lunes, 9 de noviembre de 2009

Cambiemos el mundo: entremos a Facebook

Llego tarde a los rebotes por modorra internetera. La semana pasada Apuntes Peruanos reveló en un post que un empleado de El Comercio estuvo detrás de la campaña Facebook alrededor del caso de Paola Vargas, víctima del asalto y la violencia de cierta hinchada futbolera. Gran Combo Club también hizo eco de la noticia, pero no he visto que se hable mucho más. Es esperable: la discusión es sobre todo ética y para la mayoría es una discusión de babas. Pero este blog suele interesarse por las babas. ¿Por qué un diario de circulación nacional querría dar la impresión de que un movimiento facebookero es independiente y espontáneo? Es decir, ¿por qué ocultar la información de que uno de sus empleados -Jefe de Diseño Web y que alguna vez tuvo un blog en su listín de blogs- fue parte activa del movimiento? Pregunto con todo derecho porque yo fui uno de los que hizo click en PaolaJusticia.com.

Es probable que haya un exceso de pudor trabajando y, solo por ser lunes de buena onda, me animaré a pensar que fue así (el empleado respondió por Twitter hace unos días). Así que preferiré ir por las lecciones generales: ¿son entonces todas las campañas de FB truchas, como dice Rendón en GCC? ¿Es imposible encontrar alguna que sea químicamente pura, grassroots en espíritu y en virulencia? Difícil dar una respuesta a rajatabla. Pero al menos una cosa sí podríamos decir: una campaña por Facebook tendrá mayor o menor éxito en la medida en que sus miembros estén cerca de ciertos círculos de rebote en medios. Porque finalmente el objetivo es llegar al titular: el periodismo convencional da la medallita al valor a las campañas que considera revelantes (relevantes para sus propios fines, claro está). Con el titular, creadores y miembros pueden sentir que se llegó a la meta.

Estoy muy adicto al Facebook estos días por su facilidad para el rebote y el comentario breve. Pero también entiendo que la página tiene sus bemoles: es mucho más personalista que el sistema de linkeo de los blogs. Sus lazos están, sobre todo, sentados en la amistad, en la patería, en la información recomendada con palmazo en el hombro. Es la tecnología al servicio del boca a boca y, por eso mismo, muy convincente y muy efectivo. Si en blogs la mayoría de comentarios son anónimos y la gente se muestra muy renuente a revelar su identidad, en la comunidad FB sucede todo lo contrario: la gente está feliz de dar casi todas sus generales de ley, con fotos en bikini incluso. En términos publicitarios eso es oro.

Cuando los periodistas juegan en las campañas de FB son, entonces, también parte del boca a boca. Sus pases de información no están guiados por la relevancia, sino por la amistad. En tanto todo sea parte de su vida privada, todo ok. Pero cuando se mandan al rebote realmente masivo en sus propios medios cruzan una línea que quizás no debieran cruzar. De FB a FB, todo bien. De FB a medio es el problema: se convierten en jueces y parte. He ahí el menjunje ético que hace que lo de PaolaJusticia.com huela a algo trucho y levantado, más allá de sus 56,000 miembros inscritos hasta el momento.

Quizás una prueba de lo anterior sea otra campañita FB de la cual casi nadie tiene noticia, pero que -según sea el cristal con se mire- quizás merezca un titular. "Odio a Henry Spencer" tiene, hasta el momento, 377 miembros. Los comentarios que se pueden leer ahí son de una furia y un odio vitriólicos. Pero todos demuestran tener algo en común: el hartazgo por un periodismo cada vez más idiota, más inservible, más colestoroso, distractivo y descerebrado. En una palabra: cojudo. Porque no hay duda: las imbecilidades toman cada vez más espacio en los titulares -prensa, radio y TV- y en una coyuntura de ese tipo Henry Spencer (aka Luis Carlos Burneo) es algo así como un símbolo, el mosquito informativo que, aplastado virtualmente, al menos en la fantasía, les devolvería a los miembros de esta campaña la esperanza de que se puede tener algo mejor. Es una genuina protesta de consumidores.

Pero, ¿por qué tan pocos miembros? Una respuesta podría ser que Burneo es realmente un talento que solo los de Frecuencia Latina ven en su real dimensión. Pero también se podría responder con otra pregunta: ¿algún periodista podría rebotar algo así? ¿Son muy pocos miembros 377? ¿Si llega a mil la campaña se convierte en relevante? Es obvio entonces que no todas las campañas llegan al titular: solo un periodista outsider podría unirse a algo así y, con su adhesión, dar su granito de arena publicitario.

