofrénica por ser el primer comentario.  Esta marea del espíritu se concreta en preguntas y exclamaciones subhamletianas del tipo: "¿Soy el primero/ra?", "¿Primero/ra?", "Soy el primero/ra!!!!! [sic]". Pero jamás son los primeros o primeras por la sencilla razón que lo que ven en pantalla no es un blog actualizado en tiempo real. Ocioso explicarlo: esa posibilidad es demasiado profunda para alguien que usa el blog como un pinball . No se tiene nada que decir porque no se ha leído nada: hacer bulto es en sí mismo una proeza  de la  "democratización" en internet.

Por supuesto, hoy amanecí de pésimo humor. El pronóstico del día afirma que habrá más nubarrones.

jueves, 24 de julio de 2008

Vexilología comparada






Foto de Eva Ayllón tomada de aquí.

No he podido dejar de pensar que hay una ingratitud flagrante con la institución del bataclanismo (fotos 1: vedette Mariella Zanetti y 2: Leysi Suárez) en este asunto de los usos y abusos de la bandera, los límites del homenaje y el patriotismo post Corso-de-Wong-ahora-en-manos-de-capitales-chilenos.

Hagamos algo de historia. Nuestra ex congresista Díaz no se puso una bandera en el culo, pero sí el número 13, el que le correspondía en su lista, seguramente ofendiendo en algunas mentes la majestad del Congreso. Pero jamás fue perseguida por la ley. Las muestras de simpatía popular hacia ese gesto sobre sus nalgas fueron tales que salió elegida.

No hay que mezquinarle patriotismo a la Díaz: fue quizás la primera preclara vedette que estuvo subiendo los ánimos a los combatientes del Cenepa, recibiendo grandes aplausos de ellos y muestras de cariño. ¿Quién más que nuestras Fuerzas Armadas para saber de defensas del orgullo nacional, símbolos patrios y ofensas que merecen castigo?

Pero no fue la única. Aquí copio lo que pude hallar en el blog de crónicas de espectáculo llamado Doctor Monique sobre este breve, aunque importante período de nuestra historia:

En vísperas de su viaje a la capital argentina, [la vedette] Monique [Pardo] recibiría una oferta que le resultaría imposible rechazar: una invitación del glorioso(?) Ejército Peruano para realizar una presentación en la frontera peruana en pleno Conflicto del Cenepa(!). "Todo sea por nuestros muchachos, señora Pardo. Es nuestro deber patriótico levantarles la moral", rezaba el parte oficial. Dato adicional: justo una semana antes Susy Díaz había brindado un espectáculo a los combatientes en el mismo Cenepa, pero se negó a una segunda presentación por lo que los mandos del ejército tuvieron que barajar otras opciones, entre ellas Clarita Castaña, Belén Acosta, Giovanna Vélez e Iris Loza, todas vedettes del momento. Al final tuvieron el buen tino de optar por Monique Pardo, contratándola para el show 'Viva un Romance con Monique' en la Base "El Milagro" de la Cordillera del Cóndor, repitiendo el plato dos días después en la Base "PV1", todo en medio del conflicto con el Ecuador. Viendo las cosas en frío, creo que no es muy difícil intuir el porqué Perú perdió dicho enfrentamiento bélico.

Si nuestras pin-ups y el Ejército tienen una relación de mutuas simpatías y guiños, según se lee, ¿por qué una de ellas, Leysi, no puede estar cerca de la bandera, o sea, de la patria? Es su forma de homenaje, su particular pastilla o Viagra para levantar la moral, tal como Chorri y su camiseta "Te amo Perú" levantaron la moral de muchos. Eva Ayllón, cantante criolla (foto 3), nos da algo de perspectiva: en efecto, los gustos varían mucho (1), pero las intenciones siguen siendo las mismas. Que cada quien interprete el amor a la patria a su manera.

(1) Con todo, este blogger no pitea tanto por el "mal" gusto de la foto de Suárez. ¿Bandera, caballo de paso, desnudo a lo Bo Derek en Bolero? Tan mal mix no es.

lunes, 21 de julio de 2008

Haciendo “clack” con las encuestas en internet


La pequeña sección “Buenos días” en la portada de El Comercio siempre trae algunas sorpresas con su tono mezcla de buena onda, ingenuidad y optimismo de autoayuda. Para mí es una de las insufribles e inverosímiles. No sé quién la escribe, digita o maquina. Pero cada vez que la leo pienso que un Ned Flanders está detrás de ella.

