sábado, 31 de octubre de 2009

Las películas más terroríficas

Le preguntaron a Scorsese por su lista y en este link pueden leer su selección de las once películas que más lo han aterrorizado. La top 1: The Haunting de Robert Wise. Siguen otras que jamás he visto. También está El Ente, en la que actúa Barbara Hershey, que nunca vi del todo bien (solo por TV). No podían faltar ni El resplandor ni El exorcista. Remata la lista Psycho. Alguien debería juntar estos títulos y hacer un pequeño ciclo.

No sé si la analogía sea justa, pero así como la pornografía debe excitar el terror debe aterrorizar. La convención genérica es una invitación y solo un aguafiestas podría resistirse al susto como prueba de alguna templanza de espíritu (o de un ojo clínico para la inverosimilitud). Es innecesario. El terror es una montaña rusa: hay que disponer el ánimo de cierta manera, dejarse manipular y ser sorprendido. Si el terror puede cobijar subtextos que lo hagan más rico es otra discusión. Lo importante es sentir miedo.

Se acaba de estrenar en USA Paranormal Activity, otra película de bajo presupuesto y handycam en nightshot. Ya que la divertidísima REC -ese final aún me pone los pelos de punta- se estrenó por aquí, sospecho que también la película americana lo hará. Un tráiler para verse a medianoche:

Vampiros

Los expertos vampirólogos ven en True Blood y Twilight dos extremos de la sexualidad humana: el desenfreno y la contención. Más interesante resulta la segunda porque la primera es casi un lugar común: gran parte de la publicidad y la propaganda aplauden el desenfreno. Pero Edward Cullen prefiere al inicio no acercarse a Bella. La olfatea, la sopesa, la mide a distancia y es solo después de algo de presión que puede confesar que es un vampiro, que ella le provoca un deseo inmenso -a devorarla, porque los vampiros son antropófagos-, pero que no le hará daño. Esa represión le resulta a Bella mortalmente atractiva, al punto de no saber si quiere o no convertirse en una muerta en vida, en una inmortal. ¿Vale la pena ser un vampiro por amor?

Si la mordedura contagiosa del vampiro es una metáfora de la cópula, hay algo en ésta entonces que transforma a los amantes en algo distinto a lo que fueron en un inicio. El sexo no sería solo un intercambio de sustancias. Mezclaría o unificaría personalidades. No es poco común saber de parejas que, con el tiempo, empiezan contagiarse costumbres, aficiones o defectos. El eros romántico -a imagen y semejanza del vampírico- otorga la ilusión de la metamorfosis más radical de todas y quizás la más narcisista: ser uno mismo el objeto de amor. Así las cosas, el adagio "los contrarios se atraen" parece un suspiro resignado. Quizás por eso el vampiro sea tan popular: es un mito que nos conecta directamente con el amor romántico y sexual, pero que sobre todo nos advierte de sus abismos. Los fisiológicos apuntan hacia las enfermedades venéreas. Pero los hay espirituales: abandonarse uno mismo por la ilusión de ser el objeto de amor solo puede conducir a la soledad, a un eterno vagar entre las personas como un muerto en vida, a la promiscuidad sin ton ni son que renueva, con cada encuentro, con cada mordisco, la fantasía de ese amor transformativo.

Pero los vampiros no existen. Y el sexo que transforma tampoco. Lo siguiente sería decir que el amor tampoco existe, pero muchos no estarían de acuerdo con esa sentencia, pues afirman haberlo sentido ahí en el pecho. ¿Pero si el amor no existe, qué son entonces todas esas cosas buenas que logramos sentir por los demás? La renuencia de Edward a morder a Bella es -a pesar de toda la parafernalia fantástica de Stephenie Meyer-  un reconocimiento muy realista de la histeria fantasiosa del amor romántico. Los ojos de Bella piden posesión carnal sin retorno, pero Edward responde con un sentimiento mucho más sólido y trascendente: consideración. Respeto, solidaridad y consideración que reemplazan la posesión, el dominio y el abandono de uno.

Si el vampirismo es una metáfora del amor romántico en su versión más histérica, más esotéricamente imposible, ¿con cuántos vampiros o vampiras se han cruzado en la vida? A sacar las cuentas.

Feliz Halloween, entonces, sobre todo cuando despierten y descubran quién se encuentra a su lado.

***

Links

  • Antes de Bram Stoker, en 1819 John William Polidori escribió The Vampyre.
  • De la fascinante Paris je t'aime el segmento de Vincenzo Natali con Elijah Wood. 



Para mí los vampiros pop empezaron con Salem's Lot (1979). En YouTube está toda en 19 partes.

miércoles, 28 de octubre de 2009

Orgullo y prejuicio... y zombies


Del YouTube a la literatura. Recién me entero de los mash-ups literarios y, me sorprendo más todavía, de que sean un éxito. Casi al millón de copias llega Pride And Prejudice And Zombies. Y pronto a lanzarse está Sense and Sensibility and Sea Monsters. Cómo, por qué, cuándo, dónde, y desde qué rincón de las pesadillas -y sin infringir ninguna norma de derechos de autor- en este post del editor mismo en el WP

Después de haber escrito un post entusiasta acerca del blog como uno de lo más dúctiles ejercicios de escritura, no creo que pase mucho tiempo hasta que me convenza de que la cultura del copy-paste o la braquigrafía son, en sí mismas, inyecciones creativas que desembocarán en algo interesante tarde o temprano para la literatura. Si el antepasado más ilustre del Twitter es el epigrama, entonces no queda más que abrir las seseras (ninguna alusión zombie intencional) y dejarse llevar por la espontaneidad 2.0. La pregunta es cómo hacer plata con tantos juguetes nuevos. 

Así empieza el mash-up citado arriba (traducción mía):

Es una verdad universalmente aceptada que un zombie en plena posesión de su cerebro debe sentir el ansia de más cerebros. Nunca fue esta verdad más clara que durante el reciente ataque a Netherfield Park, en el que una familia de dieciocho miembros fue masacrada y devorada por una horda de muertos vivientes.

Nada mal como regalo de Navidad para el sobrino gótico. Ahora, ¿resiste la literatura peruana estos juegos? Yo haría un mash-up de La ciudad y los perros con zombies. Se llamaría La ciudad y los zombies. El Esclavo moriría igual que en la novela original y resucitaría luego como zombie para vengar su muerte buscando devorar el cerebro del Jaguar, o de cualquiera que se encuentre en el camino. El Leoncio Prado, en vista del grave peligro de salud pública y seguridad que representa, sería aislado y puesto en cuarentena por las autoridades. De esa forma la novela mantendría su aire claustrofóbico. De alguna manera Teresa entra al recinto, quizás para rescatar al Poeta. En mi mash-up Gamboa se transforma en un líder de la resistencia antizombie, demostrando que está mucho más apto para la guerra que sus superiores. Gamboa siempre mereció mejor suerte.

Lamentablemente no creo que MVLL acepte mi idea por asuntos de derechos (o de mal gusto). Así que habría que ir más atrás en la historia. ¿Los Comentarios Reales y zombies?... Caray, no tenemos muchos textos pre-XX que capten nuestra imaginación. Aportes en los comments.

Ver el bosque y no las ramas

Leyendo un post en "Desde el Tercer Piso" me llama la atención la preocupación del blogger por eso que se llama "ética periodística". Es a propósito de comentarios últimos de Gustavo Gorriti y Augusto Álvarez Rodrich sobre la mezcla de lobbys con periodismo. Ambos periodistas lamentan la práctica. Dice J.A. Godoy:

Lo cierto es que durante muchos años se ha hablado a media voz de la poca diferenciación que algunos personajes hacen entre periodismo, manejo de imagen y lobbies, que termina generando desconfianza en un público cada vez más exigente


Dice AAR:

Por ejemplo, el periodista o comentarista que cobra por lo bajo y/o a través de terceros a algunas empresas para hacerles publicidad encubierta (mucho más efectiva que la regular). O el abogado que se presente como ‘independiente’ al opinar de un tema en el que ha sido contratado por una de las partes para fortalecer su posición ante la opinión pública.

O el consultor empresarial que opina como si le preocupara ‘el interés de la sociedad’ cuando este no es otro que el de la sociedad comercial que lo contrató. O el ministro que decide pensando en el cliente que lo va a contratar cuando deje el cargo.

Que JAG resalte estos comentarios es muy loable y pertinente. Pero no sé por qué me deja un saborcillo agridulce, como si se llamara la atención sobre un problema abstracto y no se sacara la lupa para detectar casos específicos. Parece ser el tipo de preocupación que hace de alguien un amante de la humanidad, pero indiferente con los hombres de carne y hueso. Es, por supuesto, solo una analogía.

En pocas palabras: es un caso donde se ve el bosque y no las ramas, actitud mental tan desventajosa como la contraria, a saber, la de quedarse en las ramas sin ver el bosque. Los grandes conflictos de interés -lobbys, contratos con el Estado, licitaciones, presiones al Poder Judicial, etc, etc, etc- sin duda merecen atención, sobre todo porque se maneja en ellos mucho dinero o terminan afectando a muchas personas. Pero no son ni por asomo los únicos. Ahí donde se hace periodismo -y la palabra es tan elástica que abarca prácticamente cualquier comunicación pública- hay conflictos de interés. Y los temas son infinitos. Basta abrir el periódico: economía, deportes, espectáculos, cultura, gastronomía, moda, tecnología, y, por supuesto, blogs e internet. ¿Que no son tan importantes como la política? Todos son importantes: son precisamente las ramas del bosque.

