miércoles, 10 de febrero de 2010

¿A quién le crees en las redes sociales?


En EEUU la confianza en los amigos -como fuentes de información- ha decrecido gracias a las redes sociales. Aquí una nota que cita una última encuesta de la Edelman Trust Barometer. En Facebook la situación es crítica: mientras más amigos tengas, menos confiable eres. Y, al parecer, según unas interpretaciones, el consumidor comprende mejor que el blogger o tuitero influyente auspicia o apoya algo porque recibe incentivos. (*)

Nadie puede escapar del ejercicio de la confianza. Creer o no creer es una disyuntiva inevitable simplemente porque no lo podemos saber todo de primera mano. Si uno lo piensa bien, es sorprendente la cantidad de información que uno recibe o rechaza en base a la credibilidad (y no tanto a la lógica).

Copio algo que escribí en mi Facebook (espacio en el que posteo enfebrecidamente en detrimento de este blog): "mis niveles de desconfianza han crecido exponencialmente gracias a internet y las redes sociales. Y creo que, paradójicamente, esa desconfianza tiene que ver con la transparencia de la red. Es muy fácil ver los hilos que mueven las noticias con simples ejercicios comparativos (por ejemplo, cotejar columnas y opiniones con un click o un search). Por otro lado, cada vez se hace más claro quién es amigo de quién, por lo que cada opinión viene potencialmente con sesgo".

No tengo idea si esto es necesariamente bueno o malo, es decir, si es que las redes sociales nos han abierto más los ojos o nos han vuelto más alertas al gato por liebre. Si la desconfianza ha crecido, ¿también ha crecido el ánimo por desenmascarar al mentiroso, al estafador, al amigo que es solo tu amigo porque te piensa vender luego una enciclopedia?

Solo puedo responder por mí: sí. Es cierto: puede ser manía u obsesión. Pero también es un ejercicio, diria yo, de limpieza espiritual (y quizás moral). Deberé meditar más para comprender qué sucede dentro de mi cabeza.


(*) Pero ojo: la confianza ha decrecido en todos los medios, prensa, diarios, radio. ¿También por influjo de internet?

No hay comentarios: