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martes, 31 de marzo de 2009

Agregador sin personalidad

Fernando Vivas sobre la derrota Perú-Chile: "...la “tele” mentirosa vendió un triunfo y hasta le dio, irresponsablemente, un tufo de batalla contra los chilenos." Ayer vi a Miyashiro hablar del fútbol y de la "raza guaraní" como factor genético-determinista de los logros paraguayos. Farfulló algo de que "a los incas los derrotaron..." y no entendí más, pero pude intuir a dónde iba. Entre Miyashiro y Ortiz, cada noche en su programa y desde hace rato, se reparten algunas frases antológicas que producen risa, pena y mucho de vergüenza ajena.


"La Goleada del Planeta" o "¿Acaso no dije esto yo primero?" Las lornas se unen y Peru21 lo celebra. La campaña "La Goleada del Planeta", donde lornas bloggeras, facebookeras y twitteras invitan a más lornas a apagar la tele mañana durante la transmisión del encuentro Brasil-Perú, según se dice, para "actuar con el cambio climático" es, para mi gusto, de una mala leche muy facilista. El logo augura un "6-0" bien poco amable, burlón y autocompasivo. Me hace recordar el humor de Carlos Carlín, el No Gracioso (el actor, para más señas). Pero, además, es algo que este blogger ya había dicho el domingo para el partido Perú-Chile, solo que con otro fin: no usar el fútbol para afianzar la xenofobia. El camino al infierno está lleno de coincidencias, dice el refrán que me reinvento. Pero bien pensado, mi pedido fue una campaña unipersonal contra el mal periodismo. Me resisto a identificarme con lo de arriba.

"Museo ahora sí, pero tampoco tampoco". Cuando García prefirió decirle no al Museo de la Memoria el piteo fue general. Ahora que cambió de opinión, vía convencimiento de MVLL, las sospechas se multiplican. No lo entiendo, la verdad. El Morsa ejemplifica la naciente tendencia de ver en la diligencia de Palacio un triunfo "pírrico" del novelista. ¿Será posible que los críticos al Museo terminen siendo como los fujimoristas que piteaban por el Ojo que Llora? Los extremos se unen.

Momento Cultural. El "Claro de Luna" de Debussy, una sección de la preciosa Suite Bergamesque, siempre me pone de buen humor. La he escuchado en muchas películas, aunque solo recuerdo muy notoriamente cuando fue usada en Ocean's Eleven en una versión orquestada mientras se ve las piletas de Las Vegas en todo su esplendor luego del éxito del robo. La primera vez que escuché esta pieza no fue en su versión original para piano. Fue para guitarra, en un cassettito de dudosa manufactura, pues no se acreditaba quiénes tocaban. En YouTube se puede hallar este dúo magnífico: John Williams y Julian Bream.

lunes, 30 de marzo de 2009

La post-sala

Una buena nota de Dedomedio de hace dos años hacía un repaso comparativo de todos los directores técnicos que habían pasado sin éxito por el seleccionado peruano luego de España 82: el recuento iba desde Moisés Barack, en ese lejano México 86, hasta Freddy Ternero, hoy alcalde distrital, para el 2006. Después de lo de ayer otro nombre se suma: el de "Chemo" del Solar.

Con ayuda del artículo, a primer vistazo se aprecia que en la mayoría de procesos clasificatorios siempre hubo cambio de técnico a medio camino. Es decir, que en la mayoría de procesos se contó con dos DTs:

México 86: Moisés Barack y Roberto Challe
Italia 90: José "Pepe" Macía y Percy Rojas
EEUU 94: Vladimir Popovic (empezó y terminó; según lo cuenta Dedomedio, en ese proceso quien renunció fue Chemo del Solar, entonces jugador, por no sentirse cómodo. Interesante dato.)
Francia 98: Juan Carlos Oblitas (empezó y terminó; fue el que estuvo más cerca de la clasificación)
Japón-Corea 2002: Franciso Maturana y Julio César Uribe
Alemania 2006: Paulo Autuori y Freddy Ternero

Para estas eliminatorias pasará lo mismo. Es probable que José del Solar renuncie luego del partido con Brasil este miércoles y que otro entrenador asuma, con lo que terminaríamos nuevamente con dos entrenadores para un solo proceso. ¿Quién podría aceptar tal encargo?

