Buscar este blog

sábado, 31 de octubre de 2009

Las películas más terroríficas

Le preguntaron a Scorsese por su lista y en este link pueden leer su selección de las once películas que más lo han aterrorizado. La top 1: The Haunting de Robert Wise. Siguen otras que jamás he visto. También está El Ente, en la que actúa Barbara Hershey, que nunca vi del todo bien (solo por TV). No podían faltar ni El resplandor ni El exorcista. Remata la lista Psycho. Alguien debería juntar estos títulos y hacer un pequeño ciclo.

No sé si la analogía sea justa, pero así como la pornografía debe excitar el terror debe aterrorizar. La convención genérica es una invitación y solo un aguafiestas podría resistirse al susto como prueba de alguna templanza de espíritu (o de un ojo clínico para la inverosimilitud). Es innecesario. El terror es una montaña rusa: hay que disponer el ánimo de cierta manera, dejarse manipular y ser sorprendido. Si el terror puede cobijar subtextos que lo hagan más rico es otra discusión. Lo importante es sentir miedo.

Se acaba de estrenar en USA Paranormal Activity, otra película de bajo presupuesto y handycam en nightshot. Ya que la divertidísima REC -ese final aún me pone los pelos de punta- se estrenó por aquí, sospecho que también la película americana lo hará. Un tráiler para verse a medianoche:

Vampiros

Los expertos vampirólogos ven en True Blood y Twilight dos extremos de la sexualidad humana: el desenfreno y la contención. Más interesante resulta la segunda porque la primera es casi un lugar común: gran parte de la publicidad y la propaganda aplauden el desenfreno. Pero Edward Cullen prefiere al inicio no acercarse a Bella. La olfatea, la sopesa, la mide a distancia y es solo después de algo de presión que puede confesar que es un vampiro, que ella le provoca un deseo inmenso -a devorarla, porque los vampiros son antropófagos-, pero que no le hará daño. Esa represión le resulta a Bella mortalmente atractiva, al punto de no saber si quiere o no convertirse en una muerta en vida, en una inmortal. ¿Vale la pena ser un vampiro por amor?

Si la mordedura contagiosa del vampiro es una metáfora de la cópula, hay algo en ésta entonces que transforma a los amantes en algo distinto a lo que fueron en un inicio. El sexo no sería solo un intercambio de sustancias. Mezclaría o unificaría personalidades. No es poco común saber de parejas que, con el tiempo, empiezan contagiarse costumbres, aficiones o defectos. El eros romántico -a imagen y semejanza del vampírico- otorga la ilusión de la metamorfosis más radical de todas y quizás la más narcisista: ser uno mismo el objeto de amor. Así las cosas, el adagio "los contrarios se atraen" parece un suspiro resignado. Quizás por eso el vampiro sea tan popular: es un mito que nos conecta directamente con el amor romántico y sexual, pero que sobre todo nos advierte de sus abismos. Los fisiológicos apuntan hacia las enfermedades venéreas. Pero los hay espirituales: abandonarse uno mismo por la ilusión de ser el objeto de amor solo puede conducir a la soledad, a un eterno vagar entre las personas como un muerto en vida, a la promiscuidad sin ton ni son que renueva, con cada encuentro, con cada mordisco, la fantasía de ese amor transformativo.

Pero los vampiros no existen. Y el sexo que transforma tampoco. Lo siguiente sería decir que el amor tampoco existe, pero muchos no estarían de acuerdo con esa sentencia, pues afirman haberlo sentido ahí en el pecho. ¿Pero si el amor no existe, qué son entonces todas esas cosas buenas que logramos sentir por los demás? La renuencia de Edward a morder a Bella es -a pesar de toda la parafernalia fantástica de Stephenie Meyer-  un reconocimiento muy realista de la histeria fantasiosa del amor romántico. Los ojos de Bella piden posesión carnal sin retorno, pero Edward responde con un sentimiento mucho más sólido y trascendente: consideración. Respeto, solidaridad y consideración que reemplazan la posesión, el dominio y el abandono de uno.

Si el vampirismo es una metáfora del amor romántico en su versión más histérica, más esotéricamente imposible, ¿con cuántos vampiros o vampiras se han cruzado en la vida? A sacar las cuentas.

Feliz Halloween, entonces, sobre todo cuando despierten y descubran quién se encuentra a su lado.

