miércoles, 26 de noviembre de 2008

Audiófilo en problemas


Me harté de los mp3s. Un breve retorno a los vinilos me hizo comprender lo que me estaba perdiendo. Pero ese mismo retorno al pasado y al tornamesa me hizo también abrir los ojos: el supuesto sonido superior del vinilo frente al CD es solo un mito. Hay dos maneras de sustentar esta afirmación: la científica y la del testimonio personal. Esto último es lo que escribo ahora en un post kilométrico ayudándome con citas de lo primero, engordando de paso la gran cantidad de palabras que ya se han dicho al respecto, pero que vale la pena repetir porque los vendedores de sebo de culebra insisten en el tema. Mientras tanto, ayer empecé nuevamente a comprar CDs (y, si hay suerte, SACDs) luego de haber estado secuestrado en ese reino oscuro y legañoso del mp3. Pero me choqué contra la pared de los precios: carísimos. Compré tentativamente dos, en versiones remasterizadas y con ánimo investigativo: Nada personal de Soda Stéreo y L.A. Woman de The Doors, que no solo está remasterizado, sino también remezclado por Bruce Botnick -el ingeniero de sonido y productor original del grupo- y los integrantes que sobreviven. Para los que no saben exactamente cómo se graba un disco, la palabra "remix" puede sonar a herejía o pista de baile de discoteca, pero tal temor es solo una pequeña trampa de la costumbre. 

Veredicto: el Nada personal (1985) suena increíblemente bien. Nunca lo escuché mejor. La versión anterior en CD era espantosa, delgada, sin fuerza y medio intrascendente. Esta edición podría convencer a los incrédulos de que Soda era después de todo un buen grupo.

L.A. Woman (1971) es hipnotizante. Como se sabe, este disco se grabó en una pequeña sala de ensayos y en muy pocos días, con un Morrison sobrio y colaborador. Tengo la impresión de que la nueva mezcla intentó recrear ese ambiente. Es posible imaginar el espacio y el lugar donde están el vocalista y los instrumentistas. Los paneos "hard left" y "hard right" -escucho siempre con audífonos- tienen esa misión (antes molestaban). El sonido parece de otro mundo porque se parece demasiado al mundo real.

Pero entre los dos CDs gasté 100 soles, lo que a pesar del placer recibido, me parece una barbaridad. Porque mi renovada adicción audiófila -no me gusta la palabra, pero sigo la convención- podría llevarme a la bancarrota. Puedo entender los reclamos de los que no pueden o quieren pagar y prefieren por eso el formato comprimido, pero si estas mismas personas reclaman la muerte del CD están pidiendo algo tan terrible como convocar a la quema de libros. Es probable que la maravilla de la tecnología digital en relación a la calidad del sonido aún no sea manejable para muchos. Pero en esta era del reinado del mp3 nunca se puede pelear poco: el CD, el SACD o el DVD-A, no pueden morir. No deben.

Esto no tiene nada que ver con la pelea entre un "original" y un "pirata". Es otra cosa: es pelear por la experiencia transformadora de la música y el sonido. Me sucede con los libros, me sucede con las películas y anoche, después de mucho tiempo, me sucedió con la música. Después de The Doors apenas si pude dormir. 

Lo del vinilo como mito es una provocación. Aunque hay circunstancias excepcionales en las que un vinilo suena "mejor" que un CD, por lo general nunca es así. La "calidez" o la "naturalidad" relacionadas con el vinilo son la mayor parte de las veces impresiones tan esotéricas como creer ver a la Virgen en la caprichosa formación de un zapallo cualquiera. Pero eso vendrá en un post que espero terminar. Es un tema interesantísimo porque va al fondo mismo de nuestra percepción de la música. Porque de todos modos ayer, paseándome por las tiendas, no pude evitar coger un LP impecable de los Stones, ver su maravilloso arte gigante y, de pronto, escuchar una voz que me compelía a gastar 80 soles extra. "Se escucha mejor", insistía.

13 comentarios:

El Chato Heston dijo...