Hoy la sorpresa es levantar la gran noticia de que 91% de peruanos encuestados por Apoyo está orgulloso de serlo. Me hace recordar la otra famosa pregunta de encuesta: “¿Se considera usted racista?” que siempre trae resultados sorprendentes, y que se explican porque el encuestado prefiere dar la respuesta correcta antes que la más honesta. Aun cuando muchas decisiones importantes se definen por encuestas, cada vez que leo una que intenta tomar ciertas temperaturas anímicas de los peruanos, desconfío. Pero no porque la capacidad de respuesta de los encuestados sea mala, sino porque la pregunta no admite matiz alguno. Porque ¿qué diantres significa estar orgulloso de ser peruano? ¿Y qué se necesitaría para responder que no? Alguien que piense que un peruano por ser peruano no está en capacidad de cumplir leyes, o ser sobresaliente, o ser solidario, o internacionalmente competente –ese tipo de factor que nos encanta subrayar con cada noticia sobre Juan Diego Flórez o Mario Vargas Llosa- no está dando una muestra de su perspicacia, sino de su alta capacidad de ser irracional. De la misma manera si piensa lo contrario. En efecto, ¿qué relación puede haber entre la nacionalidad y la mala o buena ciudadanía, quizás lo único, esto último, que debería hacernos sentir orgullosos como individuos estando en cualquier parte del mundo? Es obvio que ninguna. Habría que darle gracias a Apoyo por hacer preguntas irracionales que arrojan porcentajes irracionales. Sugiero, tangencialmente, colocar como opción ya no “Ninguna de las anteriores (N.A.)”, sino un muy autocrítico “el encuestado considera que la pregunta está mal formulada” que podría resumirse con un “P.M.F”.

Pero sigamos con “Buenos días” que, dicho sea de paso, se felicita, en representación del diario, haber colaborado con su “granito de arena” a ese 91%, haciendo alusión a las notas que han puesto “por todo lo alto” –fantástico tic del automatismo menos sesudo del periodismo local- lo que tiene el Perú. La nota, además, nos recuerda un par de célebres verdades sobre la peruanidad que la encuestomanía nos ha metido en la cabeza como absolutas: Machu Picchu es una de las siete maravillas del mundo; y la bandera peruana, la segunda más bella según un sondeo. Felicidades, peruanos.

Sin embargo, en este punto “Buenos días” mezcla papas con camotes en su bienintencionada sopa optimista, porque una cosa es la encuesta de una empresa especializada como Apoyo –que finalmente posee una metodología- y otra, muy distinta, la manía por el click de las encuestas de internet, rubro al que pertenecen las dos últimas célebres verdades. No hace mucho también, Peru21 –otra sucursal del optimismo sí-se-puede de la peruanidad- instaba a sus usuarios a votar por Mario Vargas Llosa en la encuesta por internet que la revista Prospect en asociación con Foreign Policy proponía para conocer a los intelectuales más sobresalientes e influyentes del mundo. Vargas Llosa, que al parecer no es ningún Machu Picchu, terminó en el puesto 20. Este puesto supuso una mejora de su performance virtual: en la anterior encuesta de Prospect 2005 acabó 29. Pero si se hubiese colado entre los diez primeros seguramente “Buenos días” lo mencionaba con justificado orgullo. ¿Top10, great; Top20, not so good? Aún así, si a alguno le parece que ser Top20 todavía está muy bien, cabría decirle que la revista Prospect se hizo serias preguntas sobre la validez de su propia encuesta una vez conocidos los resultados finales.

¿Quién fue el número 1? Para sorpresa de Prospect, el primer lugar cayó en el teólogo Fethullah Gülen, que en la anterior encuesta jamás apareció. Prospect lo presenta como un turco “apenas conocido en occidente” que a la semana de iniciado el proceso se disparó al primer lugar de la noche a la mañana y nunca bajó de ahí. Los de Prospect sospecharon de un hacker, pero luego descubrieron que otra dinámica estaba en juego. Porque la lista del top 10 incluyó, además del estupendo escritor turco Orhan Pamuk, a otros ocho musulmanes.

Prospect rastreó cómo se construyeron las campañas de esta votación. En Turquía, el diario Zaman –el de mayor circulación en el país- sacó una nota en primera plana alertando sobre la encuesta y la aparición en ella de Gülen. La mención de la votación se hizo con regularidad en las semanas siguientes, no solo en Zaman, sino en otros diarios turcos también. Y al parecer la disciplina de los seguidores de Gülen hizo el resto.

¿Qué conclusiones se pueden sacar? Prospect lanza algunas hipótesis. Por un lado, la capacidad de “conectividad” en internet en el mundo musulmán, sobre todo en los sectores más liberales: capacidad de enviar correos y de publicar webs. Unas cifras increíbles: en Turquía hay 3 millones de usuarios de Facebook, el cuarto país con más usuarios después de Estados Unidos, Gran Bretaña y Canadá. El farsi, la lengua más hablada en Irán, es la cuarta lengua más popular en blogs. ¿Ser un intelectual de click en internet implica ser influyente a través de las ideas?

La revista se responde proponiendo presentar a este nuevo tipo de intelecual: uno cuya influencia es expresada a través de una red personal apuntalada por internet, y no por publicaciones o instituciones. O sea, quizás con más cabinas y más blogs, Vargas Llosa suba al primer lugar dentro de unos años. Lo que piense o lo que diga es, por supuesto, totalmente secundario, algo que “ya fue”.

Pero Prospect ya le encargó a alguien que hable sobre este fenómeno de obvio empobrecimiento. Ya se adivinará de quién se trata. Quién más pues: Andrew Keen.

sábado, 19 de julio de 2008

Lectura veloz



Saliendo del gimnasio, sudado y extenuado, escucho una voz de mujer que me detiene. 

"¿Joven, quiere leer más rápido?"

Me demoro en entender lo que dice y al principio pienso que me pregunta si quiero aprender a leer a secas. O sea, no entiendo la pregunta. Me quedo mirando a la mujer extrañado. Luego me extiende un folleto del método de lectura veloz que ofrece. 