***

Links

  • Antes de Bram Stoker, en 1819 John William Polidori escribió The Vampyre.
  • De la fascinante Paris je t'aime el segmento de Vincenzo Natali con Elijah Wood. 



Para mí los vampiros pop empezaron con Salem's Lot (1979). En YouTube está toda en 19 partes.

miércoles, 28 de octubre de 2009

Orgullo y prejuicio... y zombies


Del YouTube a la literatura. Recién me entero de los mash-ups literarios y, me sorprendo más todavía, de que sean un éxito. Casi al millón de copias llega Pride And Prejudice And Zombies. Y pronto a lanzarse está Sense and Sensibility and Sea Monsters. Cómo, por qué, cuándo, dónde, y desde qué rincón de las pesadillas -y sin infringir ninguna norma de derechos de autor- en este post del editor mismo en el WP. 

Después de haber escrito un post entusiasta acerca del blog como uno de lo más dúctiles ejercicios de escritura, no creo que pase mucho tiempo hasta que me convenza de que la cultura del copy-paste o la braquigrafía son, en sí mismas, inyecciones creativas que desembocarán en algo interesante tarde o temprano para la literatura. Si el antepasado más ilustre del Twitter es el epigrama, entonces no queda más que abrir las seseras (ninguna alusión zombie intencional) y dejarse llevar por la espontaneidad 2.0. La pregunta es cómo hacer plata con tantos juguetes nuevos. 

Así empieza el mash-up citado arriba (traducción mía):

Es una verdad universalmente aceptada que un zombie en plena posesión de su cerebro debe sentir el ansia de más cerebros. Nunca fue esta verdad más clara que durante el reciente ataque a Netherfield Park, en el que una familia de dieciocho miembros fue masacrada y devorada por una horda de muertos vivientes.

Nada mal como regalo de Navidad para el sobrino gótico. Ahora, ¿resiste la literatura peruana estos juegos? Yo haría un mash-up de La ciudad y los perros con zombies. Se llamaría La ciudad y los zombies. El Esclavo moriría igual que en la novela original y resucitaría luego como zombie para vengar su muerte buscando devorar el cerebro del Jaguar, o de cualquiera que se encuentre en el camino. El Leoncio Prado, en vista del grave peligro de salud pública y seguridad que representa, sería aislado y puesto en cuarentena por las autoridades. De esa forma la novela mantendría su aire claustrofóbico. De alguna manera Teresa entra al recinto, quizás para rescatar al Poeta. En mi mash-up Gamboa se transforma en un líder de la resistencia antizombie, demostrando que está mucho más apto para la guerra que sus superiores. Gamboa siempre mereció mejor suerte.

Lamentablemente no creo que MVLL acepte mi idea por asuntos de derechos (o de mal gusto). Así que habría que ir más atrás en la historia. ¿Los Comentarios Reales y zombies?... Caray, no tenemos muchos textos pre-XX que capten nuestra imaginación. Aportes en los comments.

Ver el bosque y no las ramas

Leyendo un post en "Desde el Tercer Piso" me llama la atención la preocupación del blogger por eso que se llama "ética periodística". Es a propósito de comentarios últimos de Gustavo Gorriti y Augusto Álvarez Rodrich sobre la mezcla de lobbys con periodismo. Ambos periodistas lamentan la práctica. Dice J.A. Godoy:

Lo cierto es que durante muchos años se ha hablado a media voz de la poca diferenciación que algunos personajes hacen entre periodismo, manejo de imagen y lobbies, que termina generando desconfianza en un público cada vez más exigente


Dice AAR:

Por ejemplo, el periodista o comentarista que cobra por lo bajo y/o a través de terceros a algunas empresas para hacerles publicidad encubierta (mucho más efectiva que la regular). O el abogado que se presente como ‘independiente’ al opinar de un tema en el que ha sido contratado por una de las partes para fortalecer su posición ante la opinión pública.

O el consultor empresarial que opina como si le preocupara ‘el interés de la sociedad’ cuando este no es otro que el de la sociedad comercial que lo contrató. O el ministro que decide pensando en el cliente que lo va a contratar cuando deje el cargo.

Que JAG resalte estos comentarios es muy loable y pertinente. Pero no sé por qué me deja un saborcillo agridulce, como si se llamara la atención sobre un problema abstracto y no se sacara la lupa para detectar casos específicos. Parece ser el tipo de preocupación que hace de alguien un amante de la humanidad, pero indiferente con los hombres de carne y hueso. Es, por supuesto, solo una analogía.

