viernes, 4 de julio de 2008

Invadir, pilhar, tomar o que é nosso


Me había enterado ayer, pero el Utero lo rebota y, además, me hace un par de guiños: una decisión judicial obliga a Google “entregar la información total, completa, de todo lo que se ha subido y visto en YouTube.”  Jodido. Veamos. Web 2.0 no es un nombre huachafón: es una sencilla convención para hacernos entender y, al mismo tiempo, una ideología. Pero que no se entiendan las críticas a este webbeo como ataques. Hay que repetirlo hasta el cansancio: no hay floro contra la herramienta, sino contra algunos de sus usos; algunos podemos estar muy prevenidos con las trampas, pero hay muchos otros que no (por lo que celebrar con pica-pica se hace comprensible para los que no están en la PEA); como toda utopía, funciona para un grupito, pero es insostenible para la masa. De todos modos, el debate está buenísimo. Y para relajar los ánimos beligerantes, aquí se embedea -verbo huachafón- un himno de esos que se cantan a voz en cuello porque la revolución siempre es seductora, al menos por tres minutos. Piratas, ciberpunks, shoplifters of the world: ya saben lo que hay que hacer.



Abordar navios mercantes
Invadir, pilhar, tomar o que é nosso
Pirataria nas ondas do rádio
Havia alguma coisa errada com o rei
Preparar a nossa invasão
E fazer justiça com as próprias mãos
Dinamitar um paiol de bobagens
E navegar o mar da tranqüilidade
Toquem o meu coração, façam a revolução
Que estar no ar, nas ondas do rádio
No submundo repousa o repudio
E deve despertar

Disputar em cada freqüência
Um espaço nosso nessa decadência
Canções de guerra, quem sabe canções do mar 
canhões de amor ao que vai vingar
Toquem o meu coração, façam a revolução
Que está no ar, nas ondas do radio
No underground repousa o repudio
E deve despertar

(Banda: RPM)

2 comentarios:

Daniel Salas dijo...

Hola, Lucho:

A juzgar por otros posts que comentan el tema, parece que los malos de la película son siempre, necesariamente, las empresas grandes. Habría que decidir en qué momento una empresa empieza a ser grande y, en consecuencia, debe renuncia a ciertos derechos que tienen todas las otras. Dentro de esta ética, ser muy rico (¿a partir de qué cantidad?) te vuelve necesariamente en un ser maligno.

No se puede culpar a Viacom de hacer todo lo legalmente posible por defender sus derechos. Algunos argumentarán que YouTube y la piratería en realidad son buenos para sus negocios. Si esto es verdad, es Viacom y nadie más quien debe juzgar qué le conviene. Si sus CEOs están equivocados, no es nuestro problema.

Si yo estuviera siendo juzgado por homocido agravado, haría todo lo posible por pasar como inocente. Es el juez el responsable en decidir qué argumentos legales míos acepta y qué argumentos no acepta. No se puede pedirle a un acusado que no se defienda tanto, que se resigne a defenderse a medias. Todo el mundo tiene derecho a defenderse con uñas y dientes.

De la misma manera, si Viacom considera que se han violado sus derechos, hace bien en recurrir a todo lo que se le ocurra para formular su punto. Si el pedido es errado, antijurídico o inmoral, esa es una responsabilidad que recae sobre el juez. Presentar a Viacom como un monstruo por el sólo hecho de usar la ley hasta donde pueda para llegar sus fines es un enjuiciamiento absolutamente inatingente. ¿Crees que la decisión del juez viola tus derechos? Pues entonces formula una demanda. Saludos.

Luis Aguirre dijo...

Hola Daniel:

Muy de acuerdo. El movimiento "por un internet libre" (de leyes, cabría agregar) tiene patas cortas.

saludos