Repito: estoy cansadísimo, acciono mi brazo automáticamente, recibo el folleto, lo veo sin leer nada y ella sigue con las preguntas o, quizás, el interrogatorio. 

"¿Le gustaría leer más rápido?"

Ahora sí respondo: "Bueno, la verdad, no". 

"¿Pero de verdad no le gustaría leer más rápido"

"No, creo que leo a una velocidad satisfactoria, una velocidad que está bien". 

"Pero, ¿lee usted?. 

"Sí, claro". 

"¿Todos los días?". 

"Sí". 

"¿Qué lee usted?"

No sé qué contestar a eso. "De todo", digo. 

"¿Poemas, novelas, periódicos?". 

En ese momento sonreí, porque imaginándome leer un poema a la velocidad de rayo me pareció muy chaplinesco. Luego pensé que quizás lo que vendía esta mujer era un método de interrogatorio veloz. 

Siguió insistiendo con la pregunta inicial, como si le pareciera inverosímil que alguien no quisiera leer más rápido. En un momento creo haber dicho que no quería leer rápido porque quería entender las cosas bien, comentario que le hizo fruncir el ceño con preocupación -al punto que pensé que se había molestado- y a lo que respondió que el método también incluía la comprensión. 

"Leer es comprender", creo que dijo, máxima con la que los dos podríamos estar de acuerdo.
 
Finalmente, me sugirió darle el folleto a alguien que le interesara. Le agradecí y me fui pensando si no había sido ofensivo con su invasividad. Extraña forma de culpabilidad.

...

Mi primer encuentro con la lectura veloz sucedió en el colegio. Un amigo aplicado me confesó que había pasado por el método y eso despertó mi curiosidad. Le pregunté cómo era, de qué se trataba, y me dio un resumen al vuelo sobre la técnica: dónde fijar la mirada, no leer palabra por palabra, buscar grupos de palabras, etc. Me fui con una idea lo suficientemente buena como para no querer pasar por esas clases, aunque de manera automática hice una relación entre sus buenas notas y su lectura veloz. Quizás ahí estaba el truco, pensé.

Para alguien preocupado ociosamente en la cantidad de libros que caben en una vida -leer, a riesgo propio, este experimento falaz- aumentar la velocidad de lectura es una tentación. Si pudiese aumentar mi velocidad de lectura al doble, la cantidad de libros posibles (x) en mi vida se convertiría en 2x. Nada mal. Cuando a Neo -en Matrix- le trasvasan al cerebro una serie de softwares que lo hacen experto en artes marciales en menos de un minuto, la fantasía de que un humano pueda ser así de expeditivo con los libros -imaginemos un Kindle enchufado a nuestras neuronas- parece una aventura digna de Icaro: suena genial, pero hay algo medio monstruoso que late por debajo. La cosa no puede ser tan fácil. Como dice Morpheus: "your weakness is not your technique".

¿Es necesario leer más rápido de lo que normalmente se lee? Quizás el propio texto escrito ofrezca una pista. ¿Qué es lo que vemos cuando leemos? ¿Solo palabras? No. Vemos además una cantidad inmensa de signos de puntuación entre las palabras: esos que nos indican las pausas necesarias para entender el texto. 

Volvamos a nuestras viejas clases de tercer grado: la coma es una pausa pequeña; el punto seguido, una pausa algo más prolongada; el punto aparte, algo más que un punto seguido. El texto escrito es una especie de partitura: con las pausas el sonido cobra sentido. Sin ellas es ruido. ¿Con qué extraña inténción querríamos entonces desaparecer esas pausas? ¿Con qué extraña intención querríamos no detenernos y caer en el ruido? Si algo hace el texto escrito es representar nuestra forma de hablar. ¿Quién habla en fast forward, no solo haciendo peligrar el sentido, sino desapareciendo la música de la voz que en sí misma trae información valiosa? ¿Por qué querer saltearse la sugerencia de unos puntos suspensivos, la atención focalizada de un par de signos de exclamación, la meditación que separa un capítulo de otro en una novela?

La única intención que le veo es aquella de vender justamente un método de lectura veloz. O quizás peor: estafar. Porque leer rápido, si seguimos las ideas del párrafo anterior, no es comprender más, es comprender menos. Es tratar el texto como un conjunto de palabras que transmiten solo una idea vaga. Es apenas darse cuenta si un texto está bien o mal escrito. Es pasar por alto si las ideas del texto están bien argumentadas o si poseen baches. El método de lectura veloz es la antítesis de la relectura, es decir, el virus de una costumbre imprescindible.

Lo anterior es de sentido común. Aquí un link donde algunos expertos prefieren las mediciones de laboratorio e ir en contra de estos métodos con cifras en la mano. Y, si eso tampoco convence, aquí una analogía. Gracias al Google Reader llegué a este vídeo de un freak compitiendo contra sí mismo por hacer de Rimsky-Korsavov un puré. No se tropiecen:

jueves, 10 de julio de 2008

Una lectura de la Betancourt


Recién leo el post de Rafo León en Caretas sobre el rescate de Ingrid Betancourt. Digamos, el otro lado del rescate. Es un buen y breve repaso de la trayectoria de la política colombiana. Este León de blog, el dueño de nada, mejora con cada post -al inicio me parecía demasiado enrevesado- pero con los dos pies en la realidad no tiene pierde. Y, sobre todo, bien escrito, considerando la íntima relación que hay entre lo bien escrito y las ideas claras. 