El último tema es, quizás, el más importante: ¿cambia una campaña de Facebook el mundo? La pregunta está inserta en una pregunta mayor, a saber, ¿se puede desde internet cambiar el mundo? Y con ambas preguntas tengo un dilema, porque, si bien es cierto que las campañas de FB no se han traducido muy bien en manifestaciones físicas en la vida real (ni siquiera lo de paolajusticia.com pudo congregar a más de 150 personas frente a Palacio de Justicia, aunque esa cifra fue muy superior a otras convocatorias), también es verdad que cada tanto aparecen estas historias de héroes 2.0 (aquí una columna de Marco Sifuentes sobre la cubana Yoani Sánchez) haciendo resistencia desde sus computadoras con el simple acto de escribir y comentar sobre el mundo que los rodea. Entonces, ¿en qué quedamos? Si aceptamos que es posible la resistencia 2.0, ¿por qué una adhesión en Facebook no puede suponer un acto cívico en sí mismo, sin la consabida reconvención de los bacancitos que incitan a salir a las calles ya que, según se dice, ahí sí se demuestra quién es quién?

Como respuesta intuitiva me animo a pensar que sí es posible cambiar el mundo con una campaña desde Facebook, de la misma manera que es posible cambiar el mundo escribiendo un articulo, un reportaje, un poema, un manifiesto, o cualquier cosa. O quizás más. Porque la dinámica de Facebook es muy poderosa. Recordemos: todo rebote viene personalizado. Ese golpecito en el hombro, esa idea reveladora, esa llamada a media tarde que te quiere vender algo, ese megáfono que lista frutas y verduras ya no son anónimos: los actúa un amigo o un conocido, alguien en quien confías. Y es por ese pacto de confianza y ese potencial bolsón de proselitismos de todo tipo que el periodismo no debería cruzar ciertas líneas. No debería ser juez y parte.

Regresamos entonces al principio del post, donde el juego del periodismo en FB es un asunto ético. Pero bueno, esas son babas, ¿no?

16 comentarios:

Roberto dijo...

No entiendo el final... ¿por qué no? No es que me guste la idea de un juez y parte, pero ¿por qué no? No está suficientemente sustentado.

¿Y por qué juez? ¿Los medios masivos juzgan a "los medios independientes"? Me parece intuir cierto espíritu fan en el post. Prefería los posts pesimistas.

Saludos

Sebastián dijo...

A los hechos. En los tres años de esta simpática red social [diseñada en un sus principios como poco más que un hot or not universitario], acaso alguna vez ha servido para cambiar el mundo? Lo que más recuerdo que haya cambiado es que pude manyar quien era el tipo dentro del cuy mágico. Aunque claro, fácil me trague mis palabras luego del gran destape de las fotos de un hijo de congresista o ministro en las que salga como extra algún narcotraficante o cosa similar. Pero de ahí a plataforma, no. Facebook es bueno para el autobombo y la publicidad, y ya.

scabanillas dijo...

Entiendo el final.
Creo que algunos cuestionamientos éticos son tomados por muchos como reliquias, curiosidades de siglos felizmente pasados. ¿Tanto ha cambiado con los nuevos medios? Lo dudo.

¿Por qué no? El asunto no está en que te guste o no, Roberto. Sino en si es o no adecuado, correcto. Ser juez y parte es tener un conflicto de intereses. Por eso es cuestionable. Inflar una campaña (causa facebook) y estar en el medio que coincidentemente la rebota no puede menos que despertar suspicacias. Podría haberse sacado provecho de una "iniciativa social".

Digamos que si hay un campo para las acciones que buscan el provecho propio, usualmente el del mercado. Debe haber otro libre de esos intereses, el de praxis humana, el de la ética (de la acción comunicativa, diría Habermas).

¿Los medios masivos juzgan a los medios independientes? Creo que en este caso se usó una expresión (juez y parte). Pero, en cierto modo sí: juzgan, deciden qué o quiénes pasan a las "grandes ligas". Por lo menos aquí aún funciona así.

Una causa facebook es rebotada en un medio porque hace ruido y si es rebotada lo hará más. El medio masivo es un indicador y más. Si el indicador tiene intereses detrás no será fiable.
(¿O quizá no era eso?)

¡Vivan las babas!

scabanillas dijo...

Me parece que idealizas FB, ¿o a sus usuarios?. Han de ser tus días de idilio actualizando tu cuenta.

Por lo pronto, Facebook es una gran herramientas para los estudios de mercado, publicistas y demás. Precisión para medir tendencias y a bajísimo costo, boca a boca, etc.