No, no, lo que se dice es que el laser al quemar el disco original, tiene un menor rango de frecuencias que las que se usan con el vinilo. Pero esto no tiene sentido si tu aguja esta maltratada, si el disco fue grabado en 4 canales, si el proceso de mezcla fue pobre, etc. De ahi que la mayoria de vinilos no superen en calidad al cd standard, menos aun si fue remezclado. Lo que te suene 'mejor', creo, es subjetivo.
Lo paradójico es que lo mismo pasa con los mp3. Un cd original por lo general no comprime el audio como el mp3, pero con una buena tarjeta de sonido y un bitrate por encima de los 192, puedes hasta reproducir en 5.1, como el SACD, un formato por demas sobrevalorado: yo lo tengo, y el unico CD hibrido que escuche ahí, el Transatlanticism de DCfC, no llenaba.
Prueba con el VBR o con otros formatos menos 'ipod-friendly' (.ogg, .flac). Se sabe de cd's antiguos que son una penuria, por ahí está mi Andy Warhol, por ahí mi Marquee Moon.
Ahora, ponerte en plan con la audiofilia si vas a usar los parlantes de la PC es como decantar un Tacama de 12 lucas; prefiero ampararme en el fetichismo para justificar la farra económica de mi afición. Porque nada mas intenso que explorar los créditos, los agradecimientos, los pequeños mitos, sueltos por ahí: encontrar el nombre de tu país en el Use Your Illusion, alguna discreta y sentida referencia a Jeffrey Parra, eternizar el rostro de Rachel Goswell en la era de su esplendor.
Saludos

Luis Aguirre dijo...

Hola Chato:

Gracias por el comment. Como dije, hay dos respuestas, la cientifica -todos los expertos dicen lo mismo, la matemática no engaña- y la del testimonio personal. Sobre el mp3: claro que he probado con VBR (que es lo unico que suelo escuchar o comprensiones por encima de los 192). Pero aún así, hay una diferencia. ¿Es subjetiva? Pues sí y no. No cabe duda de que un archivo de 5MB tiene menos información que uno de 50MB.

Pero volviendo a los CDs. Siguiendo tu razonamiento, entonces la mejor manera de escuchar un CD sería comprándolo y extrayéndolo directo tu PC. Ahí no hay láser que intervenga. Solo asegúrate de tener una tarjeta de sonido bien cara. Y, claro, unos buenos audífonos o parlantes. Mis BOSE están despellejándose (pero los recomiendo porque sonarán cosas que nunca en mi vida pensé que estaban).

Pero estos son detalles. En realidad, mi post va dirigido a los que insisten en decir que el vinilo suena mejor o que se escucha más "natural" que un CD y que le hacen la guerra al formato amparándose en una supuesta audiofilia. También, claro, a todos los que lucran vendiendo vinilos, incluso los que vienen a 45rpm, para más fidelidad. ¿Eso quiere decir que los anteriores a 33 no eran tan fieles? Lo gracioso es que ahora los nuevos vinilos parece que buscaran la fidelidad de un CD y a un precio más caro. Mundo de locos.

Mezcla, remezcla, masterizacion, y remasterización son cuestiones que confunden mucho a la gente. Pero sería muy largo hablar de eso.

¿CDs que se escuchan mal? Pero claro. Como vinilos hay que se escuchan horrible. La manipulación del sonido es finalmente el trabajo de alguien que mueve controles y usa su oído. Pero no por eso hay que maltratar al soporte.

En todo caso, al fondo del tema está la cuestión de qué consideramos humano y que no. Mucha de la guerra al CD va hacia su "artificialidad". Como si la grabación de un sonido en cualquier soporte no fuese ya bastante artificial. Llegará un día en que nuestros oídos ya no sean "análogos" y ahí sí preparémonos para el gran salto.

saludos

litio dijo...

