miércoles, 14 de octubre de 2009

Bastardos sin gloria, impresiones después del impacto


HABRÁ SPOILERS EN LO QUE SIGUE ASÍ QUE NO SEGUIR LEYENDO SI NO SE LA HA VISTO.

Antes que nada una confesión: jamás había sentido el orgasmo de lo contrafáctico revelárseme como una auténtica catarsis. Mientras observaba las llamas -y, quienes la han visto, sabrán a qué me estoy refiriendo- tuve el impulso de pararme a aplaudir. Al final, con la aparición de los créditos, también. Según recuerdo, fue la reacción que la película motivó en el Festival de Berlín donde, creo, se estrenó.

Una primera pregunta, derivada del párrafo anterior, indaga por el origen de esa reacción. ¿Aplaudir a qué? ¿Entusiasmarse con qué? ¿Hacerle hurras a qué? Quizás este post le responda al blogger al final. Por el momento, el blogger no tiene idea.

Una segunda pregunta me lleva a pensar sobre la palabra "contrafáctico".

Justamente por no haber tenido experiencias "contrafácticas" como la que Quentin Tarantino imagina es que nunca me he detenido a pensar en ellas. ¿No es acaso obvio que toda ficción es "contrafáctica" porque narra lo que "pudo haber sucedido" y no "lo que sucedió", por más que una ficción esté basada en "hechos reales" o en la "historia"?

Tarantino sitúa Bastardos sin gloria durante la ocupación nazi en Francia, pero su predicamento no parece ser político o con la controversia histórica en mente. Su predicamento es cinematográfico. Y, si se coloca en la posición de un francotirador contrafáctico dentro de su torre de fanatismo cinéfilo con visión de 360 grados -como Frederick Zoller, el héroe de guerra convertido en estrella de cine- es para abolir en dos horas y pico -aunque, bien pensado, en un minuto no más- la factualidad cinematográfica de la Segunda Guerra, los Nazis, Hitler y la persecución a los judíos. En otras palabras: quema los rollos anteriores -los mentales y los de celuloide de nitrato- tal cual fue el plan Shosanna, la francesa judía dueña de un cine, sediento de venganza ficcional. La ficción refunda la ficción tan rápidamente que al espectador (al testigo) no le queda mucho tiempo para pensar. Solo entra en catarsis bajo la sospecha de que algo importante está sucediendo.

Pero corro el riesgo de enredarme si es que no me he enredado ya. Los historiadores sin duda habrán visto cosas que yo no he visto. Y los historiadores de cine mucho más. Para mí la pregunta sigue siendo la de arriba, formulada aquí de otra manera: ¿por qué la gente sale tan animada después de ver Bastardos sin gloria, casi celebrando, con una sonrisa en los labios?

Sospecho que es por los años y años de haber bebido ficciones cinematográficas donde no hubo catarsis respecto de esa narración matriz resumible en "nazis persiguiendo a judíos" o, más abstractamente, "grupo de gente endemoniado buscando matar y desaparecer a otro grupo de gente por ser aparentemente distinto". Las ficciones han respetado tal historia, pero esa historia en el cine no ha tenido catarsis. La reivindicación ha sido, más bien, silenciosa, llena de duelo, a veces majestuosa, como la pieza de violín de John Williams. Pues ahora entra Tarantino y nos recuerda que la ficción es, sobre todo, libre. Le da al judío (léase, 'el perseguido') Danny Donnowitz un bate béisbol y éste empieza a apalear a un nazi ('el perseguidor') con ojos desorbitados mientras sus compañeros comen un sandwich (escena muy incómoda, dicho sea de paso). Junta a los cabecillas del Tercer Reich en un cine y los hace volar en una bola infernal de fuego.

Hay una frase en Knocked Up -una película que es, entre otras cosas, cinéfila- que tenía en mente mientras veía Bastardos sin gloria (y aquí se podrá comprobar de qué tipo son mis referencias). Uno de los personajes dice:

If any of us get laid tonight, it's because of Eric Bana in "Munich."

Era un chico judío hablándole a sus amigos judíos en una discoteca. Se refería a que en Munich de Steven Spielberg por fin se veía a un judío -el personaje de Eric Bana- en modo kick ass. La interpretación quizás sea superficial, porque la moraleja de Munich va por otro lado, pero la intención de recuperar al kick ass jew es obvia: la imaginería del cine ha hecho del judío un resistente silencioso, sin mayor reacción, sin ira. Pero en Bastardos sin gloria la judía Shoshanna ríe maléficamente al final agigantada en un ecran mientras en las butacas la elite nazi muere acribillada y en el fuego. Shosanna es una kick ass jew, sin duda una de las nuevas heroínas del cine reciente.