Como dice otro refrán: zapatero a tus zapatos. A los metidos e interesados en las altas esferas del poder les corresponde fumigar en los rincones y debajo de los cajones. Estupendo que así sea. Pero no ha sido poco común ver -al otro extremo del espectro- que interesados en la vida online hayan señalado casos muy específicos de conflictos de interés, tan aleccionadores como los otros. Cuando JAG dice "se ha hablado a media voz" en relación al macroperiodismo lobbístico, uno no puede sino pensar que una frase así sería inaplicable al micromundo de los blogs donde, ya que no de lobbys, sí se habla de publicherrys. En los blogs se ha hablado clarísimo sobre ellos. Ahí están los historiales y el google search.

Habría entonces que rescatar las ramas. La ética periodística, creo, no solo se juega en los pasillos de un canal de TV o en el patio trasero de Palacio de Gobierno. Suave con quedarse embelesado por el bosque: la selva se ve linda e inofensiva en cualquier foto aérea.

martes, 27 de octubre de 2009

La hazaña - John Donne

John Donne (1572-1631) es uno de mis placeres secretos. Reaparece de cuando en cuando en mis lecturas y avanzo a razón de dos poemas por sentada. Cotejaba anoche la versión original en inglés del poema motivo de este post con una que tengo en castellano y, la verdad, no tengo idea por qué el traductor lo tituló "La promesa". Yo lo titulo "La hazaña" y, emocionado por ese minúsculo cambio, que me pareció más preciso, me mandé a traducir el resto. Quizás valdría la pena glosar el poema y seguramente lo haré más tarde en una ACT. Sobre todo para justificar por qué traduje de cierta forma y no de otra. Caigo en algunas rimas simplonas, pero no hallé otro camino para resolver algunas líneas. Abajo va la versión original, o sea, la que da placer.


La hazaña
John Donne


Algo más heroico hice
de lo que todos los conquistadores jamás hicieron
y, no obstante, algo surge más heroico
cual es mantenerlo en secreto.

Locura sería transmitir ahora
el oficio de la piedra especular
pues quien tal arte aprender pudiese
no hallaría ninguna para cortar.

Asimismo, si hoy esto declarase
los demás (porque no hay materia alguna
sobre la cual ya trabajar)
seguirían amando como antes.

Pero aquél que hermosura encuentra
por dentro, toda la de afuera desprecia,
pues quien ama el color y la piel,
ama solo sus más viejas prendas.

Si, como yo, ves la virtud
en mujer vestida
y a amarla te atreves, y además lo confiesas,
y olvidas que existe un Él y Ella;

y si este amor, así aparecido,
escondes de hombres profanos,
que ninguna fe en él volcarían
o solo para burlarse lo harían:

entonces algo más heroico habrás hecho
de lo que todos los conquistadores jamás hicieron.
Y algo más heroico así surgiría
cual es mantenerlo en secreto.



THE UNDERTAKING.
by John Donne


I HAVE done one braver thing
Then all the Worthies did,
And yet a braver thence doth spring,
Which is, to keepe that hid.

It were but madness now t'impart
The skill of specular stone,
When he which can have learn'd the art
To cut it can finde none.

So, if I now should utter this,
Others (because no more
Such stuffe to work upon, there is,)
Would love but as before.

But he who lovelinesse within
Hath found, all outward loathes,
For he who colour loves, and skinne,
Loves but their oldest clothes.

If, as I have, you also doe
Vertue' attir'd in woman see,
And dare love that, and say so too,
And forget the Hee and Shee;

And if this love, though placed so,
From profane men you hide,
Which will no faith on this bestow,
Or, if they doe, deride:

Then you have done a braver thing
Then all the Worthies did.
And a braver thence will spring
Which is, to keepe that hid.

lunes, 26 de octubre de 2009

Por si acaso ya subieron todo el concierto de U2

Me hubiese encantado hacer un live blog sobre el concierto, pero no jalé. Gran evento y muy emocionante verlo en vivo.

Coloco unas líneas de esta nota de CNET sobre la tecnología detrás de la presentación, más específicamente sobre la pantalla expandible.

"The video screen is the first LED screen to be based on a geometric system that allows it to expand in two directions simultaneously," U2 360 architect Mark Fisher told CNET News in an e-mail interview. "Video screens are normally flat panels that track like closet doors, or slatted panels that roll up like garage doors. The 360 degree screen uses a scissor-like motion to expand in two directions. It starts as a solid elliptical ring approximately 20 feet deep, and transforms into form a cone-shaped mesh 60 feet tall."


Alucinante.

Sin más preámbulo y para los que no lo vieron, U2 en vivo, las dos horas y pico completas. Via el canal oficial de la banda.

sábado, 24 de octubre de 2009

El placer de la lectura

Con la aparición del Nook de Barnes & Noble uno se pregunta dónde está finalmente el placer la lectura. ¿En las páginas? ¿En el libro como objeto? ¿En el olor de las hojas? Esto lo chateaba con alguien y llegué a la siguiente conclusión: el placer de lectura está en la fuente y en la buena diagramación. Nada más. Si el texto es un "tejido", el tejido debe verse bien y claro. Es la gran desventaja que tienen los libros tradicionales: sus sorpresas de tejido son infinitas y no siempre agradables. La tipografía es un arte y como tal, hay buenos y malos artistas. Y no es poco común ver libros armados como si solo se hubiese pasado del word a la imprenta (por ejemplo, algunos libros locales de Arguedas me parecieron repulsivos en un inicio solo por ese descuido, ese poco amor). Como dice Robert Bringhurst: la tipografía existe para honrar el contenido. Es posible que con el libro electrónico gran parte de ese arte se pierda. No por completo, pero gran parte. 

Hasta ahora no tengo ninguno de esos especímenes fríos y plásticos -y, sin duda, deseables, en esa erótica del gadget y de la máquina- en mis manos, pero por lo que he podido ver, la fuente es siempre la misma. La única variable es el tamaño, lo que es una inmensa ventaja frente al libro con hojas. La verdad, odio las letras de pulga (me hacen bailar los ojos). Odio los textos pésimamente justificados. Odio las fuentes que no hacen fluir la lectura. Odio los interlineados apiñados. Y odio que el libro se me cierre de sorpresa si me descuido cuando lo sostengo. 

El Nook se ve muy bien. Pero, ¿hará que un lector habitual lea más? ¿Hará de los no-lectores unos conversos automáticos por el placer de los botones y la pantalla que no cansa la vista? ¿Seremos más felices cargando bibliotecas enteras en el bolso o la maleta, por esa promesa de lo masivo? A mí se me hace agua la boca. ¿Qué tiene el Nook que no tiene el Kindle? Creo que, más allá de las cuestiones técnicas, es la diferencia que hay entre cualquier reproductor mp3 y el ipod. Se ve bien. Uno siente que recibirá placer. Pero, por cierto, son solo especulaciones. No tengo idea si podré descargar libros desde Lima con el Nook, como, al parecer, sí se podrá hacer con el Kindle. Que hablen los expertos cuando la competencia sea feroz.

Aquí una buena nota del NY Times sobre la situación del libro electrónico hoy. Parece que no hay marcha atrás, pero eso deja a la industria editorial con muchas preguntas, siendo quizás la más importante: ¿sufrirán los libros y su versión electrónica el mismo destino de los CDs en relación al mp3? Y otra reflexión gris:

“Given the fact that people now have the Internet, almost 24-hour football entertainment in the fall, tennis matches from around the world, TV shows out the wazoo, and movies, do you really believe that people are going to be reading more because they can get it on a screen?” said John Sargent, chief executive of Macmillan, owner of imprints like Farrar, Straus and Giroux and St. Martin’s Press. “I don’t see the scenario.”

Y aquí la publicidad del Nook. ¿Me dejé convencer fácilmente por Kate? 

viernes, 23 de octubre de 2009

Diez temas más importantes que secuencia de Burneo en la TV

  • ¿Con quién dejó Arnie Hussid a su can en Lima?
  • Peluchín
  • ¿Merece Lady Balarezo seguir en competencia en Latin American Idol?
  • Qué tan corta es la minifalda de Lily Lemasters en foto
  • Qué tan corta fue la minifalda de Karen Dejo en programa de Gisela
  • ¿Perdonará o no modelo Rivasplata a Jaime Bayly?
  • La voz de Marco Zunino
  • ¿Qué conductor sobra en programa Mesa de Noche?
  • El home theatre de Malú Costa
  • ¿Puede reemplazar Raúl Tola a Federico Salazar?


Lo anterior es un ejercicio que ayudará a colocar elementos diversos en perspectiva.



martes, 20 de octubre de 2009

U2 en vivo el domingo via YouTube

Hace unos buenos veinte años, si mal no recuerdo, un canal en Perú transmitió en vivo un concierto de los Rolling Stones. Creo que fue a propósito de la gira Steel Wheels, aunque podría equivocarme. Nunca he sido fan de los Stones, pero esperé la transmisión con emoción y me mantuve un rato viendo hasta que las ganas se me fueron y cambié a otro canal.