No me Convence Ingrid

Nunca me convenció Ingrid Betancourt. Ni cuando saltó a la arena política, joven y bonita, estrenando un figuretismo de una obviedad chinchosa; ni cuando salió elegida senadora, ni cuando cayó en manos de las FARC, ni cuando ha sido rescatada hace unos días, convirtiéndose en el personaje más importante del mundo. (continúa aquí)

miércoles, 9 de julio de 2008

Proto Bloodyhell

Una trivia: este blog no nació este año. Empezó el 4 de marzo del 2007, o sea, hace más de un año. Pero en ese entonces era un blog privado, de circuito cerrado y al que solo tenían acceso algunos pocos invitados. Es difícil tener un blog privado en blogger porque no todos tienen una cuenta de gmail. Y también es difícil mantenerlo porque, al parecer, un blog privado no es tan atractivo como uno público: nadie se animó a comentar nada. Por otro lado, el nombre de ese blog primigenio -que no recordaré aquí- tampoco era muy llamativo que digamos. Para cuando el nombre "Bloody Hell" se me quedó rondando como una polilla en un foco asumí que la señal había llegado para salir a la luz pública, con todo y diseño del logo en el que se puede ver un fósforo diminuto echando luz sobre un fondo sanguinolento (logo abierto a interpretaciones, claro). Pero el ánimo y estilo de ambos blogs fue siempre el mismo.

Así que aquí coloco ese primer post inaugural. Quizás sea de utilidad a algunos de los retrucadores que siempre animan mis tardes por interno. Saludos.

DOMINGO 4 DE MARZO DE 2007
Ebert y el caso Blue Velvet

En un comment en Puente Aéreo, Daniel Salas menciona lo que escribió alguna vez César Hildebrandt sobre Blue Velvet ("Terciopelo Azul"): "Mi problema con Hildebrandt viene de mucho antes, cuando en 1986 escribió un mojigato artículo contra "Blue Velvet" de David Lynch, película a la que acusaba de promover la cochinada y la perversión. El artículo escrito para el olvido se llamaba "Franelita azul" y salió en "La República". Ojalá algún archivero lo pueda encontrar. Es lamentable", dice. Más allá de que a mí también me gustaría leer el artículo, su mención me hizo recordar al instante la famosa reseña negativa que escribió Roger Ebert sobre Blue Velvet también en 1986. Existe una versión corta que salió en su programa de TV junto con Gene Siskel, tan notoria que está incluida en los extras del impecable DVD de la película en su edición especial. La reseña de Ebert en la versión escrita es virulenta y no sé si motejarla de moralista cuando dice "American movies have been using satire for years to take the edge off sex and violence. Occasionally, perhaps sex and violence should be treated with the seriousness they deserve." Y su molestia por el mal uso que se le da a Isabella Rossellini roza la indignación. Finalmente, el remate sobre la dirección de Lynch es letal: "In a way, his behavior is more sadistic than the Hopper character. What's worse? Slapping somebody around, or standing back and finding the whole thing funny?"

Con todo, en algunas líneas Ebert reconoce lo poderosas que son ciertas escenas, y me parece que ambas emociones -de sumo agrado y sumo desagrado- desembocaron en una frustración gigante, acicateada además por las críticas muy favorables que tuvo la película (aquí un resumen del "a favor y en contra" de la crítica estadounidense en su momento). Lo que hasta ahora no percibo es lo "funny" de Blue Velvet. Tengo la impresión de que lo gracioso para Ebert es un asunto muy serio para Lynch, cuyo universo puede parecer, si se lo ve con ojos excesivamente severos, muy ridículo.

Y eso creo que se ve con claridad en los momentos musicales de algunas sus películas, que siempre parecen suceder a una velocidad más lenta de lo normal y que son en sí mismas parodias de americana. Aquí la lascivia inocente de la Rossellini interpretando justamente "Terciopelo Azul":



Mi momento musical favorito de Lynch: Nicolas Cage cantando "Love Me" en una imitación/parodia/reencarnación de Elvis de la película Wild At Heart:



Y, finalmente, "Llorando" de la indescriptible Mulholland Drive:




¿Conclusión? Si lo ridículo puede ser emocionante entonces Lynch es un gusto adquirido.

Mucho Babasónicos


Es un disco corto, con el rockerismo ligero y aguantado y, mientras más escuchadas tiene, altamente disfrutable. Después del espectacular Jessico (2001) confieso que me salteé absurdamente Infame (2003) y Anoche (2005), pero Mucho (2008) seguramente me hará volver la mirada. Como siempre, Dárgelos canta desde alguna cima sexy de la superficie marciana. Esa voz no debía ser la envoltura de un rock star y, sin embargo, lo terminó siendo: bigger than life. Dicho sea de paso: linda portada.

