jueves, 11 de septiembre de 2008

¡Ganamos! (empatamos 1-1 como locales)


Quizás los que no consiguen sus objetivos sean más realistas que los que hacen fiesta por todo. En este caso los realistas son los periodistas argentinos que dicen, con justa razón:

El empate de Perú ante la Argentina, ya en tiempo de descuento , fue suficiente para que los medios de ese país reflejaran el resultado del encuentro como un verdadero triunfo.

Lo anterior es de La Nación. Compárese con Peru21: "No siempre, pero a veces todo es distinto cuando en la cancha hay once guerreros, los dientes apretados, la mirada fiera", en una nota llamada "Cholos de acero y corazón".

La religión del fútbol para mí es risible. El Perú sigue penúltimo y el precio del pollo aún sigue alto. No importa: las aguas se abrieron y maná cae del cielo. Presiento una miniserie de Michelle Alexander donde Fano se persigna y sueña con un gol a último minuto la noche anterior. Zavalita se equivocó: cojudo no era el vals peruano, sino el lirismo del periodismo deportivo. Del celebrado "Trome":

Que no vuelva nadie. Que nadie haga cambiar de idea a 'Chemo' del Solar. Este es el equipo de la gente, esta es la selección del pueblo. Con amor, con coraje, con el último aliento, con el alma de Pachacútec, de Miguel Grau, de Francisco Bolognesi, Perú levantó un partido perdido y consiguió un 1-1 ante Argentina, que no servirá mucho en la tabla, pero que llena el alma.

El alma pequeña, será.

11 comentarios:

El Chato Heston dijo...

Brother,

El alma pequeña, sin duda... Pero tan ocioso como explicarte la gracia del futbol cuando no te gusta, es que me señales lo cojudos que pueden ser los periodistas del trome, el bocón, el libero. O las miniseries de Michelle Alexander.

Deja un campito de respeto para quienes profesamos la 'religion' del julbo-domingo-a-domingo.

Saludos,

El Chato Heston

KTC dijo...

El que nunca jugó futbol y encima lo odia, por respeto, mínimo, debería abstenerse de emitir alguna opinión.

Es igual que escuchar a Waldir Sáenz hablar de, no sé, política económica.

Insufrible.

Saludos cordiales,

Luis Aguirre dijo...

Y el que no lee bien un post, mínimo, debería abstenerse de comentar.

saludos

KTC dijo...

Uy, no había leído tu comment. Nada, todo bien.

Aquí más de lirismo deportivo con Renato Cisneros.

"Pero Fano no se resignó a ser una caricatura. Quizá --mientras acompañaba a Juan Vargas en ese carrerón final de doscientos metros-- pensó en sus goles de Colombia, en su chapa de goleador internacional. Quizá recordó cuánto le dolió no ser convocado anteriormente por Chemo. Quizá se dio cuenta que estaba en el Monumental, un estadio en el que registró algunas tardes notables con la camisa de la 'U'.
El 'Gavilán' volvió y nos hizo volar a todos. Gracias por eso, Johan"

http://tinyurl.com/499k8f

Otra alma pequeña.

Saludos,

Luis Aguirre dijo...

Villoro me calla la boca:

"El fútbol hoy se escribe mucho mejor", según el escritor Juan Villoro

http://peru21.pe/noticia/216259/futbol-hoy-se-escribe-mucho-mejor-segun-escritor-juan-villoro

O quizás quiso decir que él lo escribe cada vez mejor. Leer esta columnita sobre el futuro hijo del Kun Agüero, ya célebre, publicada hace unas semanas:

http://www.elespectador.com.co/columna-fichaje-prenatal

schatz67 dijo...

El fútbol siempre ha sido lo mismo.Un reflejo de nuestras vidas y donde volcamos nuestras pasiones, desencuentros,éxitos,fracasos,dudas y temores, en suma,nuestra humanidad.

Percibo en tu post ese aire de superioridad impostado que algunos intelectuales e intelectualoides ostentan para referirse al fútbol y las pasiones inexplicables que despierta en gente de todo estrato y condición.Más sorpresa me causa constatar que también tengo el alma pequeña pues los ultimos dos resultados de la selección si me entusiasmaron pero no por un exitismo inmediato y evasivo sino por una razón de fondo que implicaría el inicio de un cambio definitivo y necesario en el fútbol.

Cualquier persona que quiera denostar al fútbol peruano encontrará abundante materia en la adefesiera prensa deportiva, en los dirigentuchos o en los escándalos de los jugadores.Y claro, en el aprovechamiento escandaloso que los políticos y gobernantes de turno siempre han hecho de las esporádicas victorias o campañas exitosas.