No vi el partido ayer porque ayer se inició mi movimiento unipersonal anti-fútbol. Pero lo que sí suelo ver muy interesado son los comentarios sobre los partidos importantes en la noche, en lo que se denomina la "post-sala". Ayer pude ver a Trisano, a la Pepa, a Núñez, etc. cada uno con su relato y su versión. Y si bien todos podían dar cuenta del partido, sobre lo que falló o lo que fue inevitable, creo que nadie supo decir qué cosa había que hacer con la selección a partir de ahora. También escuché a Bayly y a Tongo. Estuvieron divertidos. 

Por supuesto, yo tampoco tengo una respuesta. Lo que sí tengo más o menos claro que en el Perú existe la más que suficiente cultura pelotera como "producir" jugadores con talento en bruto. Los jugadores, como dice la jerga, de "categoría internacional", no nacen, se hacen. Y solo se hacen aumentando la competitividad. ¿Cómo lograr eso localmente o por dónde empezar? No sé. La Pepa decía ayer: "ya todo se ha inventado", dando entender que en esto del fútbol no hay misterios y que tenemos una gallina de huevos de oro que nadie se anima a hacerla rendir. Por ejemplo, me pareció increíble que ayer el estadio rebalsara de gente solo movida por una "ilusión" con ingredientes xenófobos o, para decirlo amablemente, con espíritu de revanchismo regional. Es pura cultura pelotera (aunque Carlos Alberto Navarro mencionó la "inflada" publicitaria de los medios). Ayer los que no fallaron fueron los aficionados.

Hoy Angel Cappa, técnico de fútbol, escribe en Deporte Total y propone varias cosas para la selección de las cuales rescato lo siguiente:  

1) Lo primero que se requiere es una reunión con todos los presidentes de los clubes profesionales, la FPF e instituciones implicadas, técnicos y jugadores, y darle prioridad a la selección con un plan de trabajo a mediano y largo plazo.

2) Entrenadores capaces, con la sensibilidad necesaria para entender el significado del fútbol en la sociedad y el estilo del fútbol peruano. 

Me gustaría tomar la primera idea de Cappa, pero partiendo desde este punto de vista: no hay que olvidar que el fútbol es, sobre todas las cosas, espectáculo y negocio. Y, por lo vivido hasta hoy, queda muy claro que, de todos los espectáculos que se esperan con ansiedad, ganas e ilusiones, los partidos de la selección son prioridad A-1 para el bolsillo aficionado. Es la única afición que no se pierde -salvo para este blogger-, que no se agota, que no se aburre, que no se desgasta, que se renueva a cada rato. Entonces, si la selección debe ser prioridad no es porque haya que ponerse la mano al pecho, sino porque, a la larga, es sumamente conveniente. Esa afición es contagiosa, viral, fanática. Absurda, claro, pero rentabilísima. Es el gran negocio de una bandera nacional, de un "sentimiento". O mejor dicho, es la privatización de una bandera y de un "sentimiento" que hemos aceptado felices y sin mayores contratiempos porque apela a nuestra irracionalidad resultadista. No aprovechar tal circunstancia mejor -pecuniariamente, socialmente- sería realmente ridículo. 

El punto dos de Cappa también es esencial: un entrenador que entienda el significado del fútbol en la sociedad. El DT es también un relacionista público, o sea, un tipo que debe entender al aficionado. Porque el DT no le debe responder a los periodistas, sino a los aficionados (los periodistas no pagan entrada). Las conferencias de prensa "técnicas" son aburridísimas y las puede hacer cualquiera. Pero hacer del seleccionado una causa social es cosa de líderes. ¿Cuál de todos los técnicos de arriba fue un líder, o sea, alguien que no se ahogó por la marea de los medios y el ánimo volátil de la opinión pública vía malos resultados? Barajen sus respuestas.