Track No. 1 "Yo anuncio"

martes, 8 de julio de 2008

Un experto en problemas


Un psicoanalista opina públicamente a la distancia sobre un ex canciller y éste, molesto por el término "parricida", lo denuncia por difamación. Entreveo el pie para una novela. Si Philip Roth la escribiese imagino que podría hacerse algo así como La mancha humana (un académico caído en desgracia por una mala interpretación de sus palabras). Pero, mientras tanto, el caso es de la vida real. Fernando Alayza es el denunciado, Francisco Tudela el que denuncia y yo, sencillo lector del caso y del par de columnas que ha merecido, me he quedado con muchas preguntas. De primera impresión, la actitud de Tudela parece descabellada, pero luego pienso: ¿qué clase de término es 'parricida'? ¿Técnico, figurado, clínico, literario, poético, científico? ¿No hay que tomárselo muy en serio? ¿Es la opinión de un experto una opinión como cualquier otra? ¿O tiene un peso específico que busca credibilidad y convencimiento sobre el lego? En una de las columnas que he leído se dice que el caso, de resolverse favorablemente a Tudela, amenazaría la esencia misma de la libertad de expresión. Y este tema ha sido frecuente en las disputas bloggeras, con anónimos y autodenominados amateurs que exigen opinar sin acusar recibo de la responsabilidad, en tanto que otros piensan que la libertad de expresión la limitan las leyes. ¿Cómo es la nuez? Y, last but not least está también la pregunta sobre el psicoanálisis. ¿Qué es? ¿Ciencia? ¿Religión? ¿Literatura? ¿Ninguna de las anteriores? ¿Qué debería interpretar un lego cuando lee a un psicoanalista experto y descubre que Montesinos es "narcicista" o que tiene una personalidad "psicopática"? ¿Es una opinión como cualquier otra, tal como si alguien dijera que Montesinos es un "conchudo" o un "fresco"? ¿Es un diagnóstico? 

En Caretas se entrevistó a Alayza sobre su caso el 5 de junio pasado. Respondió lo siguiente:

–Lo que dije –casi textualmente– fue que pretender privar de sus derechos civiles a una persona lúcida equivalía prácticamente a convertirlo en un “muerto en vida”. Y que ello ocultaba impulsos tanáticos, conformando una conducta parricida. Investigué antes de declarar.


También:

–Mis declaraciones fueron las de un profesional en torno a un hecho público. Es una práctica común que no implica un diagnóstico.


Y además:

El 30 se pronunció la Sociedad Peruana de Psicoanálisis reafirmando el carácter psicoanalítico de los términos que utilicé, así como la naturaleza pública de los hechos sobre los que he opinado. No he sido infidente contando alguna consulta privada. Estamos hablando en realidad de libertad de expresión. 

Cuando se le preguntó sobre lo que Tudela afirma que fueron sus palabras, Alayza responde: "que él desea matar a su papá. Tergiversa los términos" (resaltado mío). Con esto no más ya hay para harto jamoneo sobre términos, interpretaciones, aparentes sinonimias y equívocos. "Muerto en vida", "parricida", "desear matar al padre". Lo que me parece curioso es que Alayza, en su última línea de defensa, no apela a su expertise, sino a la libertad de opinión. Como un hecho es público se puede opinar lo que sea sobre él. Caray, pero si parece un debate de la blogósfera. ¿Es así? Y si resalté "desear" arriba fue porque "desear matar" no quiere decir "tramar un plan para asesinarlo". ¿Por qué dice Alayza que Tudela tergiversa los términos? Quizás porque el deseo consciente es distinto al inconsciente. Pero con esto ya estamos entrando a aguas cenagosas.

Mejor que hablen los expertos.

Una primera columna sobre el caso la escribió Victor J. Krebs en La República. Copio el perfil de Krebs que encontré en una web (y que no se coloca en la nota del diario): "profesor asociado de filosofía en la Pontificia Universidad Católica del Perú. Es doctor en filosofía por la Universidad de Notre Dame, USA. Se especializa en filosofía de la psicología, del lenguaje y de la mente". Muy bien. Krebs sale en defensa de Alayza y también su última línea de defensa es el de la libertad de expresión:

La acusación de los hermanos Tudela contra las declaraciones del psicoanalista es rechazable porque muestra una confusión que es peligrosa en la medida en que distorsiona la naturaleza de la opinión pública, ignora la distinción entre lo público y lo privado y, lo que es más grave quizás, termina secuestrando a la libertad de expresión, haciéndola rehén de la ley.


No comprendo bien qué quiso decir Krebs con que la libertad de expresión es "rehén de la ley". Quizás que no debe limitarse por una interpretación antojadiza de la ley. Porque es evidente que, si existe la difamación, es porque no existe libertad de expresión sin restricciones legales en ninguna parte. 

Pero también Krebs aclara algunos conceptos sobre lo declarado por Alayza, digamos, su interpretación auténtica. Oído a la música:

Pero hay una diferencia inmediata entre afirmar que Francisco Tudela  tuvo la intención de matar al padre y señalar, por el otro lado, impulsos inconscientes tanáticos en su comportamiento. Es la misma diferencia que existe entre decir que una persona es de moral dudosa y, por el otro lado, decir que su indiferencia hacia la ley muestra una estructura psíquica psicopática de tales y cuales características, etc. La primera afirma un hecho que puede o no ser verdadero, mientras que la segunda no afirma ningún hecho sino que los describe desde una perspectiva psicoanalítica y profesional. El psicoanalista no expresa un hecho sino que ofrece un diagnóstico, por lo que no tiene sentido hablar de difamación.
Vaya. Con esto yo estoy mucho más confundido aún. Primero: para poder entender bien qué es un "impulso inconsciente tanático" es necesario llevar, al menos, un curso de psicoanálisis. Lo digo porque yo lo hice y aún así los términos son realmente escurridizos. Esto no es como que un doctor diga "tienes una hernia" y te muestre los resultados de sus análisis. Hay mucha interpretación de por medio. Segundo: no entiendo por qué aseverar la existencia de un "impulso tanático inconsciente" NO puede ser o no ser verdadero, o sea, no está sujeto a un juicio de valor. ¿Es imposible que otro experto retruque lo que dice Alayza, es decir, que describa el caso Tudela sin apelar a los impulsos tanáticos? Y por último: mientras que Krebs dice que Alayza ofreció un diagnóstico, Alayza mismo dice que no lo hizo. ¿Cuál es entonces la naturaleza del diagnóstico psicoanalítico? ¿Cómo se diferencia del diagnóstico médico? Como estudiante breve de psicoanálisis y como alguien que estuvo alguna vez en terapia puedo decir que dar con un diagnóstico implica conocer muy bien la historia familiar y personal del sujeto a ser examinado. Pero, muy bien. Lo que me lleva a la pregunta obvia: ¿es entonces posible dar con un diagnóstico psicoanalítico certero por lo que se ve en la TV o se lee en prensa? ¿Y, si esto no es posible, qué peso deberíamos darle a lo que declara un experto en psicoanálisis en una nota periodística? Si, como Krebs dice en otro párrafo, "cuando los hechos han saltado el cerco de lo privado para convertirse en públicos, los actores directos tienen que atenerse –si la igualdad y la justicia son sus valores– a permitir la opinión de los demás sobre ellos" (tal cual está haciendo este blog, dicho sea de paso), ¿por qué un periodista le pide a un psicoanalista su opinión y no a un ferretero? ¿De qué clase de expertise estamos hablando? Paradójicamente, el hecho de que Tudela haya denunciado a Alayza, coloca la profesión -y a este profesional en particular- en muy alta estima. El diagnóstico no fue poca cosa. Porque si hubiesen entrevistado a un ferretero no había denuncia. Habría risa. Porque, vamos, ¿qué peso puede haber en las declaraciones de un ferretero que habla de parricidio?

Algunas de las preguntas del párrafo anterior las toca Jorge Bruce en su columna de Peru21 sobre el caso publicada el 5 de julio:

Hay quienes piensan, entre mis colegas, que el psicoanalista puede opinar en los medios únicamente como lo haría cualquier ciudadano. Esta es una posición que no comparto. El interés que mis intervenciones podrían tener proviene esencialmente de mi formación psicoanalítica.


Estoy de acuerdo con esa conclusión. Luego aclara mejor que Krebs, en mi modesto entender, la naturaleza de las opiniones psicoanalíticas:

Por duros y discutibles que puedan sonar los términos de mi colega, no son más que el traslado a un medio de masas de conceptos de uso cotidiano en el psicoanálisis. Freud tendría que haber sido condenado a pagar sumas inconmensurables por afirmar que todos los hombres -Alayza, Tudela, el Papa, el Dalai Lama y quien esto firma incluidos- queremos matar a nuestro padre y, acaso más "difamatorio" aún, hacer el amor con nuestra madre. La universalidad del complejo de Edipo es, sin embargo, una de las grandes conquistas del saber contemporáneo. El punto es que tanto el incesto como el parricidio son deseos inconscientes, de los cuales solo podemos dar cuenta mediante metáforas, como la consabida expresión "matar al padre".


Pues bien. La cosa no era tan grave, parece decir Bruce. El "parricidio" es sólo metafórico, mucho más ligado entonces a la literatura. Y, lo que es más, universal. Bruce es parricida, yo soy parricida, el propio papá Tudela es parricida, etc. etc. Lo que nos lleva a la obvia pregunta de: si todos somos parricidas, ¿por qué entonces Tudela se vuelve un parricida singular? ¿No será que su actitud es más parricida que la de otros? ¿Es esta diferencia importante, o sea, psicoanalíticamente importante, tanto que mereció una señalización del experto? Lo curioso de la columna de Bruce es que luego invita a Tudela a rebatir a Alayza. Esto sí no lo entiendo: ¿cómo un lego en psicoanálisis va a rebatir, en igualdad de condiciones, a un experto? (1) ¿O será que lo de "parricidio" no hay que tomárselo tan a pecho? Bueno, es lo que parece decir Bruce:

llevar este asunto a los tribunales implica tomar literalmente lo que ha sido enunciado en sentido figurado
¿Esto quiere decir que el psicoanálisis es una disciplina eminentemente figurada, con males figurados, terapias figuradas y soluciones figuradas? La pregunta que me queda al final entonces es: ¿qué es el psicoanálisis para que los expertos no se pongan muy de acuerdo sobre su naturaleza, al punto que deben, como también hace Bruce al final, apelar a la defensa de la libertad de expresión? Si alguien dice de mí públicamente que muestro "actitudes paranoicas" y que, además, tengo problemas "con la autoridad" por lo que escribo ¿debo decirme que es solo una opinión figurada o debo exigir una retractación ya que si mis jefes leyeran eso no se llevarían una gran impresión sobre mí? ¿Es posible una retractación del tipo: "es imposible saber si el ex canciller Tudela tiene impulsos parricidas inconscientes"? 

Imaginemos que un periodista le pida a un sacerdote su opinión sobre el caso Tudela y, como experto en asuntos del alma, dijera:

Lo que sucede es que el ex canciller se porta así porque no tiene a Dios en su corazón.

Me pregunto cuál sería la reacción de Tudela. Yo ya sé la mía: la misma que tengo con el psicoanálisis. 



(1) Y si lo hace, lo más probable es que le retruquen de vuelta diciéndole que está ofreciendo "resistencias"

lunes, 7 de julio de 2008

La generación más estúpida


Hay cosas que siempre hay que explicar cuando se conversa con los entusiastas de la Web y uno intenta delimitar sus gustos: por ejemplo, creo que Facebook es una de las más grandes y estúpidas pérdidas de tiempo que se han creado, pero eso no hace necesariamente a sus usuarios unos estúpidos. Me inscribí porque alguien me dijo que era "mostro" -la versión peruana de "cool"-, pero a la semana me percaté de su manifiesta idiotez. Y, aún así, el que un usuario haga algo estúpido no lo hace incapaz de hacer cosas interesantes y con talento en otros rubros. Lamentablemente, con explicación y todo, la gente siempre se toma los comentarios personalmente. Y la réplica final es "será estúpido para ti", con lo que la discusión se termina echando mano a la seudofilosofía del relativismo en los gustos.

¿Pero no será lo anterior finalmente un síntoma de adolescencia? "El culto al amateur" de Andrew Keen debería cruzarse con "el culto al adolescente" para tener un cuadro más exacto de la vida online: el adolescente que es picón, que difícilmente suele ponerse en el lugar de la posición antagónica, el de los impulsos irreflexivos, el que tira la puerta cuando le dicen algo que no le gusta. Todos hemos pasado por ahí, y algunos, como yo, lamentando profundamente haber sido lo que alguna vez fuimos; lamentando, en suma, que la adolescencia sea este pésimo lugar mental donde se reclaman derechos sin levantarse de la cama, ni bañarse, ni siendo económicamente activos. Pero dejemos que el adolescente sea adolescente. Lo fregado es cuando al adulto no le parece una mala idea seguir portándose igual. No hay necesidad de lanzar la piedra: yo también he pasado por ahí, he puesto el freno de emergencia y he dado media vuelta. Unos lo llamarán con vigor y felicidad de no contagiados "conservadurismo". Yo prefiero llamarlo simplemente ser racional.

Aclaro un poco más el párrafo anterior: más fregado aún que un adulto que busca comportarse como adolescente, es un adulto apañador de la sinrazón de la adolescencia, un adulto que celebra, aplaude y felicita la estupidez. ¿Es que el avance de este coolness de la web 2.0 se debe a que menos adultos se sienten capaces de una buena réplica sin sentirse "autoritarios" o "reaccionarios? Algo de eso hay. Y si algún adolescente se ha sentido ofendido con este post porque siente que él hace rato que ha tomado el camino de la razón, pues vayan a él, lunar sorprendente, mis disculpas. Pero a los adultos les cabe siempre esa responsabilidad: señalar, replicar, responder, comentar y adjetivar cuando sea necesario. Es lo que hay que hacer luego de quedarse admirados de lo creativos, entusiastas y fanáticos que son los "chicos" mientras se va al cajero para pagar las cuentas de internet, su educación y, seguramente, esa fiesta de cumpleaños con la que siempre soñó. Qué frescos.

Post inspirado en esta reseña: The Dumbest Generation

Me pasaron esta notita. Es el tipo de noticia que inspira a los celebradores de la web 2.0. Para mí es una mutación bien extraña de la democracia. 

sábado, 5 de julio de 2008

Un recuerdo con Metheny


Esta es una de mis aficiones contagiada hace años por mi hermano: Pat Metheny y sus opus de sinfonismo world music. Aquí lo recuerdo con uno de sus hits más queridos solo para paliar en algo la migraña que amenaza con atormentarme el resto del día. Y, en efecto, para los que no conocen nada de Metheny, ése es Pedro Aznar -hace poco estuvo en Lima-  solfeando su particular esperanto de "ohhs", "ahhs" y falsetes. Lyle Mays -el pianista del gran solo- comparte la autoría de "First Circle". Que la paz llegue a los corazones.

viernes, 4 de julio de 2008

Una denuncia más de racismo: Andrés Mendoza


Y esta sí muy clara y con todas sus letras. El reclamo viene de Andrés Mendoza, el único jugador al que no se le redujo la pena en esta última perla de disciplina de los que manejan la selección peruana. De ser cierta -y no cabría pensar que no lo es- la denuncia es realmente valiente y debería traer cola. A ver si los periodistas deportivos -que en cada transmisión se ríen con apellidos que no pueden pronunciar y que siguen hablando de "morenos", jalados, etc. cuando comentan- se ponen los chimpunes con esta. Y otro tanto le puede ir a la FIFA, asociación que no permite que ni un mosquito entre a sus dominios, pero que podría reaccionar un poco al ver cómo sus autoridades afiliadas hacen caso omiso de un mensaje que, como se vio en esta última Eurocopa, ella misma se encarga de transmitir y divulgar: no al racismo.