Pero hay algo que nunca van a poder entender y es esa inexplicable sensación que nos hace vivir nuestras vidas de un tirón durante los 90 minutos de un juego.Doble emoción si es que haz tenido la suerte de jugarlo,cosa que supongo que no haz hecho ni de suplente.Veo que tampoco haz leído a Camus cuando escribió:
"Porque, después de muchos años en que el mundo me ha permitido variadas experiencias, lo que más sé, a la larga, acerca de moral v de las obligaciones de los hombres, se lo debo al fútbol".

Aire de superioridad, el prurito de no querer pertenecer a la masa enfervorizada, simple desconocimiento, no sé cual es la razón que te empuja a sacar del paraíso a los futboleros.En todo caso dejame decirte (a nombre de los futboleros ,me tomaré la representatividad por un minuto)que no te vamos a extrañar porque simple y llanamente nunca estuviste con nosotros.

Y para completar el largo y necesario proceso que implica iluminar tu "alma grande" te dejo con unas palabras de Constantino Carvallo que responden a un artículo de Beto Ortiz de similar tonalidad al tuyo(cualquier parecido es coincidencia,ojo)

"Otra vez para agradecer tu escritura y para, humildemente, decirte que el fútbol puede ser para algunos, como yo, un mundo en el que olvidamos las verdades, la miserable realidad ( incluyendo el saber que nunca alcanzaremos la inmortalidad) y cuya compañía nos salva de la soledad, la tristeza y hasta la locura. Porque el fútbol no es un hecho real, el que tú miras, sino una ilusión, la que yo miro. Es una virtud de la mirada. Tú no ves el verde inmenso ni sientes la altura desde la que contemplas, como un dios griego, a los humanos luchar y padecer como si se tratase de la Ilíada.

Será necio un gol, pero todo, lamentablemente, lo es. Hasta el sexo, desprovisto de la mirada erótica, puede ser esa descarga física de la que habla Freud. ¿y cuál es el sentido de garabatear colores sobre un lienzo o el de juntar palabras sobre un papel?¿Y cuál es el sentido de vivir, de respirar como un cojudo gobernado por el diafragma? El fútbol puede ser lo que tú dices, pero también puede ser un hechizo, una creación, como tu escritura, un refugio con el que soportar el aburrimiento, el tedio de esta vida inmunda. Mucho más en nuestro país"

Saludos

Jorge

Luis Aguirre dijo...

Mi estimado Jorge:

Todo muy bien con tu comentario, salvo dos pequeñas (y temerarias) suposiciones.

La primera: que jamás he jugado fútbol. ¿En qué parte de mi comentario digo eso? ¿Acaso denosto del deporte? No; hablo de la religión del fútbol. Y religiones hay en todos lados, incluso en la literatura. Aun tengo el pie resentido por un esguince que sufrí a inicios de este año jugando. Y en el colegio, donde el fútbol era rey, pero en el que felizmente otros deportes también se inculcaban, era sumamente feliz peloteando. Lo hice desde kínder hasta 5to de secundaria. No lo hacía nada mal, te lo aseguro. Y hasta hace unos años era costumbre con un grupo de amigos reunirnos los sábados para unas pichangas miraflorinas. ¿Crees que vivo pegado a una computadora? Si de algo sirve este dato sobre mí te lo comento: hago deporte al menos cinco días a la semana. Me es tan necesario como leer.

La otra suposición es que pienses que me la agarro con los hinchas. Como verás, cito a dos medios periodísticos, los mismos que hasta hace poquito no más ponían en su portada "Que se vayan todos". Esa esquizofrenia idiota, llevada no por pensar, sino simplemente por la demagogia, genera muchos círculos viciosos. Los que escriben no son periodistas pues: son hinchas. O sea, gente que se desconecta de las razones, gente que no tiene pudor en convocar a Pachacútec (!) y Bolognesi, o sea, que confunde las cosas -patrioterismo barato, del malo, y muy nocivo- y que, con sus poco pensados artículos, contagia pésimas ideas.

Y tanto las contagia que alguien tan sensato como tú se siente agredido cuando no ha sido agredido. Es un mal encaminado, a mi parecer, espíritu de grupo. A no ser, claro, que pienses que el periodismo deportivo local sea de primera. En ese caso -y antes de elucubrar un perfil sobre mi personalidad, actitud en la que te pareces mucho al lamentable Polietileno- creo que sí podríamos discutirlo -sin ánimo intelectual ni intelectualoide, aunque tengas la debilidad de citar a Camus o Carvallo (no entiendo ese argumento la verdad)- con algunos ejemplos. Yo encantado, Jorge, como encantado cité el artículo de Villoro en mi comentario anterior.

Muchos saludos y tus comentarios siempre son bienvenidos, lo digo muy en serio.

María Isabel Guerra dijo...

La religión del fútbol... te quedó precisa la definición :-). Buenísima.

schatz67 dijo...

Luis,

Molestarme por que alguien alude despectivamente a la prensa deportiva local es algo absurdo,agregaría a lo que ya expresé en mi comentario que con la excepción del suplemento deportivo del Comercio los demás no sirven ni para envolver pescado.

Pero debes reconocer que al decir que "la religión del fútbol es risible" nos pones a todos los hinchas del fútbol en condición de subnormales o idiotas funcionales(que para este efecto viene a ser lo mismo).Creo que te equivocas de alguna forma también al ponderar a la prensa argentina(yo también estoy suscrito a La Nación y soy un admirador de la cultura argentina) tan proclive a la exageración y a la soberbia que termina resultando peor que la peruana.Para que veas que en el Perú no solamente se cuecen habas te recomiendo la columna de Raúl Cachay hoy en el suplemento deportivo del Comercio donde desnuda a ese suerte de Papa apócrifo que es Fernando Niembro de Fox Sports.

Yo no me siento agredido por lo que dice la prensa, simplemente la ignoro.Así como ignoro a la mayoría de periodistas, "líderes" de opinión y "figuras" televisivas que siempre tratan de vendernos gato por liebre.El problema al final no son ellos sino la falta de educación de la mayoría en nuestro país que la hace fácilmente manipulable.Ayer eran las virgenes que lloran, ahora es el empate en Argentina y mañana será el resultado del clásico, siempre se busca apelar a las emociones básicas del común de la gente que el fútbol(y el deporte en general, mira como todos se quieren colgar de la tabla de Sofi o de la pelota de voley) llega a despertar para vender más y contrabandear algo.El unico matiz en esta actiidad es que el periodista deportivo es un pobre diablo que por 800 soles esta obligado a escribir sobre la hora una nota vendedora y patética mientras que los editorialistas y periodistas "serios" reciben su paga de grupos empresariales o asesores corporativos de imagen encargados de mejorar tal o cual imagen.Press sucks, mi estimado Luis.

Me alegra constatar que estaba equivocado al suponer que no eras capaz de patear ni una pelota de playa.Ironías al margen, entenderás que sin hacer espíritu de grupo no hay nada que me pudra más el alma que el desprecio que algunos le pueden tener a una actividad como el fútbol a partir de las interacciones que se generan (como los comportamientos erróneos de la prensa) o de sucesos criticables que se producen en el seno de este maravilloso deporte.Un genio retorcido y a la vez lúcido como Maradona expresó una gran verdad hace tiempo:la pelotita no se mancha.Algo que los periodistas,criticones,futbolistas mediocres, presidentes y aprovechadores usuales nunca van a entender.

Me rectifico por cualquier alusión errónea de mi post anterior, como en la cancha,cualquier roce queda dentro de los 90 minutos y terminado el post nos damos la mano y empieza el 3er tiempo(como en el rugby).Te invito a que te des una vuelta por mi blog para que leyendo el ultimo post entiendas mi reciente entusiasmo por esta selección (que no esta motivado por el Trome,quedate tranquilo) y estaré siempre a la expectativa para seguir leyendo tus posts.

No me queda otra, estas en el google reader, ja,ja,ja,ja,ja.

Saludos

Jorge

Roberto dijo...

Ts ts.

Te lo comenté aparte, pero vale la pena repetirlo. Si tu objetivo eran los periodistas deportivos, dilo. Creo que las cosas deben ser algo más directas. ¿Hasta qué punto sirve hacerse el ambiguo?

1. Lo de la prensa futbolística en el Perú, ya se sabe. Es un desastre y tiende a la exageración, a la glorificación. Se parece a los viejos textos escolares que hablaban de la Guerra del Pacífico: Casi ganamos, Cáceres ya estaba derrotando a los chilenos en la Campaña de la Breña.

2. Hay de todo. Algunos nos contentemos con las pequeñas alegrías. Un buen empate, un grito de gol. Un triunfo de Alianza en el Monumental. Sí, el pollo sigue caro y Alan sigue siendo presidente.

Por eso las pequeñas alegrías sirven.

Sino, mejor deja de escuchar música. Alguien podría decirte por allí que el pop rock es el opio del pueblo.

Saludos

Luis Aguirre dijo...

"Religión del futbol", "lo cojudo no es el vals, sino el periodismo deportivo" + citas. No veo ambigüedad alguna. Roberto, estás teniendo la misma reacción que un creyente tendría si es que el post hubiese sido sobre la Iglesia y algunos de sus extraños predicamentos públicos. Te entiendo: eres religioso y fanático del fútbol. Pero también lo lamento.

Y sobre las alegrías: ¿qué alegría más grande que pensar que hay un ser divino protegiéndonos o que hay vida después de la muerte? Ante eso, un gol de Alianza es, bueno, qué te puedo decir...

saludos