Pero este post no contará la historia de un aburrimiento. La noticia de hoy es que U2 transmitirá en vivo su penúltimo concierto del año por YouTube, para todo el mundo sin restricciones y, además, con dos replays posteriores. La idea es fantástica, por supuesto, y una consecuencia natural del uso que la gente le da a YouTube.

Pero aun así, creo, la experiencia es incompleta. Una de las cosas que más me frustró en esa lejana transmisión por TV peruana fue que, en una era donde los monitores más consumidos eran pequeños, el gigantismo de un concierto se veía muy empobrecido. Únase a eso que, por lo general, el sonido de un televisor es también muy discreto (aunque yo conecté un equipo de sonido a la TV para darle más cuerpo a la sesión). Con esos dos factores -imagen y sonido- a escala, los eventos de un concierto en vivo no son tan emocionantes como se podría esperar. De todos modos, algo es algo: a caballo regalado no se le mira el diente y ahí estuve y estaré frente a mi pantalla.

Pero, ¿no sería estupendo que se pudiesen transmitir conciertos en vivo en cines? Larcomar lo hizo con funciones de ópera del Metropolitan de Nueva York. La verdad, nunca fui a verlas, porque la opera es una prueba demasiado dura para mi paciencia, pero sí me pude imaginar a un aficionado emocionarse hasta las lágrimas con esa posibilidad a tantos kilómetros de distancia. El cine le hace justicia al gigantismo de una presentación en vivo, sobre todo si es un gran espectáculo. En pocas palabras: un aficionado quiere un bullón y ser impactado con imágenes de varios metros cuadrados, hazaña que ningún LCD de más de 40" puede lograr.

Por cierto, si la tecnología avanza rapidito, de hacerse realidad la posibilidad de transmisiones 3D en vivo -o con replays- ya estaríamos hablando de palabras mayores. U2 se adelantó a todos también en este caso con U23D, pero hasta ahora no puedo verla -según la crítica que leí, una experiencia memorable- por más que algunas salas 3D de por aquí la publicitaran, pero jamás cumplieran, decidiéndose a restringir la experiencia de la tercera dimensión solo a películas para niños, lo que suele ser un dolor en el bolsillo para los adultos, porque cada entrada vale 25 soles.

Resumiendo: cine + conciertos en vivo (+ 3D, opcional) sería una buena fórmula para volver felices a los aficionados. Porque admitámoslo: no van a visitarnos todos los artistas que queremos y, de hacerlo, quizás no sea del todo malo verlos justo cuando andan en su apogeo y no planeando como pelícanos gordos en la tranquilidad del cuasi-retiro, obligándonos a escarbar en la memoria como quien busca oro, o a sorprendernos a nuestro alrededor observando a tanto treintón o cuarentón portándose como un adolescente tan a destiempo, tan ridículamente.


lunes, 19 de octubre de 2009

Más de los Bastardos

Hay un tic de las reseñas periodísticas de cine -o de libros o de música- que siempre atrapa mi imaginación o, quizás debería decir, la ataranta. Es lo que llamaría la arqueología de la obra: revelar referencias, géneros, citas, homenajes o influencias de las que un autor o un artista supuestamente ha echado mano para su trabajo creativo. Muchos dirían que otro camino no hay para el análisis (siempre hay que comparar con algo), pero tales menciones suelen ser tan de refilón, tan de pasada, que solo quedan como menú iluminador no de la oeuvre en cuestión, sino del alarde cinemero del reseñador. 

Con Tarantino la cosa es ya un ejercicio habitual. Cada película viene con el detector de referencias encendido: esta escena es de esta película, este personaje es de este otro lado, aquí quiso homenajear este género, más allá hizo un guiño a tal otro cineasta. Pero la enumeración nunca llega a ser una alabanza abierta de la cinefagia tarantinesca. Es, por el contrario, una especie de prueba de que Tarantino es sobre todas las cosas una virtuosa licuadora del copiado y pegado, un autor-exhumador con especial sensibilidad para mezclar lo prestigioso con la chatarra, un remezclador que, hoy más que nunca en la era del blogstar weón, no puede ser más que un posmoderno, un plagiador deslumbrante que, como tal, solo puede producir una estética -y una ética- inestable.

Y supongo que sería interesante si eso fuera verdad. Pero, ¿acaso no se podría decir lo mismo de cualquier autor? Salvo si se creyese esotéricamente en la creación ex-nihilo, nadie -ni siquiera Homero- podría decir que realizó algo por inspiración espontánea, redonda y completa. Se tendría que admitir que se trabajó unificando, laboriosamente, retazos. Pero me parece curioso cómo con Tarantino el ajuste de cuentas se relata siempre como una larga sección de notas al pie -en la coferencia de prensa en Tel Aviv un periodista le preguntó qué películas tuvo en mente para hacer Bastardos sin gloria y si le podía dar una lista de referencias, a lo que el director respondió, con evidente cansancio, "ninguna"-, pero nunca sucede con alguien como, por ejemplo, Martin Scorsese que, por más cinéfago que sea, parece que tiene la gracia de la sensibilidad inédita: Scorsese es ya uno de los inventores de Nueva York.

Pero no quiero ser renegón. Es natural que se compare y se armen relaciones. Creo que mi incomodidad es con aquellos que salen del cine emocionados porque vieron la referencia a Mengano Fulanini que nadie más detectó para, a partir de ese dato, armar su escala de valoraciones. ¿Qué tan lejana está esa erudición de la simple trivia? En fin, tema para después.

Ahora sí, más de Bastardos. En Páginas del diario de Satán se colocó un link que obedientemente seguí. Se trataba de unas ponencias a propósito de la película en la revista y web australiana The Monthly bajo el título "¿Puede Hollywood reescribir la Historia?". Las recomiendo también porque están muy buenas. La mayoría de los conferenciantes tiene los dos pulgares arriba. Solo uno - el crítico profesional- tiene los dos pulgares abajo. Quizás sea solo una coincidencia. No, no tanto: el crítico profesional -no sé bajo qué criterio- analizó dos líneas de una entrevista a Tarantino que vio en YouTube para demostrar que es un tipo absolutamente contradictorio (y adolescente). Ay.

Pero si tuviese que conectar las ponencias con lo que escribí más arriba, diría que lo interesante es que la mayoría de sus referencias estaba fuera de lo cinematográfico. Uno de los expositores -de origen judío- leyó extractos de un libro que escribió hace diez años con la intención de señalar que la fantasía de la venganza judía post-holocausto era un tópico, si bien no extrapolable a la comunidad judía en general, al menos sí en el imaginario de su familia. 

Otro de ellos -más precisamente la conferenciante- mencionó una clave de lectura estimulante. Confesando previamente que no era ninguna conocedora del cine de Tarantino, sí dijo haber visto Bastardos sin gloria dos veces. Y en el segundo visionado algo llamó su atención. El primer capítulo -la larga escena del interrogatorio- es notablemente más realista que el resto de la película. Lo que sucede en ese episodio es el escape de Shosanna. Ella lo interpreta así: su supervivencia es algo que no debió suceder -Landa le perdona inexplicablemente la vida- y es precisamente este hecho anómalo lo que dispara la fantasía hiperbólica, exagerada y delirante de la venganza.

Finalmente: destacar que la mezcla de genocidio, venganza, masacre, absurdo y humor no es necesariamente un defecto de carácter de Tarantino sino un cóctel que ya aparece en la tradición judía -más precisamente en el Libro de Esther- fue la idea principal del último y muy entusiasmado conferenciante. 

Con eso ya hay bastante para seguir la conversación hasta el fin de la noche. Con todo, no planeo ver Bastardos sin gloria nuevamente hasta dentro de un tiempo. Quizás a la salida del DVD.

Links:

  • Un largo comentario de Carlos Esquives en Páginas del diario de Satán: "La aparición del sargento Donny Donowitz cuando se le ve por primera vez en acción es todo un rito japonés. Ocultándose en una oscura cueva enfocada a modo de contrapicado ligero e intercambiándose con el rostro de un oficial nazi en un primer plano, alternándose una y otra vez las dos imágenes mientras que el sonido extradiegético anuncia una afrenta sumándose además el sonido seco y grave de un bate de beisbol – o sable samurái –que golpetea sincrónicamente dentro de la cueva y se va aproximando poco a poco." Con tal idea puedo repensar mi incomodidad inicial con esta escena.
  • Reseña de Ricardo Bedoya en El Comercio. "En ese capítulo inicial, que es un gran momento de cine, está todo “Bastardos”: su virtuosa capacidad para mezclar los géneros borrando los límites entre tensión y humor; la celebración del diálogo no solo como fuente de información dramática sino como rico material acústico, trabajado en la riqueza de su textura material, cuidando al milímetro la entonación, la dicción y el acento de Christoph Waltz"
Quentin Tarantino’s favorite aspect of the film? Naturally: “I like that it’s the power of the cinema that fights the Nazis,” he says. “But not just as a metaphor, as a literal reality.”
  • Océano de Mercurio: "El ajusticiamento gráfico de los nazis en esta obra es a manos de los personajes que, en otros filmes, se limitarían a avanzar asustados a las cámaras de gas o enfrentarse a situaciones donde no tienen forma de contraatacar y solo pueden huir. Tarantino quizá sepa que su violencia visual aplaca animosidades en vez de causarlas."