Pero ese camino es, quizás, más gaseoso y espinoso. En realidad, si se ve a la Selección como un gran espectáculo creo que las cosas se aligeran, se vuelven más concretas, menos dramáticas, y no como ayer, en donde ya nadie sabía cómo manejar el estupor o esconder la cabeza. Si la Selección tuviese la gerencia de KISS -ejemplo de coyuntura-, otro sería el cantar: un maquinaria perfectamente engrasada que asegure espectáculo todos los años y en todos los partidos y que mantenga a la hinchada fiel a su propia mitología. Pero el espectáculo empieza en la cancha y con los jugadores. No con las bombitas distractoras de Magaly TV y sus misérrimos ampays. Es increíble cómo los que mueven los hilos del fútbol se están dejando arrebatar una afición.

En fin. Estos fueron mis cinco minutos de nostalgia futbolera: la que viví de niño con Argentina 78 y España 82. Al final del post volverá el cascarrabias de siempre, el que puede vivir sin fútbol tranquilamente. Es posible: está comprobado.





Willy Wonka y los helados de 1 sol

Imaginémonos que Willy Wonka, luego de ofrecer sus Golden Tickets al público, jamás hubiese cumplido la promesa de abrir las puertas de su misteriosa fábrica. El pobre Charlie se habría llevado una pésima lección de vida. Y probablemente su vida de ajustes económicos hubiese sido más gris.

Eso más o menos le pasó a muchos niños peruanos el viernes y el sábado últimos quienes, seducidos por la campaña de D'Onofrio de "todos los helados en triciclo a 1 sol", salieron emocionados con su monedas en la mano para llevarse la desagradable sorpresa de que la campaña no era tal y que, en algunos casos, se les compelía a comprar más helados para ser beneficiados con la "oferta". D'onofrio, la empresa que originó la campaña, le ha dado esta pésima lección a los niños: la palabra empeñada no sirve de nada. Y a nivel nacional.

Como me dijo hace poco mi persona favorita de siete años: "Ya no pienso comprar esos helados. Ahora compraré Lamborgini. Y eso quiero decírselo a todos". Bien pensado.

Indignada bola de nieve

No soy experto en márketing, ni economía, ni en game theory, ni en nada parecido. Así que hasta ahora no sé qué fue exactamente lo que salió terriblemente mal. Lo que sí sé es que la indignación por la campaña -que terminó siendo una contracampaña- creció desde el viernes como una bola de nieve, solo superada por el resultado del Perú-Chile. D'Onofrio se ha metido un autogol alucinante. Hoy lunes en los colegios será el único tema de discusión. "¿Pudiste comprar helados a 1 sol?"

¿Quién tiene la culpa? Hipótesis 1: los triciclos

En un comunicado D'0nofrio se disculpó con el público por el poco control de los triciclos. Hasta ese momento la idea que muchos tenían del problema era la siguiente: los vendedores están especulando y guardando los helados para venderlos el domingo (ayer) a precio normal y tener un mejor margen de ganancia. El sábado un público mucho más avisado empezó a reclamar a voz en cuello a los carretilleros, los único que daban la cara por la empresa (sin ser de la empresa), pero si es que, claro, se los encontraba en las calles.

¿Quién tiene la culpa? Hipótesis 2: la culpa y la solución la tienes tú

Pero en el comunicado D'Onofrio también mencionó que el problema fue la sobredemanda. En otras palabras, los helados "caros" se volatilizaron a la velocidad del rayo muy temprano. Además, sugería a los consumidores que tomaran registro de los triciclos incumplidores tal como si se apuntara la placa de un carro que te chocó y se dio a la fuga. Pero lo que también decía ese texto entre líneas era que D'Onofrio, en realidad, no tenía ni tiene ningún control sobre la atención al público de los triciclos. En resumen: la culpa del problema la tienes tú, por ser tan comelón y goloso y, si quieres que la oferta funcione, reclama bien al del triciclo o amenázalo. Ese debe ser uno de los comunicados más estúpidos que he leído en mucho tiempo.