Otra película de hace poco que tuve en mente mientras veía Bastardos sin gloria es la excelente Valkyrie. Al igual que en la de Tarantino, la película de Bryan Singer relata un plan para matar a Hitler, solo que realizado por insurgentes alemanes, llamado "Valkiria". La diferencia es que Valkiria, fiel a la historia, fracasa y el final de la película es horrendo aunque inevitable: el fusilamiento de todos los rebeldes. La película es enérgica, rápida, veloz, con un Tom Cruise decidido y muy valiente, pero esas escenas finales tienen tal sabor de victoria pírrica -la victoria cinematográfica de homenajear a los rebeldes históricos- que el espectador sale más apesadumbrado que liberado. El giro de Tarantino es notable: en mi universo, parece decir, lo que no fue, será. ¿Es que hay otra manera de zafarse de las camisas de fuerza de la historia, de esa necesidad por una moraleja?

***

Creo que se podría seguir escribiendo infinitamente (y bajo otro punto de vista). En lo que viene solo señalaré algunos momentos que se me quedaron pegados en la retina. Detalles de fan de trivia:

El vaso de leche de Hans Landa. En el universo de Tarantino los personajes crueles y asesinos comen o beben antes de matar. Landa -interpretado por el increíble Christoph Waltz- bebe su vaso de leche con la misma parsimonia con la que Jules Winnfield en Pulp Fiction bebe una Sprite. El reverso satánico del Tío Johnny. También anótese en este acápite su pipa gigante.

Shoshanna sobreviviendo en el sótano. Esto recuerda la historia de O-Ren Ishii en Kill Bill Vol 1. La pequeña futura asesina logra escapar escondida bajo la cama de su madre y es testigo traumado de su muerte, al igual que Shosanna.

La marca en el cuello de Aldo Raine, el Apache. ¿Sobrevivió a una muerte en la horca? Nada se menciona sobre esta cicatriz.

Eli Roth es Donny Donnowitz. El director más famoso de la pornografía gore -la serie Hostel, que me gusta, es de él- logra actuar casi como uno de sus personajes: con total sadismo.

"Si te preguntan por qué sobreviviste diles que siempre dejamos a alguien para que cuente lo que sucedió". Esto le dice Aldo Raine al soldado nazi que deja libre. Es lo mismo que Mickey Knox dice a los que deja libres en Asesinos por naturaleza, cuyo guión es de Tarantino, aunque, como se sabe, nunca le gustó el resultado final dirigido por Oliver Stone.

La escena del bar en el sótano. Es la escena que más me gustó. Larga, tensa, estupendamente bien actuada. Al final Aldo Raine intenta resolver la situación (la "situation") de la misma manera que Jules lo intenta en el restaurante con los ladrones amateurs en Pulp Fiction: apelando al peso psicológico de los argumentos.

El crítico de cine y teniente británico Archie Cox. Este personaje, que muere heroicamente en el bar del sótano, me pareció de lo más enigmático. También enigmática me pareció la escena que comparte con Mike Myers y el sujeto en el piano. ¿Quién era?

Cine alemán versus cine francés. El crítico británico elogia el nuevo cine alemán impulsado por Goebbles. A Shosanna, en cambio, le pesa tener que colocar películas de Leni Riefenstahl en su cine. Con el fin de la ocupación nazi en Francia, ¿se salvó de algún modo también la creatividad cinematográfica y el futuro del cine francés?

Plan Kino. ¿Por qué se llamaba así? ¿A cuál de todas estas referencias apunta?

Lenguas y acentos. En la película se habla inglés, francés, alemán, y una pizca de italiano. Aunque para nosotros hispanohablantes leer subtítulos es habitual, imagino que para el espectador norteamericano que solo habla inglés Inglourious Basterds es todo un ejercicio de lectura de subtítulos. Esto va en relación con lo que dice la actriz Bridget von Hammersmack: "¿acaso hay otro idioma que sepan los americanos que no sea inglés?", una especie de private joke de la película. Por otro lado, es por el acento que el crítico británico -aparentando ser alemán- comienza a ser sospechoso, tan sospechoso como todos esos personajes no angloparlantes de Hollywood que siempre hablan una lengua "materna" masticada.