ACT. 20-10-09. Más links, pero con los pulgares abajo:

  • Un comentario en Océano de Mercurio me llevó al blog, Andando sin caminos, donde se lee el siguiente comentario: "Está película personalmente me pareció demasiado pro judío; no tengo nada contra ellos, pero tampoco falsearía la historia para quedar bien con un grupo humano. (Por ejemplo: No sería bueno hacer una película peruana donde Miguel Grau sea tipo Rambo y le ganemos a Chile en la Guerra del Pacifico)."
  • La crítica más dura contra Bastardos sin gloria que he leído es de Newsweek:
Do you really want audiences cheering for a revenge that turns Jews into carboncopies of Nazis, that makes Jews into "sickening" perpetrators? I'm not so sure. An alternative, and morally superior, form of "revenge" for Jews would be to do precisely what Jews have been doing since World War II ended: that is, to preserve and perpetuate the memory of the destruction that was visited upon them, precisely in order to help prevent the recurrence of such mass horrors in the future. Never again, the refrain goes. The emotions that Tarantino's new film evokes are precisely what lurk beneath the possibility that "again" will happen.

(...)

"Facts can be so misleading," Hans Landa, the evil SS man, murmurs at one point in Inglourious Basterds. Perhaps, but fantasies are even more misleading. To indulge them at the expense of the truth of history would be the most inglorious bastardization of all.

La cuestión es interesante: ¿tiene la ficción límites? ¿Es la venganza una emoción que no debe elaborarse artísticamente sin una coda con moraleja?

sábado, 17 de octubre de 2009

Quijadas


Aldo Apache y Vito Corleone. Dos quijadas altaneras y dos maneras de mantenerse en calma hasta en las peores circunstancias. También dos formas de la venganza.


Cornel West sobre el Nobel a Obama

El pequeño video se explica solo

miércoles, 14 de octubre de 2009

Bastardos sin gloria, impresiones después del impacto


HABRÁ SPOILERS EN LO QUE SIGUE ASÍ QUE NO SEGUIR LEYENDO SI NO SE LA HA VISTO.

Antes que nada una confesión: jamás había sentido el orgasmo de lo contrafáctico revelárseme como una auténtica catarsis. Mientras observaba las llamas -y, quienes la han visto, sabrán a qué me estoy refiriendo- tuve el impulso de pararme a aplaudir. Al final, con la aparición de los créditos, también. Según recuerdo, fue la reacción que la película motivó en el Festival de Berlín donde, creo, se estrenó.

Una primera pregunta, derivada del párrafo anterior, indaga por el origen de esa reacción. ¿Aplaudir a qué? ¿Entusiasmarse con qué? ¿Hacerle hurras a qué? Quizás este post le responda al blogger al final. Por el momento, el blogger no tiene idea.

Una segunda pregunta me lleva a pensar sobre la palabra "contrafáctico".

Justamente por no haber tenido experiencias "contrafácticas" como la que Quentin Tarantino imagina es que nunca me he detenido a pensar en ellas. ¿No es acaso obvio que toda ficción es "contrafáctica" porque narra lo que "pudo haber sucedido" y no "lo que sucedió", por más que una ficción esté basada en "hechos reales" o en la "historia"?

Tarantino sitúa Bastardos sin gloria durante la ocupación nazi en Francia, pero su predicamento no parece ser político o con la controversia histórica en mente. Su predicamento es cinematográfico. Y, si se coloca en la posición de un francotirador contrafáctico dentro de su torre de fanatismo cinéfilo con visión de 360 grados -como Frederick Zoller, el héroe de guerra convertido en estrella de cine- es para abolir en dos horas y pico -aunque, bien pensado, en un minuto no más- la factualidad cinematográfica de la Segunda Guerra, los Nazis, Hitler y la persecución a los judíos. En otras palabras: quema los rollos anteriores -los mentales y los de celuloide de nitrato- tal cual fue el plan Shosanna, la francesa judía dueña de un cine, sediento de venganza ficcional. La ficción refunda la ficción tan rápidamente que al espectador (al testigo) no le queda mucho tiempo para pensar. Solo entra en catarsis bajo la sospecha de que algo importante está sucediendo.

Pero corro el riesgo de enredarme si es que no me he enredado ya. Los historiadores sin duda habrán visto cosas que yo no he visto. Y los historiadores de cine mucho más. Para mí la pregunta sigue siendo la de arriba, formulada aquí de otra manera: ¿por qué la gente sale tan animada después de ver Bastardos sin gloria, casi celebrando, con una sonrisa en los labios?

Sospecho que es por los años y años de haber bebido ficciones cinematográficas donde no hubo catarsis respecto de esa narración matriz resumible en "nazis persiguiendo a judíos" o, más abstractamente, "grupo de gente endemoniado buscando matar y desaparecer a otro grupo de gente por ser aparentemente distinto". Las ficciones han respetado tal historia, pero esa historia en el cine no ha tenido catarsis. La reivindicación ha sido, más bien, silenciosa, llena de duelo, a veces majestuosa, como la pieza de violín de John Williams. Pues ahora entra Tarantino y nos recuerda que la ficción es, sobre todo, libre. Le da al judío (léase, 'el perseguido') Danny Donnowitz un bate béisbol y éste empieza a apalear a un nazi ('el perseguidor') con ojos desorbitados mientras sus compañeros comen un sandwich (escena muy incómoda, dicho sea de paso). Junta a los cabecillas del Tercer Reich en un cine y los hace volar en una bola infernal de fuego.

Hay una frase en Knocked Up -una película que es, entre otras cosas, cinéfila- que tenía en mente mientras veía Bastardos sin gloria (y aquí se podrá comprobar de qué tipo son mis referencias). Uno de los personajes dice:

If any of us get laid tonight, it's because of Eric Bana in "Munich."

Era un chico judío hablándole a sus amigos judíos en una discoteca. Se refería a que en Munich de Steven Spielberg por fin se veía a un judío -el personaje de Eric Bana- en modo kick ass. La interpretación quizás sea superficial, porque la moraleja de Munich va por otro lado, pero la intención de recuperar al kick ass jew es obvia: la imaginería del cine ha hecho del judío un resistente silencioso, sin mayor reacción, sin ira. Pero en Bastardos sin gloria la judía Shoshanna ríe maléficamente al final agigantada en un ecran mientras en las butacas la elite nazi muere acribillada y en el fuego. Shosanna es una kick ass jew, sin duda una de las nuevas heroínas del cine reciente.

Otra película de hace poco que tuve en mente mientras veía Bastardos sin gloria es la excelente Valkyrie. Al igual que en la de Tarantino, la película de Bryan Singer relata un plan para matar a Hitler, solo que realizado por insurgentes alemanes, llamado "Valkiria". La diferencia es que Valkiria, fiel a la historia, fracasa y el final de la película es horrendo aunque inevitable: el fusilamiento de todos los rebeldes. La película es enérgica, rápida, veloz, con un Tom Cruise decidido y muy valiente, pero esas escenas finales tienen tal sabor de victoria pírrica -la victoria cinematográfica de homenajear a los rebeldes históricos- que el espectador sale más apesadumbrado que liberado. El giro de Tarantino es notable: en mi universo, parece decir, lo que no fue, será. ¿Es que hay otra manera de zafarse de las camisas de fuerza de la historia, de esa necesidad por una moraleja?

***

Creo que se podría seguir escribiendo infinitamente (y bajo otro punto de vista). En lo que viene solo señalaré algunos momentos que se me quedaron pegados en la retina. Detalles de fan de trivia:

El vaso de leche de Hans Landa. En el universo de Tarantino los personajes crueles y asesinos comen o beben antes de matar. Landa -interpretado por el increíble Christoph Waltz- bebe su vaso de leche con la misma parsimonia con la que Jules Winnfield en Pulp Fiction bebe una Sprite. El reverso satánico del Tío Johnny. También anótese en este acápite su pipa gigante.

Shoshanna sobreviviendo en el sótano. Esto recuerda la historia de O-Ren Ishii en Kill Bill Vol 1. La pequeña futura asesina logra escapar escondida bajo la cama de su madre y es testigo traumado de su muerte, al igual que Shosanna.

La marca en el cuello de Aldo Raine, el Apache. ¿Sobrevivió a una muerte en la horca? Nada se menciona sobre esta cicatriz.

Eli Roth es Donny Donnowitz. El director más famoso de la pornografía gore -la serie Hostel, que me gusta, es de él- logra actuar casi como uno de sus personajes: con total sadismo.

"Si te preguntan por qué sobreviviste diles que siempre dejamos a alguien para que cuente lo que sucedió". Esto le dice Aldo Raine al soldado nazi que deja libre. Es lo mismo que Mickey Knox dice a los que deja libres en Asesinos por naturaleza, cuyo guión es de Tarantino, aunque, como se sabe, nunca le gustó el resultado final dirigido por Oliver Stone.

La escena del bar en el sótano. Es la escena que más me gustó. Larga, tensa, estupendamente bien actuada. Al final Aldo Raine intenta resolver la situación (la "situation") de la misma manera que Jules lo intenta en el restaurante con los ladrones amateurs en Pulp Fiction: apelando al peso psicológico de los argumentos.