Hola Luis. Entiendo tus argumentos "audiófilos" (y me quedo esperando ansioso el post prometido sobre la calidad de sonido entre CD y vinilo) contra el MP3 pero no comprendo cómo puedes derivar de eso una defensa del CD como formato. El CD (o el SACD, Blu-Ray o cualquiera de esos) es simplemente un pedazo de plástico en el que se reproduce una forma de onda digitalizada con ciertas características. Hay muchas otras formas de escuchar esa forma de onda sin ninguna pérdida de calidad (formatos sin compresión como el WAV o con compresión lossless como el FLAC). Con los actuales medios y anchos de banda ya es posible bajarse la música en FLAC, y es posible que en unos años se pueda hacer en WAV, para quienes aún desconfíen. Esto lo digo porque defender el CD (o sus similares) tiene una carga política jodida: es propugnar que sigamos consumiendo pedazos de plástico para escuchar música. Defender que carguen a esos pedazos de plástico de un valor que no tienen, como si fueran la forma "correcta" de consumir la música. Pero no, ya no los necesitamos. Luchemos contra el mp3, sí, pero para extender formatos digitales mejores que puedan copiarse y compartirse ilimitadamente.

Bruno Ysla Heredia dijo...

Este post parece producto del programa del sábado de Mabela Martínez que justo fue sobre audiófilos. No suelo ver el programa (me siento tan "cool" al decir esto) pero me pareció interesante el tema. De hecho era MUY interesante; eso de que las paredes no tienen que ser lisas, que los múltiples parlantes deben ser colocados en tal lugar y que si mueves alguno escuchas otra cosa, que cada vez que vas a escuchar un vinilo lo tienes que limpiar con una máquina especial. Si no lo vieron pidanle a Martínez que lo repita. Algunos audiófilos dieron el dato aproximado de cuánto habría que gastar para escuchar música decentemente y fue ABRUMADOR (mínimo 20 mil ¡DOLARES!, hasta más, creo), a pesar de eso me pareció bien que haya quienes puedan darse esos gustos. Por supuesto, Mabela Martínez les preguntó a todos la "bendita" pregunta: ¿vinilo o CD? Casi todo dijeron "Vinilo", sólo uno dijo "CD", no creo que haya sido por darselas de "cool" porque dijo que habìa vendido toda su colecciòn e incluso su equipo de reproducciòn de vinilos y dijo que no los extrañaba.

Saludos

Luis Aguirre dijo...

Hola litio:

Claro que existe el wav (como tambien existe el aiff). Pero, ¿de dónde lo sacas hoy que no sea de un CD? De acuerdo, en un futuro por ahí que se permitirá el downloadeo de archivos completos y sin perdida, pero de ser yo el dueño del kiosko los pondria al mismo precio de un CD. Mi defensa del CD no es politica, es solo de consumidor. Mi apuesta por lo fisico (lo que tu llamas el pedazo de plastico) es más practica que nostalgica. Info, letras y demás, por el momento, se leen mejor y más directamente en papel que en pantalla. En un mundo perfecto compartiríamos todo ilimitadamente, pero me temo que un sistema así sería insostenible para la creación de nueva musica. Los musicos y las disqueras (o lo que sea que las reemplace en el largo plazo) necesitan dinero.

Bruno: no vi eso de Mabela Martínez. Es solo una coincidencia. Estuve idiotizado por al recuperación de mi tornamesa varios días. Y si, hay gente que gasta un dineral en sus vinilos, pero no es audiofilia lo que los mueve, sino un gusto personal. Como mandar a tu perro a la peluqueria.

saludos

Luis Aguirre dijo...

Ah, y yo no vendería mis vinilos. Dos razones:

1) porque es imposible encontrar cds (bien hechos) de esos vinilos.
2) sin duda: me gustan esas portadas gigantes.

Luis Aguirre dijo...

Otro datito más que me olvidaba: sí hay una compañía que ofrece archivos "lossless" (que aun asi, parece que suenan igual que un AAC de itunes). Se llama Music Giants. Pero el veredicto no es muy bueno. Es más caro que comprarse el disco! Aqui dejo un link con una reseña:

http://www.pcmag.com/article2/0,2817,1868072,00.asp

El Chato Heston dijo...

Mi posición, por otro lado, va mas allá de las cualidades del formato de CD: Yo si creo que al comprar un disco estas comprando una obra de arte, un objeto tangible, una pieza de distribución limitada e intransformable. Es como pensar en leer libros en fotocpias o pdf's vs libros de tapa. Acá en USA hay todo un mercado que colecciona primeras ediciones, rarezas, tanto de libros como de cd's, vinilos, etc.

Por otro lado, por lo general me consigo los discos en mp3, los escucho y de acuerdo a eso, los compro cuando los vea a buen precio, hace años que no compro un album sin escuchar -el ultimo, creo, fue el Pig Lib de Malkmus, aquellas epocas en que esperaba el lanzamiento afuera de la tienda de discos.

En realidad no es nada nuevo, cuando vivía en Lima apenas si tenía unos 20 cd's, y todos los compraba luego de habermelos prestado de alguien o agenciarme un cassette. De ahí que yo estoy a favor de la distribución en mp3, pero mas a favor aún del espíritu de coleccionista: hasta ahora estoy ahorrando los 200 cocos para un box set de Pink Floyd con todos los albums remasterizados, The Cure también ha empezado a reeditar cada uno de los albums con demos y todo. NIN, el mejor ejemplo, distribuyó el último album en diferentes formatos: una bajada del primer album gratel, una copia completa digital a 5 cocos, un cd doble a 10, un deluxe edition a 75$ y un ultra deluxe, 2500 copies limited edition a 300$, que se agotó en 3 días.

Saludos

litio dijo...

Hola Luis

No te hablo tanto de hoy como de mañana. Una forma de onda sin compresión (wav, aiff) hoy la sacas aún de un CD, pero mañana puede empezar a salir de frente del productor a la red como uncompressed o como lossless, no veo por qué no.

(Otra cosa que no se ha tocado aquí porque supongo vendrá en tu post sobre audiofilia es la cuestión de que estos archivos pueden contener información mucho mejor que la del CD en términos de samples por segundo y bits por sample)

No importa a qué precio pongas los archivos a bajar oficialmente, siempre podrán ser copiados ilimitadamente sin costo. ¿Crees que eso puede ser detenido?

Sobre lo que dices de que los músicos y disqueras necesitan dinero para crear nueva música... Bueno, quizás te suene utópico pero yo tengo entendido que la música se hace desde mucho antes de que alguien pagara por ella, y muchas veces (aún después) se ha hecho sin que nadie pague por ella.
Por otro lado, hay muchas otras formas en que un creador o intérprete puede ser remunerado: actuaciones en vivo, merchandising, licencias para publicidad, donaciones voluntarias, venta de "ediciones de lujo" en cualquier formato, etc.

Ahí está lo que llamo política. No digo que hayas querido dar un manifiesto político sino que lo que dices lleva a defender un sistema establecido que cada vez pierde más sentido real.

Ahora, si lo que quieres es leer las letras e información, creo que las impresoras no están tan caras...

saludos cordiales

Luis Aguirre dijo...

Hola litio:

El debate sigue y seguirá. Como le comenté al Chato Heston con respeto al láser era que si tienes todo un álbum dentro de tu computadora, aún restaba el problema de la tarjeta de sonido y el de tu output, que siempre será análogo hasta que tengamos digitalizados los conductos auditivos.

Es verdad que los grupos no ganan por la venta de discos. Pero se ven muy perjudicados si el público decide a compartir archivos digitales en vez de comprar CDs. Si están con una disquera eso les genera un deuda que les costará pagar cada vez más. La piratería parece "justa" con los artistas, pero en realidad es al revés.

Y la era del mp3, en cuestion de negocios, ha vuelto los compromisos mucho más feroces que antes. Los grupos ahora mueren por tener sus canciones en comerciales o juegos de video, no importa si se venden hamburguesas, cafés, ropa, o lo que sea. Ningún artista quiere morir de hambre y todos -a no ser que seas realmente un romántico empedernido- quieren vivir bien y cómodamente. Vivir bien y cómodamente te da el tiempo de ocio necesario para seguir creando. Antes, cuando un grupo vendía una canción para publicidad, los fans hacían muecas de desprecio. La piratería y el mp3 ha trastocado todo el modelo. Es verdad, las disqueras están "perdiendo", pero un grupo autogestionado y solo está dispuesto a mil y un compromisos más. Además, ¿quién podría negar que el modelo de disqueras no ha sido súper exitoso, a nivel de creación artística y rentabilidad? ¿Acaso hubo alguna época donde se escuchara más música que esta (me refiero a los últimos 50 años)? No, creo que ninguna.

