martes, 12 de enero de 2010

¿Listas de 'los 100 discos del año'?

Cierto abuso crítico-musical en las listas de fin de año le confiere al número 100 el símbolo de lo total y lo completo. Pero, ¿qué significa escuchar bien 100 discos al punto de considerarlos entre lo mejor de lo publicado en el año? Saquemos calculadoras y una comba, lo necesario para derrumbar el mito:

Démosle al disco una duración promedio de 45 minutos. 

Por lo tanto, 100 discos duran 4,500 minutos.

4,500 minutos son 75 horas.

75 horas continuas de música.

Nuestro crítico es sensato. Jamás escuchará 75 horas de corrido. Nadie puede tener tanta concentración.

Por lo tanto le dedicará una hora al día de audición atenta de este material invalorable.

Por lo tanto, escuchará 100 discos en 75 días.

75 días son, aproximadamente, dos meses y medio.

Por lo tanto, escuchar dos veces el mismo material por completo le tomará cinco meses.

Tres veces le tomará siete meses y medio

Cuatro veces le tomará diez meses

Y cinco veces doce meses menos un cachito. 

Según mi experiencia -no tengo ningún estudio científico que me respalde, lo lamento- es recién a partir de la cuarta o quinta escuchada que uno empieza a entrar en un disco, a desentrañar su propuesta, a saborear sus detalles. En suma, uno a la cuarta o quinta escuchada recién empieza a darse cuenta si el disco vale o no la pena. La revelación llega a la sexta o sétima.

Mi sospecha es que nadie puede escuchar 100 discos al año. 

A no ser que entre varios se dividan el trabajo, con lo que tu lista terminará siendo muy relativa.

A no ser que solo escuches bien las tres primeras canciones y que te imagines el resto.

Que es más o menos lo que siempre ocurre. 

Demás está decir que dar una lista de 100 implica que se ha dejado de lado otra lista (la de los desechados) que también se escuchó durante el año. 

Y estamos hablando de un año sin otro tipo de entretenimiento: sin TV, sin periódicos, sin libros, sin cine y sin sexo.


7 comentarios:

Alfredo dijo...

Las revistas y webs más importantes suelen limitar su números de "discos del año". Por lo general son 50 (casi nunca 100, salvo que se trate de listas de la década o similares). Me refiero a las listas de Mojo, Uncut, Pitchfork, Drowned in Sound, Paste, Spin, Q, Rockdelux, etc.

Si se trata de publicaciones especializadas en las que el staff chambea escribiendo sobre música, sí es posible tener un universo bastante amplio. A veces lo que se hace es que el staff vote por sus favoritas (no necesariamente 100 o 50) y se hace el ranking en función de los votos.

Pero sí me queda claro que, sobre todo en los blogs personales (ojo que el link del post es a un comentario de un foro y que no es lista de albumes sino de canciones), hay harta pose. Se confeccionan listas más sobre la base de lo que se lee que de lo que se escucha. Más sincero es hacer listas de canciones, que es el formato más difundido en la web.

Luis Aguirre dijo...

Me parece que el link va hacia un foro de los 100 albumes del año, y que de esos 100, el autor escoge una cancion. Pero tienes razón: el numero 100 no es TAN usual. Pero 50 tampoco es un numero razonable.

Pitchfork tiene lista de 50 + 25 con mencion honrosa (!). Lo de Pitchfork es francamente ridiculo (no solo por ser una de las webs más influyentes y peor escritas en la musica anglo). Ni siquiera ellos mismos respetan sus listas:

El blog all songs considered hizo un análisis en buena onda del trabajo de Pitchfork con sus listas. Las incongruencias son visibles.

http://www.npr.org/blogs/allsongs/2009/10/pitchforks_decade_of_lists_1.html?ft=1&f=15709577

Pero tampoco es como para tomarse el asunto tan en serio. Una lista es solamente un juego. Aunque un juego que tiene algun tipo de impacto en las ventas de fin de año (por eso siempre salen a inicios de diciembre).