El crítico de cine y teniente británico Archie Cox. Este personaje, que muere heroicamente en el bar del sótano, me pareció de lo más enigmático. También enigmática me pareció la escena que comparte con Mike Myers y el sujeto en el piano. ¿Quién era?

Cine alemán versus cine francés. El crítico británico elogia el nuevo cine alemán impulsado por Goebbles. A Shosanna, en cambio, le pesa tener que colocar películas de Leni Riefenstahl en su cine. Con el fin de la ocupación nazi en Francia, ¿se salvó de algún modo también la creatividad cinematográfica y el futuro del cine francés?

Plan Kino. ¿Por qué se llamaba así? ¿A cuál de todas estas referencias apunta?

Lenguas y acentos. En la película se habla inglés, francés, alemán, y una pizca de italiano. Aunque para nosotros hispanohablantes leer subtítulos es habitual, imagino que para el espectador norteamericano que solo habla inglés Inglourious Basterds es todo un ejercicio de lectura de subtítulos. Esto va en relación con lo que dice la actriz Bridget von Hammersmack: "¿acaso hay otro idioma que sepan los americanos que no sea inglés?", una especie de private joke de la película. Por otro lado, es por el acento que el crítico británico -aparentando ser alemán- comienza a ser sospechoso, tan sospechoso como todos esos personajes no angloparlantes de Hollywood que siempre hablan una lengua "materna" masticada.

"Arrivederci". El italiano de Brad Pitt es lo más divertido de toda la película.

La escena más linda. Quizás sea cuando Marcel, el novio de Shosanna, se coloca detrás de la pantalla del cine. Entre él y la pantalla se amontonan desaparramados cientos de rollos de celuloide de nitrato listos para entrar en llamas.

¿Por qué Hans Landa mata a Bridget von Hammersmack? Si su plan era rendirse a cambio de la muerte de Hitler, ¿qué necesidad existía de matarla como una traidora? ¿Acaso quería solo la gloria para él y no dejar todo en manos de una actriz alemana, finalmente la creadora intelectual del plan Kino? ¿Es Landa un misógino?

La mujer y Tarantino. Desde Jackie Brown las mujeres son muy protagónicas en sus películas. Aunque ese ya sería tema para otro post.

Extra:

Quentin Tarantino press conference, Tel Aviv, Sept. 15 2009 from cinemascopian.com on Vimeo.



Actualización 15-10-09:

Peru21:
Reseña de Alonso Izaguirre. Su mayor pero con Bastardos es que hay "abuso de diálogos extensos", que parece ser una crítica más de forma que de fondo. Hay otras referencias a la forma con la mención del "Macaroni combat" italiano y en la frase final: "Bastardos sin gloria es una mezcla de Doce del patíbulo, Nacido para matar y los spaghetti western de Leone, pero filmada con el alma de Jerry Lewis."

Caretas Reseña de José Tsang. Es mucho más entusiasta y considera que en Tarantino "la megalomanía del fan adolescente le saca la lengua a Hitler".

domingo, 11 de octubre de 2009

Sonatas para piano de Beethoven: Sonata No. 2

Continúa la saga con Daniel Barenboim:



I. Allegro vivace
II. Largo appassionato
III Scherzo: Allegretto
IV. Rondo: Grazioso

Compuesta en 1796. Información de Wikipedia aquí. Pero para una clase maestra este increíble ciclo de charlas de Andras Schiff en The Guardian. Las comenta y las repasa todas en el piano. Aquí sobre la No.2. "No podría ser más diferente que la anterior, está en la soleada tonalidad de La Mayor", dice y empieza a tocar, "muy linda, como si estuviéramos en el bosque y hubiera un cu-cú". Las tres primeras sonatas forman un conjunto: drama (no.1), liricismo (no.2) y humor (no. 3). Continúen los valientes: las recompensas serán grandes.


El Argentina-Perú (desde otro punto de vista)

Como nunca los ojos del mundo estuvieron ayer en el partido Argentina-Perú. La posibilidad de que Messi no esté en el Mundial causa grandes angustias. Mientras que aquí, después del resultado, se habla de robos, trampas y oscuras manipulaciones de las condiciones climáticas, quizás sería bueno echarle una mirada a lo que otros vieron sin tener ningún corazón en juego. Tonteando me topé con un divertido seguimiento del partido en el Guardian británico, minuto a minuto, donde también se añaden algunos comentarios de otros bloggers e internautas. Algunas líneas reveladoras:

23 min Peru are desperate, with no ambition at all. It's enough to make you pine for this man. One of the greats and no mistake. [abrir link]

28 min "I can't help feeling that Peru's pitiful current state is my fault," announces Mac Millings. "Some years ago, I was the English teacher at Club Brugge in Belgium, and among my charges was a certain Andres Mendoza, a Peruvian international at the peak of his powers. Power, pace, and a predator, Mendoza had it all. But then I came along. He only bothered turning up to one class, and from there it all started to go wrong. [¿será esa historia verdad?]

30 min To misquote Trainspotting, take the worst hangover you've ever had, multiply it by a thousand and you're still nowhere near to how bad Peru are. Utter filth. [nunca me gustó mucho Trainspotting]

35 min "You're a bit harsh on Peru, Rob," says Gary Naylor. "On this showing, their goalkeeper would be a shoo-in for England." [es sabido que cuando el golero es la estrella es porque...]

44 min Peru's attacking player is unbelievably naff. [adj. Chiefly British Slang: Unstylish, clichéd, or outmoded.]

Half time: Argentina 0-0 Peru Well, well, well. Argentina are 45 minutes away from ignominy and, possibly, next summer off. They dominated this half from start to finish against a defensive Peru, but they didn't create that much. This is truly fascinating stuff. [Tan fascinante que no vi el partido]

después del 1-0 argentino

50 min "Has there ever been a more impudent free-kick goal than the Cubillas toe-poke against Scotland?" says Dileep Premachandran. "What a fall from grace. Back then, Peru had players like him and Chumpitaz. These days, the best-known is probably Jefferson Farfan, and he's not even very good, except at the late nights." Cueto was a fine player as well. [y Challe, y Oblitas, y Velásquez y...]

63 min "Never been so sad to see Argentina score - and I love Argentina. Hence I want Maradona sacked ASAP," says Amy Kennebec. [a mí Maradona no me cae mal, de hecho no tanto como a Pelé]

80 min Peru are having a lot of the ball, and Argentina are at least reversing the bus, if they haven't quite parked it. Totally needless really, because Peru are rubbish. [el pudor patriótico no nos hace llegar a tanto; todavía no: falta el partido con Bolivia]

83 min The weather is diabolical now. Rain, hail, frogs, dignity: it's all coming down. Utterly weird. [coming down, estamos acostumbrados a eso]

86 min You can hardly see the match now - seriously - so wet is the camera lens. But Peru aren't really threatening, as far as I can see.* [yo, que no prendí la tele, puedo corroborarlo]

* I can't see a thing

87 min Truly, you can hardly see the screen. It's apocalyptic. But the ball is definitely in Peru's half, which suits Argentina fine. [el Perú y el apocalipsis tienen una relación de larga data]

88 min "Please tell Steven that it's precisely because so many of us love Maradona and think he's one of the untouchable world's bests, that it's actually painful to see this debacle," says Melissa F. "From myth to monstro in no time at all. It's quite sad." [confesión: a mí me haría muy feliz que Maradona ganase el Mundial como entrenador de su selección]

GOAL! Argentina 1-1 Peru (Rengifo 90) I can hardly see a thing but Peru have equalised! Rengifo, the substitute, heads a careful, placed cross into the net from three yards. He was criminally unmarked, but I don't know who put the ball in to him. [es probable que Rengifo tampoco sepa]

Full time: Argentina 2-1 Peru Bloody hell [¿homenaje al blog?]. Argentina are in a huddle, their entire party celebrating victory, but my goodness they were lucky. Martin Palermo, aged 741, scored in the 93rd minute to keep them in control of their own destiny. [eso, controlar nuestro propio destino: debe ser un sinónimo de la realización del ser humano]


El texto completo aquí. Ahora solo me resta imaginar qué harían los de Monty Python si cogieran a la selección peruana como tema. 




sábado, 10 de octubre de 2009

Sangrecitas en temporada de Nobel

Provincianismo peruano con el Nobel: Así daba El Comercio la noticia del Nobel de literatura hace unos días: "El Nobel de Literatura perdió otra vez a Vargas Llosa: lo ganó una alemana". Es decir, para El Comercio la noticia es la no-noticia, lo que no ocurrió y lo que no tenía necesariamente por qué ocurrir. En vez de mostrar al menos un pequeño atisbo de curiosidad por una autora que muy pocos conocen, el decano desvía el tema de conversación para alentar algo de chauvinismo. Los comentarios acusan recibo de esa invitación, cómo no.

Del luto de negro al luto de rojo. Ayer, también en El Comercio, la noticia de la muerte de Arturo Cavero se daba con una franja en negro en su página web. Hoy ha cambiado a rojo, imagino que por las implicancias patrióticas. Actualización: volvió a cambiar a negro. Mmm...