En pocas palabras: es un caso donde se ve el bosque y no las ramas, actitud mental tan desventajosa como la contraria, a saber, la de quedarse en las ramas sin ver el bosque. Los grandes conflictos de interés -lobbys, contratos con el Estado, licitaciones, presiones al Poder Judicial, etc, etc, etc- sin duda merecen atención, sobre todo porque se maneja en ellos mucho dinero o terminan afectando a muchas personas. Pero no son ni por asomo los únicos. Ahí donde se hace periodismo -y la palabra es tan elástica que abarca prácticamente cualquier comunicación pública- hay conflictos de interés. Y los temas son infinitos. Basta abrir el periódico: economía, deportes, espectáculos, cultura, gastronomía, moda, tecnología, y, por supuesto, blogs e internet. ¿Que no son tan importantes como la política? Todos son importantes: son precisamente las ramas del bosque.

Como dice otro refrán: zapatero a tus zapatos. A los metidos e interesados en las altas esferas del poder les corresponde fumigar en los rincones y debajo de los cajones. Estupendo que así sea. Pero no ha sido poco común ver -al otro extremo del espectro- que interesados en la vida online hayan señalado casos muy específicos de conflictos de interés, tan aleccionadores como los otros. Cuando JAG dice "se ha hablado a media voz" en relación al macroperiodismo lobbístico, uno no puede sino pensar que una frase así sería inaplicable al micromundo de los blogs donde, ya que no de lobbys, sí se habla de publicherrys. En los blogs se ha hablado clarísimo sobre ellos. Ahí están los historiales y el google search.

Habría entonces que rescatar las ramas. La ética periodística, creo, no solo se juega en los pasillos de un canal de TV o en el patio trasero de Palacio de Gobierno. Suave con quedarse embelesado por el bosque: la selva se ve linda e inofensiva en cualquier foto aérea.

martes, 27 de octubre de 2009

La hazaña - John Donne

John Donne (1572-1631) es uno de mis placeres secretos. Reaparece de cuando en cuando en mis lecturas y avanzo a razón de dos poemas por sentada. Cotejaba anoche la versión original en inglés del poema motivo de este post con una que tengo en castellano y, la verdad, no tengo idea por qué el traductor lo tituló "La promesa". Yo lo titulo "La hazaña" y, emocionado por ese minúsculo cambio, que me pareció más preciso, me mandé a traducir el resto. Quizás valdría la pena glosar el poema y seguramente lo haré más tarde en una ACT. Sobre todo para justificar por qué traduje de cierta forma y no de otra. Caigo en algunas rimas simplonas, pero no hallé otro camino para resolver algunas líneas. Abajo va la versión original, o sea, la que da placer.


La hazaña
John Donne


Algo más heroico hice
de lo que todos los conquistadores jamás hicieron
y, no obstante, algo surge más heroico
cual es mantenerlo en secreto.

Locura sería transmitir ahora
el oficio de la piedra especular
pues quien tal arte aprender pudiese
no hallaría ninguna para cortar.

Asimismo, si hoy esto declarase
los demás (porque no hay materia alguna
sobre la cual ya trabajar)
seguirían amando como antes.

Pero aquél que hermosura encuentra
por dentro, toda la de afuera desprecia,
pues quien ama el color y la piel,
ama solo sus más viejas prendas.

Si, como yo, ves la virtud
en mujer vestida
y a amarla te atreves, y además lo confiesas,
y olvidas que existe un Él y Ella;

y si este amor, así aparecido,
escondes de hombres profanos,
que ninguna fe en él volcarían
o solo para burlarse lo harían:

entonces algo más heroico habrás hecho
de lo que todos los conquistadores jamás hicieron.
Y algo más heroico así surgiría
cual es mantenerlo en secreto.



THE UNDERTAKING.
by John Donne


I HAVE done one braver thing
Then all the Worthies did,
And yet a braver thence doth spring,
Which is, to keepe that hid.

It were but madness now t'impart
The skill of specular stone,
When he which can have learn'd the art
To cut it can finde none.

So, if I now should utter this,
Others (because no more
Such stuffe to work upon, there is,)
Would love but as before.

But he who lovelinesse within
Hath found, all outward loathes,
For he who colour loves, and skinne,
Loves but their oldest clothes.