Antes que listas institucionales, prefiero las listas personales -limitadas y humildes- de quienes comparto gustos similares o cuyo criterio me parece confiable (Sasha Frere Jones del New Yorker o Stephen Thomas Erlewine de AllMusic, por ejemplo).

Pero Pitchfork hace tiempo que dejó de ser para mi un referente (¿7.1?, ¿8.3?): es odioso ver a alguien citar a Sigur Ros o Animal Collective mas cinco adjetivos hiperbolicos y luego encontrarse con que veinte dicen lo mismo. A dejarnos de pavadas.

saludos

Luis Aguirre dijo...

A propósito: ¿qué críticos musicales son confiables? ¿A nivel local?

Mario Augusto dijo...

Curioso tema. Los que leemos para nuestra formación profesional tenemos un problema parecido: cómo estar al tanto de años, lustros e incluso siglos de aportes y teorías.

A veces, como usted señaló, nos vemos obligados a leer los tres primeros capítulos e "imaginar" el resto (en el peor de los casos; en otros, consultar un manual o una reseña).

Alfredo dijo...

Me parece que no hay suficientes medios que hagan crítica musical en el Perú, al menos de manera permanente. Algunas columnas en diarios y revistas, pero pocos medios especializados.

En los 90s solía leer Caleta y después 69 (su continuación), pero acaba de pasar a mejor vida. Me gustaba su estilo y entre sus colaboradores destacaban Fidel Gutiérrez, Percy Pezúa y Humberto Escudero, aunque mi memoria falla y sería injusto decir que eran los mejores. Me parece que precisamente lo bueno de esa revista era la chamba en equipo. Creo que buena parte de los que escriben actualmente en otros medios pasaron por Caleta y 69.

También leía Interzona, pero salía muy de vez en cuando y su estilo me parecía demasiado posero, aunque tenían bastantes reseñas.

Freak Out creo que tampoco sale hace mucho. No me gustaban para nada las reseñas de Hakim de Merv, quizás no tanto por el estilo sino por cuestión de gustos. Algunos piensan que mientras más caleta y menos comercial sea la banda, mejor es.

Las reseñas de discos de Oscar García en Somos son demasiado breves como para opinar, aunque de vez en cuando se manda con algún artículo.

No me gustan definitivamente Raúl Cachay (mucho floro y estilo demasiado exagerado)y Rafo Valdizán (sus gustos son muy cerrados, casi todo es metal) de El Comercio. Francisco Melgar (que acaba de sacar blog en la web del Comercio) está bastante mejor.

Dedo Medio se está dedicando a ser algo así como la revista oficial de los grupos que vienen al Perú, pero cuando sacan artículos más de opinión les sale más interesante. Verónica Klingerberger no es crítica de música precisamente pero a veces eso contribuye a que sus notas sean más sinceras.

No he leído nunca Phantom Magazine, que debe ser una de las pocas revistas de música vigentes.

Hay muchos blogs y webs peruanas sobre música (algunos con gente que salió de revistas) pero ese ya es otro cantar. ¿Algo que me puedan recomendar?

Saludos,

Alfredo dijo...

Respecto de Pitchfork, pues sí, son contradictorios. Si bien se venden como la biblia del indie rock a la larga son una gran corporación con intereses comerciales bastante claros.

Lo que sí puedo entender es que los gustos o la valoración que se pueda tener de un disco varía con el tiempo. Hace Algún tiempo no entendía por qué tantas flores a Sufjan Stevens pero luego de unos años ya le encontré la gracia.

Si me pusiera a comparar mis listas de hace 5 o 10 años con mis discos favoritos de la década (todos rajamos de las listas pero siempre tenemos las nuestras) seguramente habría muchos cambios.

En el caso de Pitchfork o de otras revistas, se debe tener en cuenta adicionalmente que el staff cambia a menudo, con lo cual también cambian las preferencias al momento de armar las listas.

Luis Aguirre dijo...

Pitchfork subio sus bonos a la estratosfera cuando puso en la cuspide antes que todos a Arcade Fire (unánimes sin duda). De ahí no ha vuelto a repetir otra hazaña similar.