¿Cómo se procesa la muerte? No todos piensan ni sienten la muerte de la misma manera. Algunos prefieren el silencio, otros el llanto, otros el homenaje que mezcla la alegría con el coraje. Pero a otros les gustaría que hubiese más muertos. Del FB del Utero: "primero fue la Negra Sosa, hoy el Zambo Cavero y mañana matan a Obama por ganar el Nobel. van a ver." Curiosamente el autor está próximo a abrir un taller donde los inscritos aprenderán "estrategias y técnicas para que una web personal sea más influyente e importante que un medio de comunicación masivo, como el periódico o la televisión." Ahí nos vemos: este blog busca desesperadamente ser influyente. A ver cómo es.

El extraño fenómeno del outing local. En vista del deceso Cholotube, pareciera que la curiosidad sobre el comportamiento sexual de las celebridades acumula tanta presión que produce inevitablemente flatulencias periodísticas. Hace un par de días Beto Ortiz y la actriz Malú Costa debatían con altura en la TV qué tan amigas podían ser la bailarina Karen Dejo y la modelo Thalía Estabridis con Liliana Castro Manarelli. Análisis de fotos de la revista Magaly TV, ángulos, miraditas, sonrisitas, y el disclaimer superado siempre listo de 'ay, pero ni que te acusaran de ser criminal'. 

A propósito del tema, una persona me pasó este sencillo texto publicado en El Mundo hace un par de años. Resalto unas líneas solo para invitar a la meditación profunda a todas esas mentes liberadas:

Si bien es cierto que cada vez podemos poner más rostros y más nombres al término homosexual, también es verdad que es la propia persona quien debe tomar la decisión de hacer pública su orientación sexual. Lo paradójico de la situación es que cuánto más visibles sean los homosexuales, más posibilidades tienen de que se respeten sus derechos y alcancen una mayor igualdad.

De hecho, el 'outing' implica una actitud que niega la igualdad de esos derechos. Desde esta perspectiva, resulta lamentable que algunos políticos en países democráticos, modernos se permitan el lujo de negar dicha igualdad por cuestiones religiosas, sociológicas o incluso económicas.

Para que el 'outing' pase a la historia sería necesario que las personas homosexuales sientan que el contexto en el que viven va a garantizarles respeto y seguridad civil −igualdad de derechos−. Es decir, que a nivel social esté superado el estigma con el que la homosexualidad ha sido castigada.

En efecto, sin discriminación en completa vigencia no habría outing. Piensa, pe, mi estimado.

Blogueo y conflictos de interés, blogueo y conflictos de interés, blogueo y conflictos de interés. Repetido tres veces para que quede claro. Es, creo, el gran tema de este año en la blogósfera. Mientras los gurúes de lo 2.0 insisten que ahora hay otra ética y otra forma de trabajo con los contenidos informativos y allá tú si te nivelas o no, algunas personas sensatas piensan que el desplazamiento de los mismos hacia la publicidad escondida ya se está haciendo demasiado engañoso. Hoy, todos vivimos en el show de Truman, ametrallados de propaganda sin siquiera saberlo. Y no lo sabemos básicamente porque muchos bloggers/FBookeros/prosumidores se saltan con garrocha mencionar eso que es parte del título de esta sangrecita: el conflicto de interés. ¿Para qué, pues? En EEUU, el debate hierve, pero aquí no se oye, m'hijo. 

Todo ha empezado con esta noticia, una pequeña bombilla de hace unos días: "Bloggers Must Disclose Payments for Reviews", via NYT. Es cierto que por allá el tema es más sensible que acá, considerando que el publicherry es norma en el periodismo nacional, pero no estaría de más empezar a disparar sobre esos conflictos de interés -sin disclosure, claro- que están pasando piola en posts a veces bien extraños. Digo yo.

La discusión sobre los conflictos de interés de las reseñas cinematográficas norteamericanas en este muy buen post de Anne Thompson de IndieWire. Unas líneas:

New media critic: get paid small sums by the story—or live off share of ads on your blog or site. Report on set visits (paid by studio). Post early photos, poster art, clips and trailers (supplied by studio). Attend junkets for access to filmmakers and stars (paid by studio). Attend film festivals for access (sometimes paid by junketing studio or festival).

You do the math. Will the bigger sites adopt old journalism rules about conflict of interest and junkets? Not bloody likely. Most of them aren’t trained as journalists in the first place. They are film fans, thrilled to be sharing their passion with their readers. Most are barely scrabbling together a living wage. Will their need for studio access have an impact on what online media outlets will cover and write? Absolutely.

Aplíquese la misma idea por aquí a todo lo que lean. Y hagan también las matemáticas.

La Paramount cruzó un rubicón bien peliagudo este año cuando decidió no mostrar con anticipación la película GI Joe a los críticos de prensa tradicional, pero sí a algunos bloggers y páginas web. La medida era para evitar que la crítica profesional afectara con sus juicios aplastantes la afluencia del público en el estreno. Los bloggers tuvieron, casi todos, reseñas positivas. Unas líneas de una nota aparecida en el Huffington Post:

Devin Faraci from the film Web site CHUD.com is one of the few writers who have seen it for review purposes, and not just for junket interviews. He's among the critics who've contributed to the movie's 88-percent positive rating as tabulated by Rotten Tomatoes, saying: "If I was 10 years old, `G.I. Joe' would be one of the best movies I had ever seen."


La vida 2.o ya no da sorpresas, ya no da sorpresas la vida 2.0.

viernes, 9 de octubre de 2009

Obama, Premio Nobel de la Paz 2009

Las reacciones en el FB local, por lo que he podido leer, son de perplejidad. ¿Por qué y para qué los de Oslo premian a Obama? Todos, de pronto, se vuelven analistas políticos internacionales y todos, de pronto, tienen esta idea de la paz como un estado concreto que se consigue y del cual ya no se regresiona, tal como si se colocara una bandera sobre la cima de una montaña: listo, ya subí, ya escalé, ya vi la cima, tomen nota, ahí está la Paz.

De todo lo que he leído -la mayoría, en realidad, en contra de la distinción- me gustó y me ordenó algunos sentimientos este pequeño post de Andrew Sullivan de su blog en The Atlantic. Traduzco con mis limitaciones y, como siempre, invitando a leer el original:

Ya tomé por fin algo de café. Leyendo las reacciones, compiladas por Chris y Patrick, hay dos puntos de vista obvios: este premio es prematuro y absolutamente merecido. Los dos tienen razón. Pienso que los americanos no han absorbido por completo a qué profundidades la reputación de este país se hundió bajo la era Cheney. Es comprensible. Pero por lo mismo, tampoco han absorbido el vuelco que ha sufrido la mirada del mundo sobre los Estados Unidos gracias a Obama y el pueblo americano. Por supuesto, esto aún debe dar un verdadero fruto. Pero se empieza a vislumbrar el cómo; espero ahora con más ganas que las intenciones pacíficas y la resolución de acero de este hombre perseveren.

Este presidente ha hecho muchísimo para llevar las relaciones raciales de este país a un lugar diferente, razón por la cual la extrema derecha se ha vuelto tan insidiosa al atacarlo y mentir sobre él. Saben que amenaza su política del divide y vencerás. Obama también se ha dirigido al mundo musulmán diciendo algunas duras verdades, y ha jugado un pequeño papel en la evocación de un movimiento similar de esperanza y cambio en Irán; y, finalmente, les ha dicho a los israelíes que dejen de lado las sobrerreacciones autodestructivas.

Me gusta la declaración de Shimon Peres, reimpreso en un útil compendio de las reacciones mundiales en el blog The Lede:

"Muy pocos líderes, si es que ninguno, han sido capaces de cambiar el ánimo del mundo entero en tan poco tiempo y con un impacto tan profundo. Usted le ha dado a la humanidad entera una esperanza renovada, con determinación intelectual, y con la sensación de que hay un dios en el cielo y creyentes en la Tierra". El Sr. Peres, quien ganó el premio Nobel de la Paz junto con Isaac Rabin y Yasser Arafat en 1994 luego de los Acuerdos de Oslo, agregó: "Bajo su liderazgo, la paz se volvió una agenda original y real. Y desde Jerusalén, estoy seguro de que las campanas del compromiso y la comprensión volverán a sonar. Usted nos ha dado licencia para soñar y actuar en noble dirección."

En estos momentos no sabemos hacia dónde esa dirección finalmente nos llevará. Sí sabemos que estábamos enfrentando una espiral de conflicto que, de no haberse detenido, podría haber llevado al mundo a un abismo. Veo este premio como un respaldo a su extraordinaria reorientación de la política internacional y como un estímulo para completarla. En medio de nuestras batallas domésticas y de su ánimo venenoso (del que no he sido inmune últimamente), este es un esfuerzo para decirnos: deténganse un momento, observen qué tanto nos hemos alejado del conflicto global, y dénle a este hombre un respiro por sus esfuerzos y por la carga increíblemente pesada que ahora lleva sobre los hombros.

Y, en la oscuridad que todavía amenaza, conozcan la esperanza.

jueves, 8 de octubre de 2009

Un texto de Herta Müller, Nobel de Literatura 2009


La revista online Sign and Sight -que traduce textos sobresalientes de autores de habla no inglesa en el debate alemán- publicó en agosto un largo artículo de Herta Müller sobre sus angustiantes y vigentes experiencias con el estado de vigilancia en la actual Rumania, tal como si la policía secreta de Ceausescu, la Securitate, solo hubiese cambiado de nombre. Seguro será interesante para muchos. Título y bajada:

Securitate in all but name
Twenty years after Ceausescu's execution his secret service is still active. For the first time, Romanian-German writer Herta Müller describes her ongoing experience of Securitate terror.