"Arrivederci". El italiano de Brad Pitt es lo más divertido de toda la película.

La escena más linda. Quizás sea cuando Marcel, el novio de Shosanna, se coloca detrás de la pantalla del cine. Entre él y la pantalla se amontonan desaparramados cientos de rollos de celuloide de nitrato listos para entrar en llamas.

¿Por qué Hans Landa mata a Bridget von Hammersmack? Si su plan era rendirse a cambio de la muerte de Hitler, ¿qué necesidad existía de matarla como una traidora? ¿Acaso quería solo la gloria para él y no dejar todo en manos de una actriz alemana, finalmente la creadora intelectual del plan Kino? ¿Es Landa un misógino?

La mujer y Tarantino. Desde Jackie Brown las mujeres son muy protagónicas en sus películas. Aunque ese ya sería tema para otro post.

Extra:

Quentin Tarantino press conference, Tel Aviv, Sept. 15 2009 from cinemascopian.com on Vimeo.



Actualización 15-10-09:

Peru21:
Reseña de Alonso Izaguirre. Su mayor pero con Bastardos es que hay "abuso de diálogos extensos", que parece ser una crítica más de forma que de fondo. Hay otras referencias a la forma con la mención del "Macaroni combat" italiano y en la frase final: "Bastardos sin gloria es una mezcla de Doce del patíbulo, Nacido para matar y los spaghetti western de Leone, pero filmada con el alma de Jerry Lewis."

Caretas Reseña de José Tsang. Es mucho más entusiasta y considera que en Tarantino "la megalomanía del fan adolescente le saca la lengua a Hitler".

24 comentarios:

Tanque de Casma dijo...

¿El tipo del piano no era Churchill?
Sí, el "Arrivederci" de Pitt es impagable.

Daniel Salas dijo...

Bravo, Lucho. Excelentes comentarios. La película me impactó y me seguirá impactando. Tarantino no entra en vainas y se toma la libertad de contar la historia como siempre la habríamos querido ver. Ese es, pues, el poder de la ficción. Zizek afirmó que "Bastardos sin gloria no es una fantasía: la fantasía es un mundo sin Auchswitz". Se equivoca completamente (y hay que agregar que su gusto cinematográfico es cuestionable). La fantasía por excelencia es tomar venganza de tu rival, revertir la humillación y ajusticiar a los culpables. Un mundo sin Auchswitz (y sin Fujimori y sin Cipriani) sería un mundo ideal pero no sería mi fantasía. Mi fantasía es ver a Rey y a Cipriani hundiéndose en el estiércol que ellos mismos han creado. Claro que eso no sería justo. Pero la fantasía no tiene que ser justa. Es el efecto imaginativo lo que importa. Saludos.

José Carlos dijo...

Kino = "Cine" en alemán. Sospecho que por eso el nombre de plan.

Luis Aguirre dijo...

¡Claro! Qué burro, recién caigo en la cuenta (no sé alemán). Todo calza. El sentido de la película es entonces literal: "aniquilemos a los nazis en el cine". Tal cual.

saludos y gracias por los comentarios.

PD: ¿cuáles fueron sus escenas favoritas?

Eduardo Salazar dijo...

Escenas favoritas: La mejor, a mi entender, la del sótano: la tensión de todo el capítulo es fuerte e in crescendo, y el final no podía ser otro en un film de Tarantino...

Noté que el "juden-hunter" tomó leche en la escena inicial... y cuando vuelve a ver a Roshanna pide que le sirvan "un vaso de leche" y no termina de acordarse de lo que le iba a preguntar... (nota aparte: me parece que el cazador de judios le robó la película a Pitt en lo que a actuación se refiere)

Otra escena: durante el incendio final, los dos "italianos" acompañantes de Pitt descargan ráfagas de MP40 a los nazis asistentes, cargando una y otra vez sus armas de manera notoria, algo sádica quizás...

Mas que escenas favoritas, creo que también parecen trivia... y si, coincido, creo que es Churchill el del piano.

Saludos

Luis Aguirre dijo...

Sip, era Churchill (acabo de revisar imdb). Esa escena para mí fue la más confusa, quizás estaba distraído.

El sadismo de los dos italianos es muy evidente en la balacera final. Shoshanna tambien se vuelve hiper-diabólica, en notable contraste con lo que había sido hasta ese momento, casi reprimiendo toda emoción. Ahí Tarantino remarca, creo, la diferencia entre la vida real y la vida "en el cine".

Pitt no es un actorazo en el sentido de versatilidad o sutileza. Es, sobre todo, una presencia actoral. Llena la pantalla aunque haga dos muecas. Sin él, creo que la película hubiese sido un poco insoportable de ver (por lo tensa). Es el "comic relief".

Bruno Ysla Heredia dijo...

Hace unos meses cambiando de canal me encontré con una película donde una comunidad de blancos linchaba a un grupo de negros que nada les había hecho y pensé: ¿Por qué no viene un super negro o el negro solitario y acaba de una vez con toda esa mierda?

También puede ocurrir con la ficción: Cuando vi el episodio 3 de "La guerra de las galaxias" ("La venganza del Sith", creo) se me ocurrió que Lucas debió olvidarse de que Skywalker tenía que convertirse en Darth Vader y olvidarse del "destino": que destruya al imbecil del amo del lado oscuro y se quede feliz con la ex reina Amígdala a cuidar de sus hijos. Total, lo otro ya lo había filmado, ya lo sabíamos.

La escena que más me alucinó fue esa en que Shosanna recorre su cine y Tarantino la filma desde arriba. Me pareció alucinante, creo que me mareé.

Lo mejor, Christoph Waltz, es un Tim Roth 2.0. Un desgraciado que se sabe todas las "buenas maneras" para quedar ante la gente como lo contrario de lo que es.

Lo que me dejo pensando es que, fuera de Shosanna y su novio, sólo los espectadores sabríamos de su importante papel en lo que fue finalmente la "Operación Kino". Si la historia hubiera sido así, ni Shosanna ni su novio estarían en ella, bueno, como hasta ahora ha ocurrido.

Saludos

CC dijo...

Buen post, Lucho. Yo también sentí el impulso de ponerme de pie y aplaudir ante una ficción que ‘corrige’ la realidad (¿judíos sádicos? ¿Nazis tomando leche y contando chistes?). Sentí que Tarantino hizo justicia con sus propias manos. Justicia histórica, pero también artística. La escena con Churchill es elocuente. El crítico de cine británico explica el ocaso del expresionismo alemán y del cine germano en general en manos de Goebbels (¿es un guiño la metáfora del Gólem como el ‘cuco’ que asustaba a los soldados de Hitler?). El nazismo como la debacle de los criterios estéticos en favor de la propaganda (en el avant premier Hitler le grita a Goebbels que esa es ‘su mejor película’). La Operación Kino, como dices, “matar a los nazis en el cine”, pareciera también implicar la visión nazi del cine como mera herramienta política e ideológica antes que como una forma de expresión artística. El chato razonamiento nazi queda expuesto en la escena del sótano: Macbeth es inglés porque su autor lo es (y ni hablar de la historia de King Kong). Quizá por eso Landa estrangula a Hammersmack: porque se da cuenta de que no es alemana. Notable la escena en que Shoshanna le da una clase de apreciación cinematográfica a Zoller: "en Francia respetamos a los cineastas". Incluso a Leni Riefenstahl (e incluso a Polanski). Finalmente, creo que se trata de un homenaje al cine libre e incendiario (el cine puede quemar). Metafórica y literalmente hablando.

"GRECO" dijo...

Así como Heath Ledger en “El caballero de la noche” (The Dark Knight) le quita protagonismo a Christian Bale (Batman), en “Bastardos sin Gloria”, Hans Landa interpretado por el increíble Christoph Waltz (El cazador de judíos) le quita protagonismo al Tnte. Aldo Raine (Bradt Pitt); esto demuestra una ves mas, que en el cine al igual que en la política, no siempre él mejor es el protagonista principal

http://prensak9.blogspot.com/

Daniel Salas dijo...

La venganza se da en muchos sentidos. Podemos ver la película también como un western pero en la que los indios (los judíos que se llevan las cabelleras) ganan. Mi entusiasmo, a diferencia de algunos críticos, es sin reservas. Otro detalle: los criminales de Tarantino son muy elocuentes y se mandan con largos y por momentos herméticos discursos antes de despacharse a alguien.

Daniel Salas dijo...

Mi escena favorita: el bar y la risa de Shoshana durante la exhibición de su película. Shoshana cambia el final y se ríe de sus espectadores. Quentin también, ¿no?. Ya no es "deicidio" sino "historicidio", un concepto que Tarantino inaugura y debería explotarse más.

Luis Aguirre dijo...

Hola Daniel:

Pero imagínate cuántos pitearían por ua corriente "historicida" en el cine.

Ahora, también pensaba que Tarantino no cambia tanto la historia, sino que opta un camino paralelo para el mismo desenlace. Finalmente, ¿no fueron los Nazis acaso derrotados? ¿No han terminado granjeándose el desprecio unánime de todo el mundo? ¿No hay finalmente una esvástica tatuada en la frente de todo aquel que intente disfrazarse de demócrata, pero que usa la democracia para incubar ideas fascistas?

Esa ultima escena con la cicatriz es muy reveladora. La esvástica es un símbolo sin redención posible (pienso en el libro de Steven Heller). Las lineas de Pitt son muy buenas. "Seguro querrás quitarte el uniforme en tu nueva vida", le dice a Landa. Pero, ¿por qué un nazi tendría que negar que es un nazi? ¿Qué clase de culpabilidad inmencionable carga un nazi al punto que tiene que estar siempre en la clandestinidad, tapandose los ojos, haciendo reuniones secretas, usando seudónimos, etc (pienso en los nazis peruanos)? ¿De qué se avergüenzan? ¿Quiénes son entonces las ratas?

saludos

PD: equivoqué el nombre de Shosanna, colocando "Shoshanna". Ya corregí esa "h" de más.

Daniel Salas dijo...

Esa frase es excelente, especialmente significativa en una historia de identidades secretas. La esvástica indeleble es como una respuesta al racismo irresoluble del nazismo.

Bruno Ysla Heredia dijo...

No creo que el protagonista de la película sea Aldo Raine (Brad Pitt); de hecho el nombre de la película es equívoco (fuera de la manera en que está escrito): Si alguien va a ver las "hazañas" de los "Basterds" se quema porque eso no es lo más importante de la película; nunca se ve a TODO el escuadrón en acción o en un campo de batalla luchando (a lo más después de la lucha); es más, la operación Kino no es idea del escuadrón sino de otra gente (la actriz Von Hammersmark, si no me equivoco).

Supongo que por todo lo anterior es que la película se me hizo pesada por momentos, no es otra "Kill Bill Vol. 1", pues. Al final, por algún segundo, también me dieron ganas de aplaudir pero creo que fue por todos los giros que da la película al final. Pasa lo que tiene que pasar pero para que ocurra se suceden un montón de cosas.

Shosanna (Melanie Laurent) me parece tan protagonista como Aldo Raine, aunque no me inclinaría por ninguno de los dos si tuviera que quedarme sólo con uno como EL o LA protagonista. Me parece que Tarantino dejó de lado eso de jugar con los tiempos, una característica de sus películas anteriores (aunque creo que eso ya ocurría parcialmente desde "Kill Bill, Vol. 2") pero no lo de hacer películas donde no haya un protagonista claro (salvo, por supuesto "Kill Bill", "Jackie Brown" nunca la he visto completa así que no sé).

Es cierto que Pitt aparece en el centro del afiche y que en los avances se ven principalmente escenas donde aparece Pitt pero creo que eso es lo que se "vende", por así decirlo, no lo que efectivamente ocurre. A mí lo que me deja la película es eso: Tenemos a los "héroes", aquellos que nosotros creemos que son héroes y los que nos quieren hacer creer que lo son (como lo planeaba Hans Landa que quería entrar como una verdadera rata, por lo bajo, en la "Historia") y por otro lado están estos otros "héroes", aquellos que supieron estar en el momento preciso pero que, sin embargo, no entraron en la "Historia". Ya había algo de eso en la anterior película de Tarantino, "Death proof", cuando le dió uno de los momentos más memorables de la película a una doble de verdad pero me parece que en "Inglourious basterds" lo plantea de una manera más profunda.

saludos

R. Euribe dijo...

El History Channel y su diaria programacion sobre los horrores nazis logran mantener esa sed de venganza. Sin esa programacion nadie recordaria la WWII.

Pero, no pago ya Alemania los horrores nazis en Europa, o es que no han sufrido lo suficiente? Tal vez nos tragamos muchos la historia oficial y necesitamos fantasear venganzas.

La proxima pelicula de Tarantino sera sobre John Brown, el abolicionista blanco. La venganza otra vez, pero ahora contra los blancos.... pero, No han pagado ya suficiente los blancos sus pecados? es necesario recordarselos justo ahora, que hay un alto indice de criminalidad de negros hacia blancos y mujeres blancas?

Gustavo Faverón Patriau dijo...

¿Este último comentario es en serio?

Silvio Rendon dijo...

"es necesario recordarselos justo ahora, que hay un alto indice de criminalidad de negros hacia blancos y mujeres blancas?"


En el caso de homicidios, aquí van algunos datos para 2008 en los EEUU:

Víctima blanca-Victimario blanco: 3,036
Víctima blanca-Victimario negro: 504
Víctima negra-Victimario blanco: 230
Víctima negra-Victimario negro: 2,722

Por género:
Víctima hombre-victimario blanco: 2,150
Víctima hombre-victimario negro: 2,563
Víctima mujer-victimario blanco: 1,168
Víctima mujer-victimario negro: 692


http://www.fbi.gov/ucr/cius2008/offenses/expanded_information/data/shrtable_06.html

En suma:
1. Los homicidios cometidos por los negros son principalmente contra los negros, no contra los blancos. Es cierto que es más probable que un homicida negro ataque a un blanco que un homicida blanco ataque a un negro. Sin embargo, es más probable que un blanco sea atacado por un blanco que por un negro y que un negro sea atacado por un negro que por un blanco.

2. Los homicidios cometidos por los negros son principalmente contra los hombres, no contra las mujeres. Más aún, los homicidas blancos cometen relativamente más homicidios contra las mujeres que los homicidas negros. Es más probable que un hombres sea atacado por un homicida negro que por uno blanco, pero una mujer es más probable que sea atacada por un homicida blanco que por uno negro.

Es decir, los datos indican lo contrario de lo que dice Euribe.

schatz67 dijo...

Ayer ví la película y me pareció extraordinaria.Muy a contracorriente de lo que piensan los críticos de Somos o algun otro avispado que quiere encontrarle a la película una significación completamente distinta a la que el director tenía en mente.

Creo que el principal mérito de Ttarantino reside en trasgredir las frontras de lo políticamente correcto.El cine bélico ha estereotipado ha angeles y demonios en cada lado.Recientementee el cine alemán ha dado muestras de salud al retratar esta etapa negra de una manera bastante racional(Das Boot,Der Untergang,Sophie Scholl) y creo que Tarantino ha dado el paso siguiente al atreverse a plasmar en la película lo que muchos quisieran haber visto en los libros de historia con mayor intensidad y no solamente a traves de los juicios de Nuremberg o los lejanos ahorcamientos de ex-nazis en Tel Aviv.

A mí me dan risa los cuestionamientos como los de este tal Euribe.En la misma línea de los negacionistas del Holocausto,de los remanentes nacionalsocialistas y de algunos extraviados que estan tratando de buscar un lugar en el mundo trata de relativizar la importancia de la WWII.Que interesente hubiese sido que el autor del comentario extraviado asistiese a la recepción que hizo la Embajada Alemana en Lima por el aniversario de la reunificación y hubiese escuchado al embajador alemán decir "...cuando fuímos presa de la locura y la guerra que dejó destruído nuestro país el cual nos costó mucho esfuerzo y trabajo reconstruír y de lo cual hemos aprendido una gran lección..."

En otras palabras,si el embajador se encontrase con este Euribe creo que repetiría las mágicas palabras atribuídas al presidente Roosevelt en respuesta a la declaratoria de guerra de Perú hacia el Eje: "No me defiendas compadre".

Me quedo con muchas cosas de la película,especialmente con la presencia de Melanie Laurent,me hizo recordar en muchos pasajes a Catherine Deneuve.

Saludos

Jorge

GOGID dijo...

hola acabo de llegar de ver la pelicula y decidi buscar algunas criticas en internet y bueno encontre la tuya.

la pelicula me gusto muchisimo, obviamente se ve el sello del señor tarantino, es encantadora de principio a fin. Aunque concuerdo con muchos sobre que Pitt no estuvo al nivel de la pelicula es mas creo que las dos personas que se llevan la peli es cazador de judios y la judia sobreviviente.

A pesar de que me gusto mucho, no estoy de acuerdo con la critica de algunos que he leido y escuchado sobre que es la mejor pelicula de Tarantino. he visto todas sus peliculas y sin pensarlo 2 veces no hay una que supere a KILL BILL y no me refiero a la primera o segunda parte, KILL BILL es KILL BILL tanto asi que el cabron de tarantino tuvo que hacerlo en 2 volumenes ( pero es la misma). y la gente que vea ha esta pelicula como solo una mas de accion esta totalmenten equivocada. es la venganza llevada a lo mas intenso del septimo arte. es lo mejor de tarantino, a diferencia de bastardos sin gloria la protaginista en KILL BILL ( uma) realmente se lleva el papel, es magnifica es ironica, es sadica, es chingona. hasta el soundtrack es EXCELENTE ( si hasta lo usa en bastardos sin gloria) creo que Tarantino sabe que bastardos sin gloria fue una buena pelicula y una mas para su excelente repertorio. pero ¿mejor que KILL BILL? na! yo creo que no.


saludos.

Roberto dijo...

La pipa gigante es la referencia a otro gran detective (Landa prefiere ser considerado como tal y no como un cazador de judíos): Sherlock Holmes.

Eli Roth dirige "Nation's Pride"

Samuel L. Jackson es la voz en off de la historia. Harvey Keitel es la voz del otro lado, cuando Landa negocia su rendición y el fin de la guerra.

Silvio Rendon dijo...

Algo sobre la supuesta "venganza judía" de esta película.

Yo creo que no tiene nada de conceptualmente judío lo que Tarantino transmite en esta película y mucho de americano. La referencia a los judíos es meramente circunstancial, pues fueron el objetivo del plan de exterminio nazi. La ficticia formación de un comando judío dentro del ejército americano es como que Didí le diera la revancha a Orlando de la Torre, o como que el ejército peruano forme un batallón de tacneños contra Chile, dentro de la lógica de guerra.

Bates de béisbol, corte de cabelleras, acentos americanísimos, y discursos triviales antes de baños de sangre. Ese es Tarantino. Que Samuel Jackson se mande su discurso bíblico antes de cargarse a esos jóvenes en Pulp Fiction no evoca "fantasías cristianas" de venganza.

De hecho, en Tarantino la violencia es un contexto, una suerte de contenido manifiesto, para uno mucho más sutil, que son las relaciones humanas que se han ido tejiendo y destejiendo.

Jorge Luis Valdez Morgan dijo...

El plan Kino no sólo sería "aniquilemos a los nazis en el cine", sino "aniquilemos a los nazis y a su cine". La guerra de Tarantino en los Bastardos es una guerra cinematográfica, por ratos metafórica y por ratos literal.

Y aparte, la exposición de una trama ficcional donde se tergiversa la historia como la de la venganza judía de Tarantino, es igual de disparatada que la que han construido los negacionistas. Lo único es que estos últimos destruyeron el límite entre la ficción y la realidad, por eso no les puede tomar en serio. Y por eso no existe problema con lo contrafáctico de Tarantino.

A mi el filme me dejó cómodo pero instisfecho. Salí contento de poder participar en ese ejercicio catárquico de violencia, pero tanto dead end de Tarantino me dejó un sabor amargo. Mucho personaje bien construido que aparece en una o dos escenas, mucha expectativa por ver a los "Bastardos" en acción, mucha referencia a la película de guerra (la única en la que hay más diálogo que escenas de acción).

Sí pues, para Tarantino todo son piezas de un gran collage y por ratos lo hace muy bien, pero a veces es mejor la unión de los trozos que la obra en su conjunto. Eso sucede con Inglorious Basterds.

Dos referencias a otros filmes. Poco comentado pero notable es el trabajo anterior de Tarantino, Dead Proof. Ver el filme y luego empalmarla con Vanishing Point (1971) es un placer de esos que sólo puede dar el cine.

La otra. Vi el filme del cual Tarantino elije su título: The Inglorious Bastards. Un filme cómico bélico italiano de 1978. Si eres amante de cine retro-B, no te la pierdas.

MadNess dijo...

lo intenté, te lo juro, intenté leer todos los post, pero me dolió la cabeza así que llegué hasta pasado la mitad, creo.
Excelente nota, me gustó mucho la forma como escribes. Y los primeros post me dejaron claro lo de la operación Kino, Curchill y tantas otras cosas.
muchas gracias por el aporte

ALBERTO dijo...

Ah, que muestra de bonhomía, unorgasmo por ver asesinar a alguien. Que bien la humanidad no? ojo por ojo diente por diente. Asi va il mondo.