domingo, 21 de febrero de 2010

Blogs, empresas y el blog-empresa

De pronto surgieron comentaristas anónimos y cuentas falsas de Twitter acusando a Nextel de estar detrás de Burneo, porque el blog de éste tiene publicidad de esa empresa. O sea, el caso degeneró en la peor guerra sucia. Algunos tuiteros afirman tener evidencias de que detrás de los anónimos se encuentra el zaíno consultor externo que inicialmente llamó a Burneo.


Lo de arriba es una cita de la última columna del periodista Marco Sifuentes en Peru21 a propósito de la "denuncia" que hiciera Luis Carlos Burneo sobre Telefónica, episodio no tan folclórico del que escribí en el post anterior. Aunque ninguna línea de la columna menciona este blog, de todos modos no me reconozco en lo que el autor llama "guerra sucia" anónima. Lo que escribí fue firmado. Ni tampoco conozco a quien él denomina -insinuación ciertamente malévola- "zaíno consultor externo" sin colocar ningún nombre. Esa es, digamos, una chiquita bajo el cinturón protegida legalmente por la frase "algunos tuiteros afirman tener evidencias" (1). Me sorprende el uso de 'zaíno' en el párrafo, no por su significado, sino por lo que implica creativamente en la conocida paleta verbal limitada de MS, rebosante de 'darlings', 'trues', 'cools', 'evers' o 'wasrights'.

Pero vista en conjunto y lejos de los personalismos la discusión es muy interesante. Empiezo por lo primero: poner en tela de juicio a los bloggers no es guerra sucia, pues. Es normal y necesario (por no decir lo más 2.0 del mundo) porque, detrás de los blogs hay -alucinante descubrimiento- personas con los mismos defectos, virtudes, ambiciones y falencias de las personas en el mundo real. Ser blogger no es como ser casco azul o miembro de la Cruz Roja. Ni como ser cura o parte de una ong de defensora de derechos humanos. O diplomático. O filósofo. Ser blogger no es ser Nelson Mandela ni un marine (semper fi). Hay que quitarnos de la cabeza que meterse con un blogger (a la mente viene el caso Godoy-Mufarech) es meterse con un desvalido, con una especie en vías de extinción como el panda, un ser que merece protección y consideración especial.

Entonces las críticas no pueden ser guerra sucia. ¿Las críticas anónimas lo son? Es curioso que en la misma columna el periodista Sifuentes diga con tono celebratorio que el vídeo de Burneo tuviese "en dos días, casi tres mil visitas y más de cien comentarios de gente contando sus malas experiencias con la empresa española". Pregunta: ¿y esos comentarios estuvieron firmados? ¿Cada uno de ellos representa una queja formal contra Telefónica? ¿O gran parte de ellos es anónima? Saquen ustedes mismos las cuentas, o sea, cuenten. Es imposible saber la verdad o mentira de los comentarios sin firma, y ese es uno de los grandes problemas de la red: el anonimato da fácil pie a la "guerra sucia", pero en contra de cualquier bando, no solamente contra los amigos del blogstar. Si vamos a aplicar el concepto, apliquémoslo a todos por igual. Pero es obvio que el autor no intenta ponerse en un punto medio ni ser didáctico -como experto que es- para su lectoría. Ya tomó partido por Burneo.

Para un comunicador el capital en juego en medio de un conflicto de interés es su credibilidad. Entonces, ¿es creíble Burneo? Recordemos que lo de él fue un testimonio que no estuvo refrendado por prueba alguna. Pero, más allá de que su blog sea auspiciado por Nextel, competencia de Telefónica, ¿cómo medir la credibilidad? La credibilidad, obviedad si hay alguna, se va construyendo con el tiempo. Pero para mi archivo personal siempre quedó una historia que transformó a Burneo de un inocente y entusiasta vlogger a alguien que sí es capaz de manipular y aprovechar un escándalo para echar agua para su molino: fue la historia que lo enredó con el artista Pablo Saldarriaga y unos plagios. El propio artista cuenta la historia aquí en una carta que envió a Puente Aéreo hace dos años. Entonces, ¿testimonio sincero o escándalo forzado? En base a ese antecedente, no se puede culpar a nadie por sospechar. Cosa curiosa e increíble coincidencia: en ese entonces Burneo estuvo apoyado por los mismos que lo apoyan ahora.

Algunos posts, como este de José Kusunoki, han coincidido con la opinión de que la publicidad de Nextel en el blog de Burneo representa un evidente conflicto de interés que desdibuja su testimonio. Sin embargo, Kusunoki no explica realmente cómo así llega a esa conclusión y, la verdad, yo tampoco lo hice del todo en mi post anterior. Sin duda, el olfato de la ética nos dice que hay un conflicto, pero ¿cómo sustentarlo? Además, ¿no es acaso válido y justo diferenciar entre un conflicto de interés y un aparente conflicto de interés? El caso de Burneo cae más en lo segundo, pero igual ¿no debe acaso un comunicador ser lo más escrupuloso que pueda para evadir ambas situaciones? El olfato ético no engaña: sí debe serlo.

La respuesta habitual a cualquier señalamiento o acusación de conflicto de interés en un blog es decir "las secciones de publicidad y contenido en este blog están claramente demarcadas". Las palabras no son mías, sino de Marco Sifuentes. Aquí lo dice de otra manera: "Porsiaca: las áreas de publicidad están muy bien definidas y no deben ser confundidas con las áreas de contenido. Un anuncio publicitario no condiciona de ninguna manera las opiniones del bloguero." Suena bien como discurso, pero es obvio que entre las palabras y los hechos hay una gran distancia. Es decir, es evidente que con solo declararlas las cosas no van a funcionar como uno desea (de lo contrario Alan García sería el mejor presidente de la historia del Perú). Ese poder del verbo solo lo tuvo Dios en el Génesis. Los seres humanos, lamentablemente, requieren de algo más para que sus deseos de vuelvan realidad.

¿A qué suenan las palabras de Sifuentes? Suenan a lo que son: a las palabras que suelen declarar los medios tradicionales para explicar sus políticas informativas. Y no es extraño: él es un periodista que se educó, entrenó y trabajó en medios tradicionales muchos años antes de hacer ese crossover hacia el periodismo digital. Pero, si existe ya el consenso de que los modos del periodismo digital deben ser distintos de aquellos de los medios tradicionales en su manera de presentar o conseguir información -modos en los que Sifuentes ha tenido particular éxito-, ¿cómo así los principios que separan publicidad de contenido se mantienen exactamente igual? Preguntado desde otro ángulo: ¿cómo logra un medio tradicional que el principio que separa publicidad y contenido se cumpla? Y si un blog está también en el negocio de los contenidos, ¿cómo se diferencia de un medio tradicional al momento de volver realidad ese principio? ¿Es dable que haga o diga lo mismo?

Para saberlo es necesario ir a uno de los referentes mayores del negocio del periodismo: el NYT. Veamos el caso de una situación casi ideal -pero que estoy seguro se replica en varias partes del mundo, incluso aquí- para poder ver más claramente los contrastes. ¿Cómo se asegura el NYT, como empresa, de que sus periodistas no caigan en conflictos de interés? El NYT hace estas precisiones (lamentablemente, por tiempo, las coloco en inglés) en su Ethics in Journalism:

a) The relationship between the company and advertisers rests on the understanding that news and advertising are separate – that those who deal with either one have distinct obligations and interests, and each group respects the other's professional responsibilities (esto es, más o menos, lo que dice Sifuentes también).

b) Journalists should maintain their independence by avoiding discussions of advertising needs, goals and problems except where those are directly related to the business of the newsroom.

c) Advertising and "advertorials" (paid text or paid broadcast content) must not resemble news content.

d) From time to time, when authorized by top news executives, journalists may take part in events organized by the company for marketing or promotion or investor presentations. But they should confine their role to discussion of our journalism and avoid the appearance or reality of making a sales presentation.

e) No one in our news departments (except when authorized by top news executives) may exchange information with the advertising department or with advertisers about the timing or content of advertising, the timing or content of news coverage or the assignment of staff or freelance news people.

Son extractos. Los protocolos se explicitan más aún si se sigue el link. Lo que quiere decir que evadir un conflicto de interés respecto del área comercial no solamente es un principio vago y general cual verso del himno nacional, sino un patrón de conducta reglamentado. Tales las cosas en la empresa NYT, es decir, el parnaso.

¿Cuál es la situación del blogger en su blog-empresa, el reverso del parnaso?

Es posible que pueda declarar el inciso a) sin mayor reparo. Pero, ¿lo demás? ¿Es posible que un blogger pueda evadir discusiones sobre las necesidades publicitarias de su blog-empresa? ¿Es acaso verosímil que un blogger no tome parte en reuniones con auspiciadores sin que parezca que está haciendo -o aparente hacer- el papel de representante de ventas? ¿Es creíble que el blogger no sepa cuándo un anuncio saldrá en su propio blog-empresa?

La respuesta es un estentóreo no.

¿Por qué no? Porque a diferencia de un medio tradicional, donde distintas personas están a cargo de distintas áreas y responsabilidades, el blogger se tiene que encargar él mismo de todo: él mismo es su jefe, su editor, su redactor, su chupe, su secretario, su representante de ventas, su negociador, su telefonista, su mensajero, su gerente, su contador, su administrador y hasta su janitor. He ahí el paraíso alternativo de los que creen que el blog era y es la solución al embudo informativo de los medios tradicionales: llegar a un punto que entre los contenidos y los anuncios no haya forma de evadir los conflictos de interés, reales o aparentes.

Y, sin embargo, no hay blogger que no desee conseguir algún tipo de rédito a través de su blog. No hay blogger que no quiera convertir su blog en un blog-empresa. Pero paradójicamente, aquello que podría justamente ayudarlo a sobrevivir en el mundo real, es lo que lo hace morir en el reino de la credibilidad. Es lo que ha sucedido con Burneo y lo que hace su denuncia muy débil, frágil, solo útil si se convierte en estandarte forzado de una campaña contra Telefónica -o, como parece ser, contra una persona particular- apuntalada por periodistas -u otros bloggers- cercanos a él. Para los que no estamos en ningún bando, la sensación de conflicto es clara.

Sin duda, es posible tener buenas intenciones. Pero no basta. Tampoco basta hacer declaraciones como si con palabras el conflicto desapareciera. ¿Cuál es la solución entonces? Una opción es eliminar por completo cualquier tipo de publicidad en un blog. Es lo que sucede con éste. Nadie lo auspicia: Bloodyhell no es un blog-empresa (y con eso espera tener una ñizca de credibilidad).

Pero, ¿hay otras soluciones un poco más creativas? ¿Que caminos han encontrado los bloggers para poder atacar este problema fundamental en el mundo de la creación de contenidos? ¿Realmente les parece fundamental? ¿O es que la confusión y lo borroso de los límites es conveniente para obtener esa ganancia de pescadores en el río revuelto?

Eso podría ser materia de otro post. Mientras tanto, sería bueno pensar en otros casos donde el conflicto de interés -real o aparente- salta como un sapo, y la poca credibilidad también.





(1) Dicho sea de paso, con tal alusión el periodista está jalado en su conocimiento del decálogo univeral del Twitter: nunca confiar en lo que se dice en Twitter y, si tomas información de él, buscar corroborarla. Esto demuestra que hasta los inventores del floro pueden salir jalados en su propio floro. Otros lo llamarían, por cierto, inconsecuencia.

9 comentarios:

Mario dijo...

"La única manera de explicar las noticias es mediante periodistas absoluta y enteramente comprometidos con la cobertura de un asunto determinado o una institución. Y para tener ese tipo de periodistas en plantilla, los periódicos tienen que pagarles lo suficiente. Por eso no tengo absolutamente ninguna fe en eso que se llama periodismo ciudadano, o lo que hacen la mayoría de los bloggers. Lo que hacen ellos es comentar las noticias, y a veces lo hacen de manera original, tanto que a veces lo que escriben puede ser interesante. Pero eso es comentar, y comentar no es hacer periodismo. El periodismo no es un hobby, es una profesión”.

“Acuso a los bloggers de amontonar informaciones que encuentran en otros lugares sin hacer ellos mismos ningún ejercicio de periodismo. Y acuso a los bloggers de escribir mucho sobre corrupciones sin haberse dedicado nunca a conocer por dentro las instituciones que critican"

Una cita de David Simon, el guionista The Wire, periodista y escritor.

No sólo la objetividad, la ética o el conflicto de intereses no cuajan con el llamado "periodismo ciudadano", sino que lo que caracteriza a sus denuncias es que el periodista-investigador nunca levantó el culo del escritorio ni sostuvo la mirada de la persona denunciada al confrontarla.

Enrique Patriau dijo...

La propaganda de una de las competencias de Telefónica en el blog de Henry Spencer no es un tema menor. Has, creo, encontrado el justo balance: un comunicador debe ser lo suficientemente escrupuloso para evitar malas interpretaciones.

Otra. Entre el periodismo aficionado suele defenderse la siguiente premisa: no importa el mensajero sino el mensaje.

Pero solamente la actividad periodística regular y profesional te hace entender, a las patadas, que - generalmente - detrás de una denuncia hay alguien que se beneficia.

No digo que sea el caso de la historia de HS. Lo que afirmo es que no todo se puede reducir a: "No maten al mensajero"; o "concéntrate en la denuncia" (frases que leí por ahí, escritas por blogstars).

No se trata de matar al mensajero, se trata de ver el panorama completo. Y eso se llama rigor.

Y en el periodismo, el rigor no te lo da escribir todos los días sentado frente a tu computadora emulando a AAR, enlazando diariamente a todos los columnistas del país y reventándole cohetes - cada dos por tres - a Carlín.

Saludos.

Luis Aguirre dijo...

Es verdad, los blogstars han respondido las críticas con dos clichés que vale la pena desmantelar.

El primero es el de la declaracion lírica "contenidos y publicidad están separados" y la segunda es lo que dices (y lo que acaba de decir Bustamante en un comentario) "no maten el mensajero, fíjense en el mensaje".

Son clichés efectistas, aunque no por eso poco efectivos. La mayoría de los fans (o "amixers") se quedan contentos con esas muestras de ingenio y cultura pop. Este post intentó desmantelar el primer cliché. Ahora faltaría dedicarse al segundo, que es el que propones. Estás ya dando una respuesta: uno no se mete con el mensajero, sino con el mensaje. Y al mensaje le falta panorama, datos, aristas nuevas, la información completa. Lo que tenemos casi siempre son tuits de informacion. Es a lo que se han dedicado los blogstars como regla general. Un tuit deja demasiado a la imaginación, a la sospecha, al gato encerrado. Eso esta bien para un haiku, pero no para una nota periodistica. El haiku no necesita contexto, la información sí.

saludos

Roberto dijo...

Luis, hola. Qué tal. Me mencionas y aparezco.

Algunas cosas. Sí, frases cliché se van a encontrar en todos lados. Como la manida repetición a "los blogstars", como una forma de mofa o burla a ciertas personas que comentan cosas en sus espacios personales. En los últimos comentarios (el tuyo y el de Enrique) hay varios. Tus ironías sobre lo que has venido llamando "blogstars" y "gurúes" por lo repetitivas ya caen también en el campo del cliché.

Yo sí creo que hay que separar mensaje de mensajero. La prensa en general recibe mucho dinero del estado en forma de publicidad, pero no por ello uno va a desconfiar del contenido que esta publica, ¿no? Sí estoy de acuerdo con que uno debe hacer explícita la publicidad (o contratos) para saber si eso está condicionando o no el contenido. Eso se aplica tanto a los blogs, twitters, como medios masivos. En ese sentido, los blogs (y creo que estás de acuerdo conmigo) no son algo especial respecto a un diario, un fanzine, un panfleto.

Es como que yo diga que todo tu rollo y tus largos posts (que prometiste no hacerlos, ¿ves que te leo?) responden a, no sé, que trabajas (o trabajaste o quién sabe) en algún medio de comunicación que compite con El Comercio, o tu tirria con algunas personas responde a cuestiones básicamente personales, a líos de faldas, competencia profesional, etc. En realidad, no importa, lo que importa es la argumentación, ¿no es cierto?

(Claro, sería recontra la voz que hicieras lo que pregonas y sepamos en qué chambeas, quién te financia el día a día, así tendríamos mejor contexto, el panorama completo, dejaríamos la sospecha que algún medio o empresa te financia, etc., etc.)

Saludos

Luis Aguirre dijo...

Hola Roberto:

"La prensa en general recibe mucho dinero del estado en forma de publicidad, pero no por ello uno va a desconfiar del contenido que esta publica, ¿no?"

Esa pregunta esta respondida en todo el post. Hay una GRAN diferencia entre el diario somo sistema y el del blog.

"Es como que yo diga que todo tu rollo y tus largos posts (que prometiste no hacerlos, ¿ves que te leo?) responden a, no sé, que trabajas (o trabajaste o quién sabe) en algún medio de comunicación que compite con El Comercio, o tu tirria con algunas personas responde a cuestiones básicamente personales, a líos de faldas, competencia profesional, etc. En realidad, no importa, lo que importa es la argumentación, ¿no es cierto?"

Como periodista trabajé en Caretas. Y sobre Caretas he puesto cosas como: http://bloodyhell-la.blogspot.com/2008/09/zambo-mulato-chocolate-miti-miti.html

No, no hay lios personales. Que algunas personas públicas me parezcan farsantes -y que intente una y otra vez probar cómo y por qué- me parece una línea que este blog ha asumido con muchos temas, uno de ellos claro, el de internet.

Nadie me paga por hacer este blog, así que nadie lo financia. Apenas mis actividades publicas se crucen con intereses particulares, me abstendré de comentar o haré el disclosure correspondiente. Lo he hecho con un par de posts donde, por amistad o cercanía, mi opinión ha podido estar sesgada. Un ejemplo aquí:

http://bloodyhell-la.blogspot.com/2009/09/la-mejor-cronica-sobre-el-retorno-de.html

Para finaliar aquí te pongo un link sobre tu mensajero:

http://twitter.com/spencerlandia/status/6571192677

Se viene otro largo post. mantente en sintonía y, como siempre, gracias por comentar

saludos

scabanillas dijo...

Paso por aquí de cuándo en vez. Y a veces, como hoy, no puedo privarme de comentar.

Como dice Mario, pedir el descargo del acusado es indispensable (salvo raras excepciones).

Sobre lo que dice Roberto, "Sí, frases cliché se van a encontrar en todos lados." Creo que si el post sostuviera solo "que existen frases clichés" sería banal. Es más bien que estos ocupan el lugar de la argumentación. Se asumen acríticamente como common sense o como hechos. ¿Ves que es distinto?

"La prensa en general recibe mucho dinero del estado en forma de publicidad, pero no por ello uno va a desconfiar del contenido que esta publica, ¿no?" Ahí va otro! Creo sí se debe estar alerta. Pero eso siempre dependerá del mensaje y el mensajero (y del formato, que es lo que el post sostiene, en un diario el publicherry es bastante evidente). Supongamos, si algo como los vladivideos era soltado por algún apestado con poca o nula credibilidad (Mantilla en un arranque moral, o la Bozzo), el mensajero pasa a segundo plano (no que no importe). No simplifiquemos el asunto, Roberto. La duda se debe cultivar también.

Saludos!

Enrique Patriau dijo...

Hola Luis.

Solamante quería dejar constar que el término 'blogstar' no lo utilizo en forma de mofa. Admito que lleva una carga irónica, pero mi intención no es burlarme de quienes son identificados así.

Digamos que entre escribir "bloggeros más reconocidos" y "blogstars", me quedo con lo segundo. Es más corto.

Y una última: el problema con la argumentación de Roberto es que él asume a priori que poner los ojos sobre el mensajero es una estrategia para desacreditar el mensaje. No necesariamente.

La intención es, como dije en el comentario anterior, manejar un contexto mucho más amplio y considerar todas las aristas posibles. Al final ese debe ser el trabajo de un periodista. Agotar (casi) todas las posibilidades. Eso se lo aprendí a Gustavo Gorriti, que me hacía pensar y repensar sobre absolutamente todo.

Se puede meter la pata cien mil veces, pero no se puede pecar por omisión.

Saludos.

Roberto dijo...

Ok, Enrique, no necesariamente. Habría que ver en qué momentos sí, y en qué momentos no. Para mi, el problema de fondo sigue siendo el malísimo trato del servicio técnico de Telefónica (y en general, de los servicios públicos, a pesar de tanta privatización).

De acuerdo, Susana, con el cultivar la duda. Quizá es que yo veo la cuestión en torno a contradicciones primarias y contradicciones secundarias. Y creo que, en este caso, la contradicción primaria es con el mal servicio de Telefónica.

Esa es mi entrada. Claro, los periodistas tendrán otra.

De todas maneras, en este blog como en otros lados, veo que la contradicción primaria es hacia esto que, y creo que el tono es irónico cuando no burlesco, han ido llamando "blogstars" o "gurús2.0". En fin, me imagino que el objetivo es poner la nota graciosa y cada uno establece sus peleas.

Saludos, de todas maneras el intercambio ha sido útil.

Daniel Salas dijo...

Es bastante tramposo eso de salir con que "el problema de fondo es el mal sevicio de Telefónica".

El problema de fondo es cómo, por un lado, se autorrepresenta un vlogger como Luis Carlos Burneo y, por otro, cómo actúa. El hecho de que la crítica de Burneo a Telefónica sea válida, no significa que la crítica a Burneo no sea igualmente legítima. Voy a poner un ejemplo: supongamos que descubrimos que Lucho Aguirre recibe dinero de alguna empresa para desprestigiara Burneo. Sin duda, por más legítima que sean las acusaciones contra Burneo presentadas en este blog, nuevamente volveríamos al problema de la falta de transparencia en los llamados medios "alternativos". Lucho no podría retrucar que "el problema de fondo" es el caso Burneo.

Ya antes Sifuentes-Godoy-Bustamante se quemaron apoyando a Burneo en el caso de la Berlinale. Cuando se aclaró el entuerto y quedó al descubierto que Burneo había planteado maliciosamente su denuncia, trataron de barajarla o bien se callaron. Ahora se la juegan de nuevo por él. No lo hacen --quiero creer-- porque tengan los mismo intereses comerciales que Burneo sino porque tienen el mismo interés en fomentar la imagen del blogger y del vlogger como personajes independientes y alternativos, lo que es bueno para sus propios negocios --uso aquí la palabra "negocio" en un sentido amplio--. Lo hacen también por mantener la reciprocidad: en Internet las redes de rebote dentro de un grupo endogámico han demostrado ser sumanente eficientes a la hora de dar la imagen de una "blogósfera" unificada. Los que tenemos más tiempo en esto sabemos que no es así pero para la mayoría de lectores las cosas no son tan claras.