El texto completo, originalmente publicado en julio de este año, en inglés aquí.

Original en alemán aquí.


miércoles, 7 de octubre de 2009

Sonatas para piano de Beethoven: Sonata No. 1

A ver si logro postear todas las sonatas para piano de Beethoven, aunque sean de intérpretes distintos. Gracias a la magia del YouTube aquí Alfred Brendel:



Compuesta en 1795 (Beethoven tenía 25 años). Más información aquí.

Somos Rio 2016

Espectacular presentación de Rio de Janeiro como ciudad olímpica. Me quedé sin aliento.



(Via Paper Papers)

martes, 6 de octubre de 2009

Odio a Obama comparado





Un preocupado e indignado Roger Ebert escribe en un post reciente sobre la "la ira del inflamado marginal" (traducción mía, muy vacilante, quizás incorrecta, de anger of the festering fringe) a propósito del odio y la paranoia alrededor Obama sobre asuntos de política norteamericana, léase Medicare, Iraq, religión en los colegios, etc. Ebert no se refiere a los conservadores republicanos más recalcitrantes, sino a esas termitas de opinión -generalmente anónimas o seudónimas -que se alimentan de todas las teorías de la conspiración que encuentran a su paso. Lo lamentable es que las termitas ejercen su influencia no solo entre los ignorantes, sino, a veces, también en el mainstream. Un rosario de eslóganes conspirativos: Obama es musulmán. Obama nació en Kenya. Obama destruirá Medicare. Obama matará a tu abuela. Obama es un racista. Obama quiere que el ateísmo se enseñe en los colegios. Obama quiere que paguemos por la salud de los inmigrantes ilegales. Dice Ebert:

¿Han estado estas personas siempre ahí? ¿Se están volviendo más visibles por causa de internet, los cables y la radio con micrófono abierto? Pues están extralimitándose por mucho. Creo que se alimentan más de sí mismos de lo que aprenden de los medios. Es demasiado fácil responsabilizárselos a Fox News. En algún lugar debe haber páginas de internet paranoicas incluso de Fox. A algunas de estas personas no les importa nadie que no esté convencida de sus fantasías. Mencionen un tema, y ellos sabrán la verdadera historia que está escondiéndose detrás.

El crítico intenta delinear una personalidad de los adictos a las teorías de la conspiración: un agrio resentimiento a todo lo que suene a autoridad, un ánimo desafiante y desconfiado. El conspiracionismo es la ideología de los que se sienten excluidos. Muchos de ellos quizás inteligentes, pero que por uno u otro motivo fueron postergados.

Cuando vi las caricaturas que coloca Ebert en su post -y que yo reproduzco arriba- me puse a pensar que en el Perú tales distorsiones son absolutamente cotidianas, no solo en los márgenes, sino también en los medios tradicionales. ¿Cuántos Jokers políticos abundaron en los días del estreno de El caballero de la noche? Tal como la chapa de barrio, la caricatura de photoshop es un deporte habitual de cierto humor político, más insidioso mientras más alejado esté de la luz pública. Pero además de los dibujos -que suelen ser muy virales-, con internet el comentarismo paranoico y conspirativo es casi un género en sí mismo. Basta darle una mirada a los blogs más visitados para corrobarlo. Lo triste es que también se da en los medios convencionales. Sin editor, sin nadie que sirva de criba, el huayco de opinión convierte cualquier foro de buenas intenciones en una cloaca delirante. Alguna vez le escuché a un periodista argentino decir que una persona que comenta habitualmente en los foros de un periódico no puede ser normal. Otros piensan que abrir comentarios en una noticia cualquiera no tiene sentido.

Volviendo a Obama, me llamó la atención un par de notas sobre él. Una salió del NY Times, un artículo muy duro sobre su fallido respaldo a la candidatura de Chicago como sede de los Juegos Olímpicos del 2016, que finalmente ganó Brasil. La otra es sobre la parodia que se hizo de él en Saturday Night Live, donde se lo caracterizó como el presidente que "no ha logrado nada". En esta nota de Yahoo News se toma punto por punto el sketch y se lo contrasta con la realidad. ¿Tienen razón los de SNL?



¿Y después de Supermán? ¿Superratón?


Nunca leí los cómics de Superman, pero sí he sido un entusiasta de las dos primeras películas de Superman, más por una cuestión generacional que de estricto gusto. Recapitulando a la velocidad del rayo: en la primera película Superman salva al mundo de la bomba de Lex Luthor y da vueltas alrededor de la Tierra para resucitar a Lois Laine, ya muerta. En la segunda, Superman debe hacer frente a dos superhombres igual que él y a una supermujer, vestidos de látex negros los tres y muy malos también. Los derrota haciendo uso de un ardid: les quita los poderes haciéndoles creer que el rayo de la impotencia -la muscular, no la sexual- está cayendo sobre él. 

Sobre la segunda película me quedé siempre con esta inquietud de aguafiestas: el mundo hubiese estado mucho mejor si ninguno de los superhombres la pisaba jamás. Porque de no ser por Krypton, Superman no hubiese llegado a la Tierra; y, de no ser por Superman, los tres supermalvados jamás hubiesen aterrizado por aquí: es una hazaña supermaniana la que tiene como consecuencia la liberación de los ex-condenados. Jor-El -el padre de Superman- hizo un pésimo cálculo con el regalo en pañales que donó a la Tierra. Gracias a su gran egoísmo paterno y a sus muy ensoberbecidas ansias de salvar su progenie provocó un desbarajuste tal en la vida terrestre que casi la condena a la destrucción. Una de las imagenes más imperecederas de la segunda película es ver cómo Superman y los tres malvados en látex negro se enredan en una batalla callejera en pleno centro de Metrópolis, rompiendo vidrios, desmoronando techos, volteando autos y buses y haciendo volar un gigante anuncio de Coca-Cola en miles de brillantes pedazos, ante la mirada atónita e inútil de los terrícolas que solo pueden hacer una cosa: correr como ratones.

Siguiendo esta imagen tan perturbadora cabe entonces preguntarse: ¿es necesario tener a un Superman? ¿Es imprescindible que tengamos a alguien que concentre tantos superpoderes? ¿Es acaso insoportable la vida en la Tierra sin el hijo de Jor-El? 

Es curioso, pero un superhombre solo tiene sentido si existen supervillanos. Solo en ese caso la equidad y un saludable espíritu de la proporción y el equilibrio bélico nos hace respirar en tranquilidad. Pero sin supervillanos, Superman no solamente sería un paria solitario encargado de atrapar dos o tres ladrones de poca monta, bajar gatos asustados de los árboles o pasear a la novia por los aires para causar una gran impresión en la cita -el superpene es débil-, sino que también se convertiría en un inquietante botín para la política circundante: si Superman está de tu lado, tu lado tiene todas las de ganar. La lección en dos fórmulas entonces: Superman + Supervillanos = todo relativamente bien (aunque con la ansiedad de que cada pelea entre ellos cause un desbarajuste); Superman solo = señal de peligro. O, en palabras menos eufemísticas y más políticas = peligro de imperialismos o dictaduras.

Sin embargo, para evitar un grave desequilibrio apocalíptico con un Superman solitario en constante masturbación en un universo sin gravedad, el hijo de Jor-El tiene un límite (sin duda, una decisión sabia de los autores): no puede mentir. Superman tiene un férreo sentido ético de las cosas acorde con sus ilimitados poderes. La Tierra -en teoría- puede respirar en paz.

Pero ese límite, esa especie de ley casi como salida de las tres leyes de la robótica de Asimov, es solo ficcional, inventado, ensoñado. Porque si nos pusiéramos a pensar en el asunto y ante la perspectiva de un Superman en la vida real, es decir, de un ser humano que concentrase desproporcionadamente algún tipo de poder, yo diría que un personaje así relajaría mucho su sentido ético de las cosas, mentiría como se le diese la gana, se acomodaría según soplen los vientos y, si un día estuvo recibiendo una distinción del Presidente, nada impide que al siguiente no esté juntando palmas con Luthor o con los hombres vestidos de látex negro. Un Superman en la vida real -valga esta figura tan hiperbólica- sería un tránsfuga por naturaleza. ¿Por qué? Porque no tendría bando, estaría y se sentiría por encima de todos, planeando como un buitre de capa azul a la espera del momento del aterrizaje y del picoteo. Un Superman de la vida real -o quizás, para ser más justos, aquellos con complejo de Superman de la vida real- no se contentaría solo con Lois Lane. Un Superman de la vida real -desesperado porque los terrícolas lo quieran o lo necesiten- se inventaría supervillanos cada semana.

La ficción nos hace creer que mientras más poderes tenga un ser más ético se vuelve. La realidad nos enseña todo lo contrario: porque la historia de la humanidad es una constante lucha para evitar la existencia de supermanes, una constante pelea para lograr el equilibrio, la justicia, y quizás, para desbaratar la idea de que existen seres humanos más "súper" que otros. En todo caso, la historia de la humanidad que yo resaltaría es aquella que desdeña que el sujeto que puede doblar una barra de acero sea el que tenga el poder de decidir sobre el bien y el mal. ¿Alguna vez vieron a Superman argumentando en una mesa de debate? ¿Acaso es ése su hábitat natural?