Dices que existe la posibilidad de que se haga musica sin dinero y sin pagar por ella. Es verdad, pero eso genera solo un movimiento amateur. La idea del profesionalismo es justamente la contraria: a alguien se le paga para que siga mejorando su oficio. La música no tendría por que tener menor rango que los zapatos o los autos. Además, de la misma manera que dices que es imposible detener el intercambio digital de archivos, te diría que también es imposible intentar detener las ambiciones pecuniarias naturales de los seres humanos: la mayoría de artistas quiere generar riqueza, medrar, ser exitoso. El dinero, por más fábulas que hayamos leído, no es vil. La diferencia entre el amateur -que no cobra, sino que hace todo por amor- y el profesional, es que el segundo tiene más posibilidades de hacer algo mejor. No hay filosofía de por medio, solo lógica.

Admiro el romanticismo, pero me temo que el romancitismo generalizado podría ser injusto para esas personas que admiramos.

Y creo que ya nos desviamos del tema! En fin, gracias por el comentario y que siga la charla.

saludos

Godzilla dijo...

Hola, Luis. Este tema me interesa mucho.

1) Sobre la remasterización de "Nada Personal".
No la he oído aún pero si la del grandes éxitos que salió durante la gira "Me Veras Volver", y la verdad es que no es la mejor. Le levantan el volumen a las partes suaves para que suenan tan fuertes como las partes fuertes, porque es una vaina que está de moda. Y sí, todo suena de pronto muy contundente y llamativo pero a costa de perder dinámica, que es algo horrible. Eso lo notas, por ejemplo, en la intro original de "Signos", que en 1987 era como un murmullo que seducía el oído y en la versión 2007 suena casi tan fuerte como los pasos de Vincent Price al inicio de "Thriller". Tener todos los instrumentos en el mismo plano no es la voz. Además que es una falta de respeto para el hombre que hizo la mezcla. Espero no sea ese el caso de la remasterización de "Nada Personal" que dices.

2) Sobre el vinilo vs CD.
Tengo un tornamesa tan misio que podría decir que es una locura y un acto de esnobismo afirmar que el vinilo es mejor que el CD. Claro, diría eso si no hubiese tenido la oportunidad de testear el referido duelo en un buen tornamesa (que no es mío). A los que nos gusta el bajo, por ejemplo, la superioridad del vinilo es obvia. El bajo de un CD es una cosa raquítica. Con el mismo volumen, el sonido del bajo en un(buen)vinilo te patea y hace que el parlante bote aire. Un buen parlante, lógico. Creo que a eso se refiere la gente cuando dicen que el sonido del vinilo tiene más vida. Mi impresión es que el sonido de un vinilo reproducido de forma correcta afecta a su entorno de un modo físico. Como un soplido en la nuca. El problema del vinilo es la "canchita".

3) http://es.youtube.com/watch?v=9YGh23ZEWcI
Un buen video de YouTube, con el audio en estéreo tomado directo de un vinilo. Es de Billy Joel.

4) Si fuera millonario sería audiófilo. Es un hobby carísimo. Como no lo soy, me resigno al CD y a los MP3 de 320kbps

Saludos, está muy bueno tu blog y perdona mis horrores gramaticales. Es la falta del "gatekeeper" que dices arriba.

Oscar

Luis Aguirre dijo...

Hola Oscar, a los años:

Pues si, este tema no me deja dormir.

Sobre "Nada Personal": justamente estaba esperando que alguien mencionara la famosa "loudness war" en las mezclas, masterizaciones y remasterizaciones. Según esta idea, hay una marcada tendencia en la industria en subir los niveles de ganancia (léase, volumen) en las frencuencias bajas, medias y altas a todo lo que se cruce por el camino, generando una onda tipo sorete -perdon por la groseria- de principio a fin, lo que acarrearía como consecuencia una fácil impresión en el oyente actual, pero también su cansancio auditivo. Esto no solo incluye a los albumes actuales -dicen que el Memory Almost Full de McCartney es un ejemplo de masterizacion horrorosa dentro de la doctrina del "loudness war"-, pero también a las viejas obras maestras. Para los puristas, esta tendencia es como si a alguien se le ocurriera enderezar la torre de Pisa y, para colmo, montarle un par de pisos más.