If, as I have, you also doe
Vertue' attir'd in woman see,
And dare love that, and say so too,
And forget the Hee and Shee;

And if this love, though placed so,
From profane men you hide,
Which will no faith on this bestow,
Or, if they doe, deride:

Then you have done a braver thing
Then all the Worthies did.
And a braver thence will spring
Which is, to keepe that hid.

lunes, 26 de octubre de 2009

Por si acaso ya subieron todo el concierto de U2

Me hubiese encantado hacer un live blog sobre el concierto, pero no jalé. Gran evento y muy emocionante verlo en vivo.

Coloco unas líneas de esta nota de CNET sobre la tecnología detrás de la presentación, más específicamente sobre la pantalla expandible.

"The video screen is the first LED screen to be based on a geometric system that allows it to expand in two directions simultaneously," U2 360 architect Mark Fisher told CNET News in an e-mail interview. "Video screens are normally flat panels that track like closet doors, or slatted panels that roll up like garage doors. The 360 degree screen uses a scissor-like motion to expand in two directions. It starts as a solid elliptical ring approximately 20 feet deep, and transforms into form a cone-shaped mesh 60 feet tall."


Alucinante.

Sin más preámbulo y para los que no lo vieron, U2 en vivo, las dos horas y pico completas. Via el canal oficial de la banda.

sábado, 24 de octubre de 2009

El placer de la lectura

Con la aparición del Nook de Barnes & Noble uno se pregunta dónde está finalmente el placer la lectura. ¿En las páginas? ¿En el libro como objeto? ¿En el olor de las hojas? Esto lo chateaba con alguien y llegué a la siguiente conclusión: el placer de lectura está en la fuente y en la buena diagramación. Nada más. Si el texto es un "tejido", el tejido debe verse bien y claro. Es la gran desventaja que tienen los libros tradicionales: sus sorpresas de tejido son infinitas y no siempre agradables. La tipografía es un arte y como tal, hay buenos y malos artistas. Y no es poco común ver libros armados como si solo se hubiese pasado del word a la imprenta (por ejemplo, algunos libros locales de Arguedas me parecieron repulsivos en un inicio solo por ese descuido, ese poco amor). Como dice Robert Bringhurst: la tipografía existe para honrar el contenido. Es posible que con el libro electrónico gran parte de ese arte se pierda. No por completo, pero gran parte. 

Hasta ahora no tengo ninguno de esos especímenes fríos y plásticos -y, sin duda, deseables, en esa erótica del gadget y de la máquina- en mis manos, pero por lo que he podido ver, la fuente es siempre la misma. La única variable es el tamaño, lo que es una inmensa ventaja frente al libro con hojas. La verdad, odio las letras de pulga (me hacen bailar los ojos). Odio los textos pésimamente justificados. Odio las fuentes que no hacen fluir la lectura. Odio los interlineados apiñados. Y odio que el libro se me cierre de sorpresa si me descuido cuando lo sostengo. 

El Nook se ve muy bien. Pero, ¿hará que un lector habitual lea más? ¿Hará de los no-lectores unos conversos automáticos por el placer de los botones y la pantalla que no cansa la vista? ¿Seremos más felices cargando bibliotecas enteras en el bolso o la maleta, por esa promesa de lo masivo? A mí se me hace agua la boca. ¿Qué tiene el Nook que no tiene el Kindle? Creo que, más allá de las cuestiones técnicas, es la diferencia que hay entre cualquier reproductor mp3 y el ipod. Se ve bien. Uno siente que recibirá placer. Pero, por cierto, son solo especulaciones. No tengo idea si podré descargar libros desde Lima con el Nook, como, al parecer, sí se podrá hacer con el Kindle. Que hablen los expertos cuando la competencia sea feroz.

Aquí una buena nota del NY Times sobre la situación del libro electrónico hoy. Parece que no hay marcha atrás, pero eso deja a la industria editorial con muchas preguntas, siendo quizás la más importante: ¿sufrirán los libros y su versión electrónica el mismo destino de los CDs en relación al mp3? Y otra reflexión gris:

“Given the fact that people now have the Internet, almost 24-hour football entertainment in the fall, tennis matches from around the world, TV shows out the wazoo, and movies, do you really believe that people are going to be reading more because they can get it on a screen?” said John Sargent, chief executive of Macmillan, owner of imprints like Farrar, Straus and Giroux and St. Martin’s Press. “I don’t see the scenario.”

Y aquí la publicidad del Nook. ¿Me dejé convencer fácilmente por Kate? 

Datos personales