Me alegra saber que Superman es solo parte de la ficción. Una vez desaparecido -es decir, una vez que apagamos el DVD o salimos del cine- solo resta seguir trabajando, con humildad, seguros de que la vida no viene en blanco y negro, metiendo la pata por aquí, un poco por allá, rectificándose si cabe, corrigiendo siempre, avanzando dos pasos, retrocediendo uno, pero con la convicción de que la verdad -o lo más verdadero- está en algún lugar. No, no necesitamos ningún Superman. Qué alivio que no existan.




sábado, 3 de octubre de 2009

Un miraflorino sin feria

¿No es acaso absurdo que el distrito que más librerías tiene no posea un espacio adecuado para hacer una Feria de Libro dentro de sus límites? La Feria del Libro Ricardo Palma se va a San Borja, al vértice del Museo de la Nación.

Cada año me vuelvo un visitante más fantasmal a las ferias de libro hechas en Lima. Hay varias razones: al vivir en Miraflores visito librerías casi todas las semanas; las ofertas en feria nunca son lo suficientemente atractivas como para que la adrenalina de la compra me tome por asalto (además que las ofertas de las temporadas feriales suelen hacerse en los locales habituales por igual, lo que hace algo redundante una vista a la feria); me sigue espantando que los libros sigan siendo caros, a pesar de que no pagan IGV (excepción hecha de algunos libros peruanos y, excepción dentro de la excepción, los libros peruanos de corte más comercial, con más prensa y, casi por regla general, escrito por algún famoso de la TV). 

También podría mencionar que el mensaje apostólico de una feria puede resultarme (a mí) reiterativo: por ejemplo, las actividades que reúnen a autores conectándose con el público en vivo son en su mayor parte celebratorios, más bien dirigidos a convencer a los escépticos que los libros pueden ser universo tangible, real, tan importante como la vida misma. No me siento parte de ese grupo. Es decir, nadie me tiene que convencer de que los libros -apelo por convención a la generalidad del sustantivo, aunque sé que es un error ver una esencia en el término- son indispensables. Con feria o sin feria, eso ya lo sé. Con todo, eso no me evita apreciar el gran impacto -lo experimenté en su momento- que puede tener para un niño o un adolescente la imagen de un vórtice de puestos atrayendo tantos lectores. Ni qué decir del gran impacto que puede tener una feria en lugares -barrios, distritos, ciudades- donde no existen librerías y donde no sea una costumbre salir a comprar libros, tal como se sale a comprar zapatos o un vestido.

Por supuesto, no se culpe a nadie de olfatear con destreza el terreno fértil para los negocios o de colocarse sobre la espalda los sacrificios de un mercado difícil. De no ser por los famosos, o por las visitas ilustres, o por el entusiasmo marketero de los libreros, los libros seguirían siendo elementos medio alienígenas en los estantes de las casas peruanas, asuntos solo de colegio, de curso universitario, de referencia rápida o de recetario de cocina. Las cosas desde que empecé a leer con cierto vago criterio de que algo importante estaba en juego entre las páginas de un libro -trece o catorce años- han cambiado muchísimo. Y, sin duda, con respecto a la oferta -en singular, no a las "ofertas" en plural, que siguen siendo poco estimulantes- la dinámica es ya un círculo virtuoso: las ferias son parte del calendario del ciudadano limeño, éste las espera con entusiasmo y, por lo menos en la últimas ediciones, la asistencia es masiva.

¿Qué es lo que falta? Lo que falta creo es relajar un poco la relación que hay entre un libro y el dinero que cuesta. Es decir, si ese primer tramo del viaje de un libro que va de la editora a la manos del consumidor está muy bien delineado y explícito, el segundo tramo -el de la lectura- es aún un terreno gaseoso, medio invisible y poco discutido. Tengo la impresión de que el evento ferial tiene los ojos puesto en la cosa -el libro- y no en la actividad -la lectura-. Es algo que puede constatarse en la prensa peruana. En los días de lanzamiento de un título llamativo o interesante pueden leerse muchas notas hechas a los autores, entrevistas, y hasta parabienes. Después del lanzamiento el nivel de discusión sobre aquellos títulos no existe. O existe muy poco, en espacios cada vez más reducidos, en páginas culturales que apenas si tienen interés en intercambiar ideas sobre conclusiones de lectura, planteamiento de polémicas o puntos de vista contrapuestos. Internet y los blogs no han mejorado mucho la situación: más allá de esfuerzos solitarios y siempre admirables de lectores profesionales o amateurs, es un hecho que como sociedad lectora andamos más preocupados por la novedad, el saludo, el cóctel imaginario que celebra la aparición de un libro como un bebé recién nacido, la buena suerte, el premio, la distinción o la palmada en el hombro. Eso está muy bien. Pero para eso no voy a librerías. De nuevo, no se culpe a nadie, pero el sesgo constantemente "ferial" que tiene la información sobre los libros a nivel local da la impresión de tener los ojos puestos solamente en el bolsillo, en la renta tangible. ¿Acaso hay espacio en la prensa para lo que no represente una ganancia concreta? Pues parece que no y menos si el dinero es ajustado. En un país con niveles de lectura bajísimos y con una exclusión tal que las librerías fuera de la provincia de Lima -y, dentro de ella, fuera de algunos distritos- se cuentan con los dedos de una mano -lo que es un espanto- dejar la lectura solamente en manos del intercambio comercial no parece que vaya a cerrar esas brechas. Un esfuerzo mayor es necesario. 

Y es un esfuerzo que va a tener que ser -por el momento- gratuito, aunque eso -según reza el consenso- afecte principalmente a los profesionales de la lectura, cada vez menos convocados en la prensa. Es verdad que hay gente que lee mejor que otra, es verdad que hay gente entrenada para leer con criterios rigurosos, pero eso no quiere decir que cualquier persona no tenga derecho a aventurarse en una lectura, dejarse empapar por ella, discutirla y dejar sentado un punto de vista que, sin duda, será único. Es más, diría que si esa posibilidad no existiese, la lectura como actividad cotidiana no tendría sentido. Si la lectura no estuviese al alcance de todos ya no podríamos decir que su experiencia puede ser transformacional. Un libro no cambia la vida. Lo que la cambia es la constante lectura y la constante interpelación de las lecturas. Lo que la cambia es entender que si Fulano entendió A, Mengano pudo entender B y explicarse el por qué de esas diferencias. Por lo menos, sé que conmigo ha funcionado así. Y ha funcionado así, en su abrumadora mayor parte, fuera de las discusiones de un salón de clase.

Sería bueno entonces que, adjunta a la idea "ferial" en los asuntos de los libros, también se insistiera en la idea de las bibliotecas. En la feria uno consigue el libro comprándolo. En la biblioteca uno se los presta bajo un pacto de confianza. Es un bonito desplazamiento. Quizás sea ese sentimiento del "préstamo" -como la imagen del testigo colocado en la palma de otra mano- lo que me inspira a seguir adquiriendo libros -más libros de los que sin duda podré leer- con la seguridad de que cuando me muera quedarán para el uso, el disfrute y el beneficio de los que me siguen, quizás un hijo, un hijastro, o una hijastra. Claro, lo que para un individuo puede ser el sentimiento bonito de dejar un legado, para una comunidad, una sociedad o un país, debería ser una obligación moral. En eso habría que insistir.

Pero si la creación de una biblioteca demanda especialistas (aquí un link a una columna de Alonso Cueto criticando con justa razón la idea gubernamental de los libros donados, texto que en algún momento me inspiró un post que dejé a medias), hay pequeños pasos que cada uno podría hacer por su cuenta, nuevamente bajo el buen viento de la gratuidad y el desinterés. Por ejemplo, sorprende que la gente no tenga como costumbre espontánea reunirse para leer un texto y discutirlo, tal como si se reuniera para tomar unas cervezas. Me sorprende que en internet uno no pueda encontrar poemarios peruanos enteros en PDF colgados en alguna parte, considerando la ingente cantidad de poemarios que existe y que podría estar al alcance de todos en vez de seguir en condición de inhallables refundidos en el anaquel más arrinconado de una librería. Me sorprende que no haya más "audio-libros" que podrían ser muy útiles a invidentes o, en general, a cualquier persona que prefiera escuchar un texto en vez de leerlo, ya sea por comodidad o por necesidad (y es algo que me encantaría aprender a hacer porque disfruto mucho leyendo en voz alta). Me sorprende que la gente, luego de la universidad, deje de leer, como si fuese una molestia. Sí, ha habido un gran cambio -y positivo- en nuestra cultura comercial de los libros. ¿Pero es posible diferenciarla de una cultura de la lectura?

Todo lo anterior podría resumirse en esta pregunta: ¿a qué nos referimos finalmente cuando hablamos de fomentar la lectura? ¿Qué es finalmente leer? ¿Comprar el libro? ¿Leer el libro? ¿O intercambiar opiniones luego de leído el libro? Un libro no merece reverencia. Lo que pide es interpelación.

Por eso mismo, ahora que ya fui a la librería o a la feria a comprar mi libro me pregunto: ¿y ahora qué?