Gran tema. Incluso, hay todo un movimiento audiófilo que, tal como si salvaran ballenas en el océano, busca también preservar la "dinámica" -las diferencias entre volumenes altos y bajos- en la música. La pregunta es: ¿tienen razón? ¿Por qué estan peleando exactamente?

Uff, la respuesta es complicadísima. Porque va al centro mismo de lo que consideramos "obra acabada". Como seguro sabes, las masterizaciones de hoy -como las de ayer- toman en cuenta directamente las costumbres del consumidor al escuchar la música. Hoy reina el mp3 y , por eso, los mezcladores y masterizadores deben tomar en cuenta el formato para decidir qué poner en primer plano y qué sacrificar. Antes se tomaba en cuenta que la mayoría escuchaba música por AM (todo en mono). Luego en FM, pero sabiendo que a las radios les encanta subir bajos y agudos. Otros toman en cuenta la música tal cual se escucha en el auto (a Bono le gusta eso, por ejemplo, si una mezcla de U2 suena bien en el auto, según su lógica, sonará bien en estadio). En fin, hay mil y una variantes, pero todas llevan la palabra "compromiso" detrás. Mezcla y masterización son hijas de su tiempo, del gusto del momento, de lo posible en su momento, de lo aceptable en su momento, de lo negociado en su momento (¿quiénes en un grupo o en la producción decide cómo quedan ordenadas las cosas después de grabadas?). Por eso, el movimiento remasterizador me parece tan interesante, porque es obvio: un cambio de tecnología (el CD) y de consumo, exije esta relectura en la música con oídos frescos. Entonces a veces pienso que los puristas no buscan lo "original", sino una utopía de originalidad, una estampita auditiva que les dé paz en sus corazones audiófilos: eso que llaman "respetar las intenciones artísticas".

The Doors ha hecho para mi gusto algo fantástico. Sin mayor miedo y sabiendo que el pop es un reverso creativo de la tecnología revisa lo hecho, lo remezcla, lo masteriza y entrega una obra que es la misma y, al mismo tiempo, otra. Suena de PM y a nada que tenga que ver con la "loudness war" tan temida: es un disco que parece en vivo -bueno, en estricto sentido lo fue- y Morrison nunca cantó mejor. Está lleno de matices y de detalles. ¿Excusa para seguir vendiendo? Sí y no. Es una experiencia nueva y me gustan estas ambiciones rockeras que intentan desafiar el tiempo.

Con "Nada personal" es algo igual. Te soy sincero: básicamente he escuchado el Nada personal por la radio cuando era muy chico. Luego por ahí en LP y luego en el horrible primer CD. Esta remasterización está viva y la dinámica se respeta mucho dentro de lo que un grupo de pop -que es bullanguero por definición- puede ofrecer. Es más, diría que es elegante. Mi recuerdo de Soda era de un pop saltarín y medio escandaloso en los primeros dos discos, pero esta nueva versión me los recupera. Si toda masterización -que es un arte delicado- siguiera este molde facilón de subir volumen entonces no habría nada interesante que decir, no habría ninguna experiencia que contar. ¿Es subjetivo? Sin duda.

En fin, ya mucho rollo. Que siga el tema y saludos nuevamente.

litio dijo...

Hola Luis
Sin ánimo de eternizar la discusión, sólo dos cositas:

"¿quién podría negar que el modelo de disqueras no ha sido súper exitoso, a nivel de creación artística y rentabilidad?"

No me parece tan evidente por el lado de la creación artística, a menos que tus indicadores sean puramente cuantitativos. En todos los ámbitos el sistema actual maximiza producción y consumo, pero eso no me parece bueno per se.

Me parece que tiendes a ver el lado bueno del sistema discográfico (dentro del sistema de consumo, mercado, capitalista... como quieras llamarlo), que se hayan generado muy buenos discos y grupos. Estoy de acuerdo, pero no puedo olvidar que el 99% de lo que se produce profesionalmente es basura. Yo, la verdad, no tendría problema en que ese 99% lo hagan amateurs.

Igual, yo no he dicho, como insinuas, que los artistas no deben recibir ganancias. Digo que esas ganancias no tienen por qué estar atadas artificialmente a los dichosos "pedazos de plástico" en una era en la que la música puede existir independientemente de éstos.

saludos