Pero sí se han dado iniciativas. Por ejemplo, la marcha contra las FARC de Colombia: http://www.linkeate.pe/index.php?option=com_content&view=article&id=202&Itemid=11&lang=es

Dicho sea de paso, ellos solo salieron a las calles cuando bordeaban el millón. Sin duda, una acción cívica ¿no?

Roberto dijo...

scabanillas: Es que, por mucho que yo pueda estar de acuerdo (o no) con Luis sobre que no se puede ser juez y parte, el caso es que ocurre. Estamos hablando de escenarios deseables, así como yo deseo que Alianza Lima gane la Libertadores. La realidad es otra y nos muestra a clubes con historia que están en crisis permanente, y sospecho que la única salida será traumática para nosotros los hinchas.

¿De qué campo hablamos? ¿Qué capital está en juego? ¿Sobre qué están compitiendo los actores? ¿Qué actores están en juego? ¿Es posible que un actor, que busca capturar un capital dentro del campo social, no sea juez y parte, es decir, no tener un interés económico y social en dicho campo?

Yo todavía no veo un actor social "blogger" o "internauta" que compita con los conglomerados tipo El Comercio (como para hablar de "medios independientes"). ¿Las radio locales de las que habla Mirko Lauer ahora? Salvo las radios que tienen financiamento externo (tipo ONG o iglesia católica), la prensa en provincia mezcla el cherry con el periodismo todo el tiempo.

Entonces, nuevamente, hablamos de un campo estrecho, pequeño, precario, donde todos se conocen, o conocen a gente que los conoce. De los 6 grados de separación, a Melrose Place.

En resumen, ¿por qué no juez y parte?

Luis Aguirre dijo...

Primero, gracias por los comentarios.

Roberto: por supuesto que estoy planteando un escenario deseable, pero eso no quiere decir que mi deseo sea que todo cambie diciendo "wingardium leviosa". Siempre hay que aterrizar el tema en casos concretos. Cada caso tiene su propia lectura y sus propias lecciones y el post toca un(1) caso, muy obvio por supuesto. Si para ti es imposible tomar postura con un (1) caso, entonces puedo entender por qué se te hace tan difícil imaginar una solución en el reino de la abstracción: actor social, capital, etc.

Yendo a tu pregunta, quizás matizaría más lo que escribí. Agregaría: los medios sí pueden ser juez y parte. Siempre y cuando, claro, lo digan. El Comercio tranquilamente pudo haber iniciado su campaña PaolaJusticia.com y nadie hubiese dicho nada. La cosa es firmar los proselitismos. Es muy distinto ser transparente con tus convicciones a actuar de neutral y de "no casado con nadie" cuando en realidad sí representas intereses, o sea, sí hay alguien pagándote para que comuniques de cierta manera (en metálico o en especie). Obviamente, dinámicas de ese tipo jamás se ponen en un contrato: se resuelven en almuerzos, juerguitas, y chats informales.

(Tampoco he hablado de "blogger" o "internauta" como actor social. Es más, creo que en este blog siempre he escrito que esas categorías en realidad son falaces y que solo sirvieron para que un grupo se marketeara y publicitara por sobre el resto. Es lo mismo cuando se habla de "blogosfera" como un espacio unitario y homogéneo. Eso es invento blogstar que los medios han asumido bien porque les conviene que solo haya una (creo que lo escribi en otro post). La categoría "blogger" resultó falaz porque varios bloggers terminaron subsumidos en los medios y representando sus intereses. Nunca hubo nada nuevo bajo el sol.)

Así como con el tema del racismo -en el que creo que ambos compartimos visiones similares- no creo que llegues a la conclusión de que porque la mayoría lo es en el Perú, por lo tanto, "¿por qué no ser racistas?". Creo que estás siguiendo el mismo razonamiento con este tema. Y al igual que con el racismo, el publicherry me parece una lacra. Pero no se combate la lacra solo imaginando un mundo mejor. Se la combate en escenarios concretos y haciendo cosas concretas (tú dirías, en las "performances cotidianas"). Por un lado, señalar los conflictos de interés donde los hay es muy saludable. Pero si alguien tiene un medio público y es muy visitado sería bueno que asumiera criterios básicos para no cruzar ciertas líneas. Cruzarlas significa mentir, silenciar, obstruir, discriminar y ser injusto. La ética sigue ahí invariable. Internet no la ha cambiado. Al contrario, la ha hecho más urgente y nos revela que a cada uno que vive en la red le compete.

saludos

Daniel R dijo...

Suculento debate: unicamente y para el bien del thread dire NO ALIMENTEN AL TROLL

Luis Aguirre dijo...

SC: No es que idealice FB. Pero sí tengo esperanzas con internet en general, de lo contrario no escribiria en un blog.

gracias por los comments

ccucho dijo...

De casuela llego aquí, pero qué interesante. Sospecho que todo este asunto de la campaña de Paola Justicia no tiene nada que ver con la ética. Aunque está bien que se discuta.
Sobre todo cuando los dueños de la verdad que abundan en la red han patinado al querer ver en la figura de Kusunoki al 'montesinos' detrás de esa condenada campaña 'manipulada' por El Comercio, el satán del periodismo nacional -y ojo, que no firmé ni me adherí ni me hice fan de nada que tuviera que ver con el asunto Paola justicia-.
La campaña y la web fue idea de una chica -que no tenía ni idea de las dimensiones que su iniciativa iba a adquirir- que trabaja en Trome, amiga desde hace cinco años de Paola Vargas. Por supuesto, presiento que este dato ha sido escamoteado convenientemente por los cuestionadores de todo en la red porque no tiene el mismo caché que afirmar que la web de El Comercio nos manejó a todos ¿no?
Gracias.

Alonso Izaguirre
alonso.izaguirre@gmail.com

Luis Aguirre dijo...

Estimado Alonso:

Creo que si lees bien el post, y antes de cuestionar a los cuestionadores, verás que hay un link a un tweet, en donde el propio Kusonoki dice que es amigo de Paola Vargas (así que aquí no se ha escamoteado nada). En otras palabras, nada de malo tiene que los amigos de Paola sean periodistas. El problema es que cuando se redacta la noticia y se rebota la pagina de FB no se dice quiénes son los creadores, cuando se sabe perfectamente quiénes son (siendo uno de ellos de la casa). Decir "amigos" es insuficiente como información, porque el lector cree que es algo que viene de abajo, cuando en realidad se ha usado una red de contactos periodísticos para armar la campaña. Eso es ocultar información y te devuelvo la pregunta: ¿qué cosa tiene más caché? ¿Decir que una campaña es independiente y espontánea? ¿O decir que es una campaña apuntalada por gente de medios que son parte del grupo El Comercio?

saludos

Roberto dijo...

No lo sé. Pero, si yo soy amigo de una chica que murió trágicamente, ¿no sería bienvenida toda ayuda? Eso visto desde la campaña que impulsó Kusunoki o quien sea.

El problema, espero entenderlo, es que eso no ocurre con otra gente. Que no toda campaña creada, digámoslo así, por un X, va a llegar a un medio impreso como El Comercio.

(Eso también se da con el tratamiento de las noticias. La muerte de Álvaro Ugaz fue muy bien tratada, con la cautela del caso, sin mostrar cadáveres tapados con periódico ni nada por el estilo. El problema estaba en por qué eso no ocurre más a menudo).

Me cito a mí mismo:

"Entonces, nuevamente, hablamos de un campo estrecho, pequeño, precario, donde todos se conocen, o conocen a gente que los conoce. De los 6 grados de separación, a Melrose Place."

Saludos.

Luis Aguirre dijo...

Exaaactamente, mi estimado. Ya vamos llegando a un entendimiento. ¿Por que unas si y otras no? He ahí la pregunta.

Lo de Ugaz fue un completo escándalo de cobertura.

Con respecto a tu cita, pregunto: ¿qué hacemos entonces, nos unimos al GCU o combatimos el GCUismo?

¿A quién entonces se debe la prensa?

saludos

Roberto dijo...

El tema sigue siendo complejo. La discusión es ética, pero también económica y política. Los medios masivos y muchos de los blogs más (re-conocidos) representan a un reducido sector de Lima (ni siquiera del Perú).

Cabría prestar atención a los procesos de formación de nuevos medios fuera de la ciudad. Y a esos procesos sumarse (ahora sí, debate ético).

Saludos

Luis Aguirre dijo...

Entiendo tu punto, Roberto, pero yo no soy un teórico. Solo soy un blogger limitado que solo puede actuar dentro de su círculo. No puedo ni pretendo hablar por el Perú entero, ni cargar sobre los hombres problemas nacionales. Pero no por limitado uno debería dejar de señalar lo que, me parece, es engañoso dentro de lo que consumo.

(Lo que no entiendo es a qué te refieres con "sumarse" a otros medios.)

saludos

Roberto dijo...

A los procesos, a los procesos en curso. Pero bueno, he allí ya la cuestión ética. Cada uno va armando sus propias batallas.

Por lo menos, ya tenemos puntos comunes.

Saludos

Chicho dijo...

tambien depende, pero los activismos de internet desde una cafetearia con wifi se quedan ahi colgados en la red, a menos que ...