lunes, 9 de marzo de 2009

Ideas sueltas de un lego sobre la memoria, la CVR y discusiones interblogs

Elogio a Yuyanapaq. El informe de la CVR está lleno de palabras que no todos los que dicen haberlas leído lo han hecho. El resumen puede ser farragoso para muchos (aunque, hablando muy en serio, está muy bien escrito para ser un documento de ese tipo). El debate alrededor del texto es, por momentos, un diálogo de sordos. Pero cada vez que reviso el conjunto de fotografías de Yuyanapaq siento que ahí hay una verdad que sale incólume a cuanta lectura antojadiza existe sobre los años de la violencia peruana. Es cierto que algunos cuestionan la curaduría, pero las fotos, para usar un cliché, no mienten. Unos escolares velando a un compañero cuyo cuerpo yace sobre pupitres arrejuntados; el homenaje de reclusas senderistas a Abimael Guzmán en Canto Grande; el cráter gigante sobre una pista en San Isidro producto de una explosión. Y cadáveres, muchos de ellos. Es el reverso emocional del Informe.

No sale Beláunde. En el libro Yuyanapaq Fernando Belaúnde Terry no aparece (sí están García y Fujimori). Lo que aparece es un augusto retrato de él que está siendo enrollado y rescatado por un hombre en medio de los escombros de un local municipal en Ayacucho luego de un ataque senderista. FBT está de cabeza. La foto es de Óscar Medrano de Caretas. 

¿Quién está en contra de la memoria? A veces el debate parece solo de uso de palabras. "Memoria" es una de ellas y una que está empezando a cargarse políticamente. Pero "memoria", "recuerdo" o "historia" vienen a ser casi sinónimas para el lego que no está metido en disquisiciones filosóficas. ¿Quién podría estar en contra de la memoria, en contra de historiar, en contra de entender el pasado? En este punto del debate aparecen siempre los relativistas: ¿cuál de todas las historias?, preguntarán. "¿Tu historia? No jodas". De ahí a negar que la Historia es posible hay solo un paso.

"Reconciliación", esa palabra. No me gusta esta palabra. Supone un ejercicio intelectual demasiado sutil entender que la "reconciliación" lleva implícita la justicia. La gente no lo entiende así. La gente piensa, con toda razón, que hay asuntos sobre los que es imposible reconciliarse. Lamentablemente, gracias a la palabra "reconciliación" se han colado y han tenido éxito muchas de las delirantes críticas en contra del Informe. Por otro lado, tampoco sirve decir que "todos somos culpables". Es el otro extremo que termina tocándose con las posturas "olvidadistas" de hoy. Parece una versión secular del "pecado original". 

¿Cuáles lágrimas valen más? El debate, por momentos, se torna una competencia luctuosa. El más indignado, el más honesto con su duelo, siente que tiene la verdad. Lágrimas existen en todos los bandos y desde todas las posturas ideológicas. Es frecuente leer algo como "yo sí sufrí en carne propia la violencia" para argumentar. No se avanza mucho por ese camino.

Jorobando al Jorobado. Buen debate en el Gran Combo Club sobre un texto superficialmente provocador de Carlos Meléndez titulado "Mi memoria no es la tuya". Los rollos del Jorobado no son textos escritos por un especialista excéntrico. Más bien parecen acéntricos: una metralla que le pega a todos por igual. Me quedo con una frase de Jorge Frisancho en su crítica: "Creo que hay un error serio en el razonamiento de Meléndez, y creo que el error es ético." El texto del Jorobado se publicó en el Útero de Marita

(Entre paréntesis: como me queda también el guante me lo chanto. Dice el Jorobado al final sobre un tema distinto al cuerpo de su post. Ps. Algunos “analistas de blogs” (¿meta-bloggers?) parten también de la premisa falsa (quizás producto de su mellada autoestima) que lo que un blogger quiere es fama, subir en rankings, aumentar sus visitas; cuando hay algunos que solo les interesa comunicar, así sea a través de su propio blog o de “rebotes”. Yo que tuve un blog me ubicó en este último grupo. Me interesan más difundir ideas que pelearme por rankings absurdos. Creo que el blog de Ocram es propicio para lo primero. Por eso, le “regalo” este post porque puedo prescindir de mi blog para comunicar. Ahora solo cabe la pregunta: ¿un “regalo” también es “plagio”? No entiendo: si Carlos Meléndez tiene su propio espacio, ¿por qué querría publicar en un sitio más popular que el suyo? Para que lo lean más, obvio. ¿Para ser famoso? No es pecado, Jorobado: la notoriedad no es algo que suela molestar a quien publica. Lo que se critica es que, para ser popular, se tergiverse, se mienta, se oculte, se usen varas distintas para medir fenómenos similares, etc. O se piense que se es inmune al comentario. La popularidad por sí sola no le da la razón a nadie. Si la verdad fuese lo que motivara a los bloggers en general a ninguno le importaría el algoritmo de Google.)

¿Cuáles ideas se están enseñando? Andrea Naranjo, en un comentario del GCC, se hacía la siguiente pregunta: "¿Cómo se refleja la guerra interna en la currícula de educación, en las políticas públicas en general?". Me repregunto yo: ¿qué se está enseñando hoy en los colegios, públicos y privados, sobre el tema? O mejor, ¿qué están asimilando los alumnos? He ahí una buena tarea para algún vlogger entusiasta. Lo que refleja un texto o clase escolar suele ser una versión del "consenso". ¿Cuál es?



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