¿Quién tiene la culpa? Hipótesis 3: la empresa

Sobre el "gran uso de las redes sociales" en este caso -que los cacareadores de siempre comentan con la única intención de hacerse publicidad a sí mismos- se hablará después. En este punto solo interesa mencionar que los señores de los triciclos, al parecer, no usan Facebook, ni Twitter, ni comentan en webs ni blogs. Es por eso que la versión de ellos, en la red, era absolutamente desconocida. ¿Cuál es la relación entre el triciclo y la empresa? ¿Cómo trabajan? ¿Se les comunicó bien sobre la campaña? En este interesante, aunque periodísticamente pobre vídeo de Malapalabrero, se recoge el punto de vista del triciclo. La cantidad de helados "caros", según documento mostrado, era muy inferior al resto. Al parecer, esto hizo concluir a algunos carretilleros que la campaña solo era para los helados... ¡que ya valían 1 sol! Como dije, el vídeo es tan pobre, el señor del triciclo tan poco articulado y Malapalabrero tan poco periodista (no se sabe si está reglamentado qué y cuánto puedes tener en la carretilla o si para los días de campaña hubo limitaciones o variaciones) que lo único que este vídeo confirma es que la comunicación entre D'onofrio y los triciclos es nula.

¿Identificación con la empresa o el público? Cero.

Algunos quieren solidarizarse con los triciclos, pero el caso es que, sabiendo muy bien sobre la campaña, muchos desaparecieron de las calles. Además, condicionar la oferta a la adquisición de otros productos excedió todo límite. Por más que tengan el logo de D'onofrio en la carretilla y en los polos, a estos trabajadores no les interesa en general lo que la empresa haga o deje de hacer. No están libres de responsabilidad y se aprovecharon de la credulidad del público. Hoy deben estar haciendo cuentas. ¿Rindió la especulación? ¿Si respetaban la campaña fielmente salían ganando o perdiendo? ¿Esta campaña le salía a cuenta a D'Onofrio, pero no los carretilleros? Según me han comentado: jamás en un remate a final de temporada sales perdiendo si el público responde.

¿Pudo evitarse?

Se comenta que lo único que quería D'Onofrio era rematar un stock que, de otra manera, se iba a perder. Bueno, todas las empresas hacen lo mismo. Quizás el error fue decir que la campaña era un "agradecimiento al Perú" y no un simple remate por fin de temporada. Si de agradecer se trata no hubiese caído mal que se especificara en el empaque qué helados sí se vendían a 1 sol. De ese modo le quedaba claro a todo el mundo.

Los temas que quedan

¿Por qué la oferta no fue en TODOS los lugares y SOLO en triciclo? ¿Porque en los demás lugares se factura? Aquí hay un tema que, como no sé nada de impuestos, pues quizás alguien más me lo podría explicar como si tuviese siete años. Para los números soy fatal.

¡Qué deliciosa es mi red social!

Lo último: algunos lamen su Twitter como si fuese un Sandwich. Como se mencionó arriba, las redes sociales también mostraron sus limitaciones en este caso. Solo se vio la historia de un solo lado y con hipótesis tan encontradas que, al final, no aclaraban nada. Lo penoso fue ver a medios tradicionales colgándose de comentarios y twits sin tomarse siquiera la molestia de reportear ni explicar qué coño estaba sucediendo.

En el blog Invasiones Bárbaras, Pedro Rivas Ugaz celebra el Twitter y el Facebook como un elemento que forzó el comunicado de D'Onofrio y también como fuente periodística, pero obtiene esta acertada réplica de Juan Carlos Luján:

El tema no es si uno deba o no usar a las redes sociales como fuente de información sino poner en práctica el buen periodismo, es decir mostrar la versión de las dos partes (incluyendo cifra de lotes distribuidos, cifra de carretilleros, entre otros) y sobre todo reportear. No hay que apresurarse por dar la noticia sin validar antes lo que se dice o rumorea.


En efecto. "Lo que se dice" o "rumorea" no es información. Ver un solo lado de las cosas no es periodismo. Y un medio tradicional no puede solo rebotar. Luján también se pregunta si es lícito que los medios tradicionales citen o recojan comentarios de internautas con nombre y apellido en una nota. Siendo legalista mi respuesta es que sí. Pero los internautas deben entender más que nunca que todo lo que escriban en la web es público y que algunas personas lo usarán para los fines que quieran. Mucho cuidado con eso. Mi conclusión: es interesante que las redes sociales se usen como algún tipo de termómetro, pero este uso no está volviendo a los medios tradicionales más dinámicos, sino más flojos. Se están colgando de ellas y, como se ve, las redes vienen con sesgo. La muchedumbre no tiene la razón solo por ser muchedumbre.