Los jugadores contra el racismo:




Actualización 5 de julio: Uno ya no sabe si llamarlo incompetencia en su más puro estado o corrupción del más alto nivel. Uno de los comisionados, Norbert Lind, ahora señala que Pizarro es realmente inocente en el caso de indisciplina y que se lo marginó de la resolución de la Sala de Revisión de la Comisión de Justicia de la FPF. Como para cerrar el kiosko y olvidarse de la selección por un buen tiempo. 

Otrosí: Otra de las cosas alucinantes es que RPP, de cobertura nacional, mantenga en el aire a esos tres fatídicos comediantes -no tengo idea por qué los han celebrado tanto de arriba a abajo, de izquierda a derecha por tanto tiempo- llamados Guillermo Rossini, Hernán Vidaurre y Fernando Armas. El grupo tuvo la genial idea de hacer la parodia del caso de discriminación arriba expuesto. "Negrito", "comegato", "dilo de tu propia bemba", "muy difícil que sea usted claro". Es simplemente a-lu-ci-nan-te la imitación que le hacen a Andrés Mendoza. "Yo seré negrito, pero soy decente". "¿Orgía? No sé qué es "orgía"? (aludiendo a la infeliz frase de uno de los dirigentes dirigida a Mendoza). "Te necesitamos, negrito, ah", dice Rossini mientras al fondo suenan maullidos de gato (!). Jamás los escucho, salvo cuando subo a un taxi y el conductor tiene la pésima idea de tenerlos sintonizados. Pero para comentar hay que escuchar (no sé como linkear el programa grabado, pero si buscan en la página de RPP es posible hallarlo). Cuando Ocram citaba el caso de un comercial que mostraba un blackface, ¿qué debemos pensar de un imitador que no intenta imitar a Andrés Mendoza sino que reproduce el habla estereotipada asociada a los afroperuanos? "Andrés Mendoza al estilo de Los Chistosos", dice el aviso de RPP, pero escribiendo esto a la 1am, lo único que se puede decir es que el tan mentado estilo es tristemente imbécil. "Control de calidad y control ético, ambos en el humor son indisociables", escribía Fernando Vivas hace un par de días. Ahí va otro caso de disociación.

1950 Blackface Performance: Vernon & Ryan


Invadir, pilhar, tomar o que é nosso


Me había enterado ayer, pero el Utero lo rebota y, además, me hace un par de guiños: una decisión judicial obliga a Google “entregar la información total, completa, de todo lo que se ha subido y visto en YouTube.”  Jodido. Veamos. Web 2.0 no es un nombre huachafón: es una sencilla convención para hacernos entender y, al mismo tiempo, una ideología. Pero que no se entiendan las críticas a este webbeo como ataques. Hay que repetirlo hasta el cansancio: no hay floro contra la herramienta, sino contra algunos de sus usos; algunos podemos estar muy prevenidos con las trampas, pero hay muchos otros que no (por lo que celebrar con pica-pica se hace comprensible para los que no están en la PEA); como toda utopía, funciona para un grupito, pero es insostenible para la masa. De todos modos, el debate está buenísimo. Y para relajar los ánimos beligerantes, aquí se embedea -verbo huachafón- un himno de esos que se cantan a voz en cuello porque la revolución siempre es seductora, al menos por tres minutos. Piratas, ciberpunks, shoplifters of the world: ya saben lo que hay que hacer.



Abordar navios mercantes
Invadir, pilhar, tomar o que é nosso
Pirataria nas ondas do rádio
Havia alguma coisa errada com o rei
Preparar a nossa invasão
E fazer justiça com as próprias mãos
Dinamitar um paiol de bobagens
E navegar o mar da tranqüilidade
Toquem o meu coração, façam a revolução
Que estar no ar, nas ondas do rádio
No submundo repousa o repudio
E deve despertar

Disputar em cada freqüência
Um espaço nosso nessa decadência
Canções de guerra, quem sabe canções do mar 
canhões de amor ao que vai vingar
Toquem o meu coração, façam a revolução
Que está no ar, nas ondas do radio
No underground repousa o repudio
E deve despertar

(Banda: RPM)

martes, 1 de julio de 2008

Breve historia del feminismo por Paglia


La verdad no sé en qué andan las mujeres hoy en el Perú. Las mujeres de mi generación, esto es y de mi círculo más cercano. O las más jóvenes, las universitarias en sus veintes. ¿En qué anda el feminismo? ¿O es que hay que hablar de feminismos? ¿Es la causa por el aborto una causa feminista? ¿Pero lo es también ser pro-life? ¿Es el porno explotación? ¿Es un derecho como cualquier otro? ¿Qué significó la candidatura de Hillary Clinton en las últimas primarias norteamericanas? ¿Cuándo el feminismo puede caer bajo como ideología? ¿Se puede ser disidente dentro del feminismo? Estas y otras preguntas surgen y se responden leyendo este estupendo texto -la transcripción de una conferencia- de Camille Paglia, que es un repaso veloz por los orígenes del feminismo norteamericano -y sus raíces en Safo- hasta nuestros días.

Feminism Past and Present: Ideology, Action, and Reform

Una primera conclusión de Paglia:
"In conclusion, my proposals for reform are as follows. First of all, science must be made a fundamental component of all women’s or gender studies programs."