viernes, 23 de enero de 2009

Un presidente más

Hoy Ricardo Bedoya, me entero por el blog que administra, publica un artículo en El Comercio en el que hace un repaso de los presidentes americanos que Hollywood ha presentado en pantalla a lo largo de su historia, desde D.W. Griffith hasta Oliver Stone. Pero esta pequeña luna de miel de los espectadores del mundo que aún celebran la asunción de Obama a la presidencia me hizo ver que faltó listar la que me parece la gran imagen del presidente americano que es al mismo tiempo un liberal y un héroe romántico luchando por los ideales correctos: la de Michael Douglas en la película llamada precisamente The American President, dirigida por Rob Reiner, el mismo de When Harry Met Sally.

Es una comedia romántica en la que Douglas interpreta a un presidente viudo y padre soltero que busca rehacer su vida personal cortejando a una preciosa e inteligentísima lobbysta -Annette Bening-, mientras hace malabares para tomar decisiones duras y no dejar que su intimidad interfiera con el debate público. Se estrenó en 1995 -inicios de la era Clinton, donde la paz y la expansión económica se disfrutaron como nunca en los EEUU- pero con el tiempo y después de ocho años de Mr. W e Irak -y del blowjob oval del hombre del saxofón- The American President empezó a ser una imagen en sepia, irreal, edulcorada, casi una broma para los duros días después del 11-S: Douglas como Presidente era chispeante, culto, amable, justo, y podía responder los ataques con una labia casi sobrenatural. De ciencia ficción hasta, claro, la aparición de Obama.

Se recupera, creo, el mito del cargo. Porque la historia de Obama parece hecha casi a la medida de Hollywood. Y así será hasta que la luna de miel dure. Comparemos:

La realidad




La fantasía




Por ahora es lo mismo.

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