Y así termina esta fábula que solo mencionó a Willy Wonka al inicio y ahora al final. Quizás haya gente que me pueda aclarar, rectificar o profundizar sobre lo mencionado arriba. No soy experto. Ni siquiera tomo helados. Pero mi persona favorita de siete años me comentó que tuvo que caminar el sábado "como cinco cuadras" para encontrar un heladero, llevarse una decepción y regresar a casa con su sol en la mano. Le rompieron el corazón.

Actualización:

Nota de El Comercio: Ventas de D'Onofrio durante el viernes y sábado alcanzaron los S/.10 mlls.

"Según Casaretto, los casos de “amarre” del producto fueron causados por la “viveza” de los tricicleros que buscaban triplicar sus ganancias. “En este caso, D’Onofrio no tiene responsabilidad ya que los tricicleros no forman parte de la empresa”, sostuvo en declaraciones vertidas al diario Gestión."

domingo, 29 de marzo de 2009

Para no seguir discutiendo la cuadratura del círculo, aquí una selección de vídeos cultural

(Hay vida después de la muerte. Una cosa que me da pena es ver cómo los medios ensalzan a las tropas futbolísticas al inicio y, luego de 90 minutos, los reducen a la categoría de buenos para nada. Cosas de la liturgia pelotera.)

Edward Said y Orientalismo

Enormemente influyente y polémico. Orientalismo tiene más de treinta años de escrito y aún sigue debatiéndose. Aquí va Said (1935-2003) explicando en sus propias palabras algunas de sus tesis. ¿Cómo vemos o inventamos al Otro? Son cuatro partes. Se pide al blog-usuario que busque las tres restantes.





Contra el multiculturalismo


Divertido y también controversial Mark Steyn presenta sus argumentos en contra de los relativistas culturales. "Niegan la realidad", afirma al final.






Demasiado humano: una biografía de Heidegger
de la BBC

No te quedará nada claro de qué iba Ser y Tiempo, pero sí se detallan algunos momentos clave de la vida del filósofo Martin Heidegger, sobre todo aquellos relacionados a su fascinación por el nazismo. Comentan Richard Rorty, George Steiner, entre otros. Son seis partes. Se ruega al blog-usuario que encuentre las demás.

Hoy a las 6pm, apaga tu tele

Esta no será "La Hora del Planeta", de gran éxito el día de ayer. Será "La Hora de la Cordura", un movimiento que empieza con humildad y con un solo miembro (yo), pero que tiene aspiraciones nacionales. ¿Objetivos? Minar ese opio religioso del pueblo llamado fútbol y su uso con fines xenófobos. Ayer la portada de Peru21 mostraba a jugadores de la selección peruana al lado de Miguel Grau (¿fue un fotomontaje?, no se veía bien la imagen en la web) con la que se invitaba a la afición a percibir el partido de fútbol de hoy entre Perú y Chile como un nuevo episodio del combate de Angamos. Por cierto, hoy hay cambio de rollo y la nota central sobre el partido en cuestión pide "paz". Esquizofrenia periodística.

Ayer salí del cine como a las 9 y 30 de la noche y, en los exteriores del Marriott, una turba de gente con mucho tiempo libre y sin otro oficio que "presionar" al rival armaba escándalo. Mayormente chiquillos. El Perú está completamente eliminado de la clasificación al mundial , pero el respetable no ha hallado otra manera de canalizar su frustración que fermentando su odio al chileno. Como siempre, las arengas vienen de las portadas en el kiosko (la TV, es mi impresión, suele ser un poco más calmada). 

¿A quién le interesa excitar las glándulas del patrioterismo? A la taquilla, por supuesto. Hacer creer al aficionado que está en juego algo más que un simple partido es necesario. Súmese a eso una coyuntura favorable y un menú con mucho ají está servido. Desde las diligencias en la Haya hasta las sospechas sobre un candidato a contralor por haber trabajado en Chile, pasando por los comentarios de Edwin Donayre, la fiebre peruanista amenaza con convertir su orgullo reencauchado -éxitos últimos mediante- en una mazamorra indefinida que ya colinda con el humalismo. 

Así que hoy apaga tu tele. O cambia de canal. No solo ahorrarás energía eléctrica, sino también la mental. 

jueves, 26 de marzo de 2009

Quizás ser un rebotador no es tan malo después de todo

El accidente del periodista Alvaro Ugaz ha generado varios debates en la blogósfera, algunos abundantes en paparruchadas. Es lo usual: mientras menos información haya en los medios tradicionales, los blogs -y sus comentaristas, la mayoría anónimos- aprovecharán el "vacío de poder" y se empoderarán solitos pujando análisis, hipótesis, especulaciones, y diversas teorías conspirativas que amenazan con engullir a cualquiera. A cualquiera que le cueste pensar lógicamente, claro está.

Hay tres tipos de actitud frente a este fenómeno. El gurú web 2.0 -ese que dice que las redes sociales son lo mejor que le pasó a la humanidad desde el "Are You Experienced" de Jimi Hendrix- salivará de emoción y comprobará para sí cómo una verdad de "primera" se construye a partir de bits de información de cuarta. El crítico de la web 2.0 seguirá en lo suyo: demostrará una vez más que dejarle la tarea a chiquillos que revisan blogs la mayor parte del día no es lo más inteligente en el s. XXI. Pero existe una tercera posibilidad: la del gurú web 2.0 que -en un acto de inconsecuencia algo desvergonzada- aplaude la dinámica de la red en algunos casos, pero los censura en otros, digamos, cuando la dinámica se encamina en contra de él. Los dos primeros casos merecen respeto. El tercero es la actitud propia del farsante.

Como sucedió con el caso del "atentado" contra la Fiscal -de cuya evidencia se coligió luego que fue un intento de robo- el lamentable accidente del periodista ha convertido a la mayoría en crime scene investigators de teclado, construyendo capas y capas de conclusiones sobre evidencias que ni siquiera existen: son sabuesos sin olores que perseguir, detectives con lupa sin nada que ver. Solo una periodista que es al mismo tiempo blogger -de lo que pude barrer anoche- estuvo en el lugar mismo de la Panamericana donde ocurrió el accidente y pudo entregar algunos datos concretos que ayudaron a tener una mejor idea de lo sucedido. ¿Es necesario tener una mejor idea de lo sucedido? Sin duda: hay una persona sobre la que pesa una posible pena de seis años de prisión. Las autoridades sacarán sus conclusiones.

Pero no todo es color de rosa. El mismo blog citado arriba tuvo la poco feliz idea de copiar un correo electrónico anónimo firmado por "amigos" del periodista donde se sugerían líos sentimentales y acusaciones de aprovechamiento mediático en medio de la tragedia. Hay dos errores fundamentales con este tipo de información que la hacen impublicable. Uno: es anónimo y, como tal, un horroroso golpe bajo. Dos: para cualquiera que haya visto Rashomon es fácil comprender que, en historias pasionales, habrá siempre muchísimas contradicciones y puntos de vista. Es por eso que el mensaje es anónimo: no quiere probar nada, solo busca echar barro. Eso, en un medio tradicional, no pasa. En un blog, en cambio, es carne para las pirañas.

Por cierto, hay plumas oligofrénicas con nombre y apellido que, quién sabe por qué diablos, tienen espacio en un diario y empozan sobre sí todos los defectos del comentarista de blogósfera. Lean esto y comprenderán que, lo que parece ser el relato del pendejín que se las sabe todas, es solo el remolino de un cerebro sobre ruedas yendo a mil por la pendiente del rumor. Es el tipo de material en la red que se idolatra rápidamente, por grandes y chicos.

Es por todo esto que quizás deba corregirme. Porque ser un rebotador (de medio tradicional) no puede ser el peor tipo de cáncer informativo en la red. Debe ser el más benigno, el más amable, el menos dañino. Porque si las idioteces leídas pueden llegar a tal punto con un accidente, es terrible imaginar en manos de quién están entonces todos los análisis políticos, económicos, éticos, históricos, filosóficos, etc. que circulan popularmente por la blogósfera (porque los textos valiosos suelen ser impopulares). La moraleja es: rebotador a tu rebote. No opines, no concluyas, no metas tu cuchara. Si quieres ser periodista de verdad, entonces busca la evidencia. En el Twitter no hallarás tus respuestas.








miércoles, 25 de marzo de 2009

The Claw




Imágenes sacadas de 360.u2.com

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